Urbina responde a la «imposición» con un plebiscito libre

GARA. URBINA

El día 16 se celebrará una consulta popular sobre el Tren de Alta Velocidad en Urbina, localidad arabarra que se verá muy afectada por un «proyecto masacrador», en palabras de Josu Ormaetxea, presidente de la Junta, que invitó a posicionarse al respecto y pidió a las instituciones que respeten el resultado. El presidente de la Junta Administrativa de Urbina, Josu Ormaetxea, animó ayer a la vecindad a posicionarse en la con- sulta popular que, el próximo 16 de julio, se llevará a cabo en torno al Tren de Alta Velocidad (TAV). Todo aquel que lo desee podrá depositar su voto en la sede del Concejo, de 10.00 a 14.30 y de 17.00 y 20.00. Las papeletas ya están listas. Ormaetxea emplazó a las diversas instituciones a que, antes de que se celebre la consulta, «digan claramente si van a hacerse eco de lo que diga el pueblo y si van a respetar el resultado, tanto si es en un sentido cómo en otro». Aprovechó la ocasión para invitar al resto de administraciones locales de Euskal Herria a que convoquen iniciativas de estas características. Denunció asimismo la falta de información existente respecto a un proyecto «masacrador, que va a hacer un daño incuantificable». Reiteró que a pesar de que las obras «parece que están a punto de empezar, nadie ofrece explicación alguna». Indicó que cada vez que se han acercado a pedir explicaciones a las personas que realizan mediaciones, «se han metido en los coches y se han marchado. Esa es toda la información que nos dan». Criticó, en este sentido, la actitud tanto del Gobierno de Madrid como del de Lakua. «Se nos ha negado todo tipo de información y toda la que hemos conseguido ha sido mediante gente mínimamente decente», afirmó, citando a Eguzki y AHT Gelditu! Elkarlana. El presidente de la Junta Administrativa manifestó que Urbina es «un claro ejemplo» de las graves consecuencias que va a generar el TAV. A su juicio, cuando existe un proyecto de estas características, «no se puede venir a la brava, como viene esta gente, acabando con las esperanzas de futuro» de la población.

«Ejercicio democrático»

En su opinión, la consulta popular convocada responde a un «ejercicio democrático» ante esta «imposición». Señaló que aunque «nadie nos ha pedido la palabra, nosotros queremos que la conozcan». Aseguró que ésta se realizará con «todas las garantías democráticas». Ormaetxea compareció junto a familias afectadas por el tren. Entre ellas, destacan los casos de María Jesús Martínez de Sarría y Filo Casais. La primera aseguró que aún no ha recibido notificación alguna y que no sabe qué parte concreta le van a expropiar. Afirmó, no obstante, que «en el proyecto que hay en el Ayuntamiento de Legutio nos afecta de lleno». El caserío, «en el que hemos nacido», está en juego. Criticó que hace un año el Consistorio le dio una licencia de obras y nada más acabar «nos dicen que lo tiran». A diferencia de su vecina, a Casais le han comunicado que «nos tiran nuestra casa, en la que hemos metido todas nuestras ilusiones». No sólo es su hogar, ya que la hija tiene allí un criadero de perros. «Estamos muy tristes y apenados, llevamos muchas noches sin dormir, porque no tengo otra casa», manifestó. Ambas familias exigieron «quedarnos como estamos». Sostuvieron que en caso de que el proyecto siga adelante, «queremos que nos den lo mismo que nos quitan, nada más». También lamentaron que «no se nos da explicación alguna».

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