La Udako Martxa acaba su sexta jornada en Basauri

La Udako Martxa continúa su recorrido de denuncia al Tren de Alta Velocidad a través de tierras vizcaínas. El miércoles los marchantes hicieron escala en Amorebieta, donde realizaron una concentración enfrente de la sede del PSOE y acabaron la jornada en Lemoa, con una manifestación a través del pueblo de más de medio centenar de participantes. Durante el jueves, se realizó una rápida visita a los juzgados de Bilbao en solidaridad con los encausados por una acción contra las obras en Zaratamo el año pasado. De vuelta a Lemoa, se hizo escala en Usansolo y se comió en Bekea y, después de la comida, se reanudó la marcha en dirección a Basauri, previa escala en Galdakao. Una vez más, se atravesaron las escombreras del TAV a la altura de Bekea y los activistas fueron retenidos por la Ertzaintza durante más de media hora.

Abesti berria oparitu digute

Una concentración frente a la sede del PSOE de Amorebieta y una manifestación a través de Lemoa fueron las actividades más destacadas de la jornada del miércoles. Varias decenas de personas se reunieron en Amorebieta denunciando la complicidad del partido socialista con el macroproyecto. Ya a la tarde, después de seguir el trazado del TAV a través de los altos de Ixerango y Peña Lemoa, se llegó al municipio arratiano, donde los marchantes fueron calurosamente bienvenidos. Desde el Gaztetxe Karabie se realizó una manifestación que recorrió las calles del pueblo con buen ambiente y unas sesenta personas coreando consignas en contra del TAV y de otros proyectos desarrollistas como las canteras y la cementera del pueblo.

El día siguiente comenzó madrugador para realizar una breve incursión en Bilbao para acudir a la concentración en solidaridad con 19 juzgados por una acción realizada enfrente de las obras del TAV en Zarátamo el pasado mes de diciembre. Unas cincuenta personas se reunieron frente a los juzgados de la calle Buenos Aires, donde se realizó una rueda de prensa informativa y se repartieron panfletos denunciando al proyecto destructor y a la represión al movimiento anti-TAV. Durante el juicio, en el que no se presentó la acusación, el fiscal pidió a los imputados una multa de 30 días de multa, a 5 euros por día. Después de una hora de concentración, se volvió a Lemoa. Tanto en la ida a Bilbao como en la vuelta, se aprovechó para realizar un impago a EuskoTren, ahondando en la campaña de insumisión a esta compañía y a RENFE por su implicación en la Y vasca. En el viaje se repartieron panfletos y se cubrieron los vagones de pegatinas.

Ya de nuevo en Lemoa, los participantes de la marcha reanudaron el camino haciendo escala en Usansolo para llegar a la comida en Bekea, barrio rural de Galdakao que es atravesado por el TAV. Tras una buena comida, se repusieron energías para dar comienzo a otra dura etapa que tendría Basauri como punto final. Nada más empezar los activistas se toparon con las obras de un vertedero para el TAV en una zona en la que se estaba recuperando el bosque autóctono y decidieron atravesarlo para observar detenidamente los trabajos de excavación y desbroce para este vertedero y para el trazado adyacente del TAV. Tras quince minutos de camino a través de paisajes apocalípticos, y con los vigilantes de seguridad sacando fotos a los marchantes, la comitiva salió del recinto de obras para toparse de bruces con tres patrullas de la ertzaintza. Un total de seis agentes, de ellos dos de paisano, requirieron la documentación a los marchantes que, tras unos momentos de discusión, accedieron a entregar los DNIs. En total fueron más de media hora de retención, siendo ya la tercera vez que durante la udako martxa se vive una situación de este tipo.

Tras dejar Bekea cruzando la carretera general de cuatro carrilles y pasando bajo la autopista A8, recientemente ampliada a 3 carriles por sentido, llegaron a Galdakao. Respecto a las vistas desde el mirador que forma el paseo por el que atravesaron Galdakao dicen: "era impresionante ver abajo entre la carretera y el río unos pabellones industriales en construcción; detrás, encima del río un tremendo corte de la mitad del monte con un grandísima pared de cemento para instalar un polígono industrial; la tremenda montaña de escombro que han acumulado seguramente para apoyar el TAV que discurrirá por detrás del polígono, desmontando la mitad del monte que aun queda. Si no lo veo no lo creo. Se les va la olla a quienes han ideado y a quienes están llevando a cabo esta barbaridad. Tienen el corazón lleno de hormigón".

Tras salir de Galdakao pasaron por el agradable barrio de Arkotxa, bordeando el bosque vallado por la fábrica de Explosivos Rio Tinto, conocida como "la dinamita". En el recorrido hacia Zarátamo además de disfrutar con el montañoso entorno sufrieron al ver el gran espacio vallado para verter escombros generados por las obras del TAV y al pisar la pista de unos 8 metros de ancho fabricada a medida de los monstruosos dumper que acabarán con estas tierras. Bajando hacia Arrigorriaga aún vieron de cerca la boca del tunel y la carretera (casi autopista) de acceso a las hectareas de obra.

Finalmente se unieron a la concentración contra el TAV en el centro de Basauri.

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