¡Muchas gracias Aramaio de todo corazón!

Sastiña ermitan eztabaidan Ha finalizado en Aramaiona la acampada contra el TAV (Tren de Alta Velocidad) de este año. Este maravilloso enclave nos ha ofrecido el espacio y la posibilidad a cientos de personas de reunirnos allí durante diez días. La acampada de este año ha sido la más interesante por el número de asistentes y su participación en las diferentes actividades. Hemos podido cocinar y degustar alrededor de 3.000 desayunos, comidas y cenas deliciosas mientras debatíamos cómo acumular fuerzas en la lucha contra el TAV.

De hecho, hemos puesto en práctica el nuevo modelo de sociedad que solemos reivindicar. Dejando a una lado las artimañas del imperio del dinero, hemos demostrado que la autoorganización no sólo es posible sino que va de perlas. Las más de cien personas que nos juntábamos a diario hemos tomado las decisiones de forma asamblearia alejándonos así del delegacionismo en las instituciones.

Hemos conocido los increíbles alrededores de Aramaio por medio de las marchas montañeras. Es inconcebible imaginar el hermoso valle al pie de Orixol y Anboto atravesado por un viaducto de más de un km. de largo y casi 80m. de alto. La gente de la zona no está muy contenta que digamos. Sin que nadie les pregunte su opinión el proyecto y las consiguientes expropiaciones siguen adelante. La mayoría de las personas en Aramaio están convencidas de que todo esto va a ser una gran cagada.

Aunque el TAV esté en la cúspide de los proyectos más destructivos, imbéciles y absurdos tiene estrecha relación con otras tantas barbaridades. Este es el caso de las nuevas canteras que engullirían aún más montes para conseguir el cemento necesario. La destrucción del entorno y su desertificación quedaban patentes en los alrededores de Kobate. Además dos bellos valles desaparecerían bajo los escombros sobrantes de la obra.

El capitalismo es la base de toda esta destrucción. Nuestra sociedad está sometida por pequeños grupos que gestionan ingentes cantidades de poder y dinero (Bildelberg). Estos grupos económicos están por encima de pueblos y estados y usan carísimas artimañas psicológicas para llevarnos por donde ellos quieren. Las personas somos desposeídas de nuestra identidad y una vez vaciadas por dentro, nos lanzan hacia la competitividad y el individualismo. Por medio de estos valores inducidos nos vemos alienadas y en las garras del enemigo. Dejamos de ser seres sociales para convertirnos en consumidores irracionales que se venden cada vez que compran.

Pero nosotras y nosotros también tenemos nuestras herramientas psicológicas para hacer frente al sistema. El primer paso es ser conscientes de lo que nos sucede. Después, hemos de superar nuestra impotencia y nuestros bloqueos para juntar fuerzas y darnos así cuenta de que unir muchas soledades es el mejor modo de no estar solas. Sólo así podremos vencer la situación de la que antes éramos víctimas.

Más de una persona decidió no volver a usar el móvil tras conocer la contaminación electromágnética que emana. Cada vez nos rodean más aparatos emisores de ondas cuya relación con el cáncer ha sido admitida por la comuinidad científica.

Conocimos asímismo el modo de organizarse de los pueblos indígenas de Oaxaca, su lucha y la represión en su contra. La gente valeciana de El Cabañal y la lucha a favor de su barrio. Hablamos también sobre el modelo productivo y consumista de los países del Norte, y su huella ecológica en los pueblos y comunidades del sur. Además de ello vimos cómo de seguir a este ritmo no hay modo sustituir las energías fósiles por otras renovables.

La lucha contra la autovía de Leizarán fue compartida con el resto por cinco personas que habían tomado parte activa en ella. La puesta en común de los aciertos y fallos del momento fue valorada de modo muy positivo.

Le hicimos también una visita de denuncia a la empresa Comsa y Cycasa instalada en Legutiano. Nuestra intención no fue para nada meternos con el ayuntamiento; más bien al contrario, ya que aplaudimos la postura de este alcalde ante las expropiaciones ya que se negó a firmar las actas en su día.

El sábado llevamos a Gasteiz el circo del TAV a la bajada de Celedón. Uno de los personajes, el último baserritarra encerrado en una jaula, nos mostraba lo que podría suceder de hacerse realidad este proyecto. Aún estamos a tiempo de pararlo. El mejor modo de agradecerle al pueblo de Aramaio lo que han hecho es unirnos a ellas y a ellos en la lucha por un Aramaio sin TAV. Para que no pase ni por Aramio ni por ningun sitio.

Herriak bizirik AHTrik ez!!!!

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