«La amenaza de ETA no retrasará el TAV, sino que hará que se acelere»

El Correo. AITOR ALONSO | VITORIA

Afirma que está «razonablemente satisfecho» con el grado de ejecución de las obras, pero «debemos correr más en Guipúzcoa, donde van atrasadas»

El ministro de Fomento, José Blanco, visitó Euskadi el viernes con un mensaje en la cartera: acelerar las obras del TAV. No desvela cómo ni compromete plazos, pero certifica la voluntad del Gobierno de España de dar celeridad a unas obras amenazadas por ETA. «Cuando antes terminemos, antes daremos una contundente respuesta a quienes niegan el pan y la sal a la sociedad vasca», afirma.

-¿Por qué tuvo claro desde el principio que una de las primeras obras que quería visitar tras ser nombrado ministro debía ser la 'Y' vasca?

-La alta velocidad vasca es un símbolo de progreso, de colaboración entre gobiernos y de desafío frente a aquellos que no quieren que una sociedad avance. Ésa es la razón por la que quería estar aquí. Un país avanza en la medida en que sus infraestructuras se modernizan y están a la altura de los nuevos retos. Y ésta, como todas las líneas de alta velocidad, contribuye no sólo a la modernización, sino también a la lucha efectiva contra el cambio climático. No entiendo cómo puede haber personas que estén en contra del progreso, del bienestar y de la lucha contra el cambio climático.

-Hay unos 45 kilómetros ya en obras entre Vitoria y Bilbao. ¿Está satisfecho con el grado de ejecución que se ha alcanzado, a pesar de las dificultades?

-Estoy razonablemente satisfecho, pero creo que podemos imprimir una mayor celeridad en la ejecución de las obras. La acción concertada entre ambos gobiernos, el vasco y el de España, será clave para reforzar la seguridad de empresas y trabajadores y para superar las dificultades que todavía tenemos en algunos ayuntamientos que se niegan a colaborar.

-¿Qué fórmula se empleará para acelerar los trabajos? ¿Será a través de liberar más fondos, incrementar la inversión?

-No, la inversión es la que está prevista. Se tratará de ver cómo se pueden agilizar los proyectos que están en elaboración, cómo avanzar en las expropiaciones en aquellos ayuntamientos difíciles, estudiar con las empresas cómo anticipar la ejecución de los tramos que están siendo licitados... Hay elementos sobre los que se puede trabajar.

-¿Es 2013 el plazo razonable en el que se podrá viajar en AVE de Vitoria a Bilbao?

-No me gusta señalar un plazo porque siempre hay condiciones externas que pueden hacer que una obra no se acabe cuando estaba previsto. Pero, desde luego, no van a faltar recursos, determinación ni ganas por parte del Gobierno para avanzar y culminar la obra con la máxima celeridad posible.

-En Valencia saben que el AVE llegará en 2010 y en Galicia, que quizá lo haga en 2012. ¿Por qué es tan reacio el Ministerio a comprometer un plazo en el caso del País Vasco?

-No, no. Insisto. El único plazo que tenemos comprometido es el referente a Valencia porque las obras están en un estado muy avanzado. Ya me gustaría que el AVE llegara a Galicia en 2012. En el caso vasco, vamos a trabajar, que es lo que importa, y cuando se acerque el momento ya iremos estableciendo el horizonte final. Pero desde luego la intención del Gobierno no es retrasar, sino acelerar las previsiones.

-¿Va a ser más fácil con el nuevo Gobierno vasco liderado por el socialista Patxi López?

-Vamos a tener una relación bien engrasada. Compartimos proyecto, objetivos y queremos que esta apuesta salga bien. Tenemos una gran confianza en el nuevo lehendakari. Es cierto que la parte de la obra encargada al Gobierno vasco -el ramal guipuzcoano-, va con un poco más de retraso, pero estamos viendo cómo darle entre todos un empujón.

-El responsable del TAV en Euskadi es Iñaki Arriola, a quien conocerá por ser líder del PSE en Guipúzcoa.

-Le conozco desde hace algún tiempo y ya hemos hablado de estas cosas. Tenemos pendiente reunirnos y estudiarlo con mayor profundidad.

-Faltan por definir los accesos a las capitales vascas. ¿Se plantea reactivar las comisiones interinstitucionales que deben definir estas obras?

-Estamos en ello. En el caso de Bilbao, el estudio informativo está a punto de finalizarse. Tuve la oportunidad de comentarlo con el alcalde Azkuna el viernes. Existen las sociedades de integración en ambas ciudades y hay que activarlas para tener pronto los proyectos. Es, desde luego, una prioridad del ministerio. Hemos encargado a Adif que agilice al máximo la definición de los proyectos para la integración de la alta velocidad en las ciudades.

Ejemplo para EE UU

-¿Ha tenido contactos con los empresarios del TAV?

-Sí, singularmente con la familia de Inaxio Uria (empresario asesinado por ETA en diciembre, cuya firma participa en las obras del TAV). Les he expresado a todos ellos el apoyo y la consideración del Gobierno. Tienen el compromiso de trabajar activamente en esta infraestructura y todos me han trasladado sus preocupaciones en materia de seguridad. Les he planteado que estudiaremos mecanismos para reforzarla, si cabe, más aún.

-En las últimas licitaciones de obra las empresas interesadas en los contratos han superado la veintena. ¿Es señal de arrojo, vista la explícita amenaza de ETA?

-Claro. Es una respuesta ante el desafío de los terroristas y de aquellos que quieren negar el progreso y el bienestar de una sociedad pujante, que necesita de estas infraestructuras para seguir liderando el crecimiento económico. Demuestra que tenemos empresarios no sólo comprometidos, sino que tienen valores y que responden a los desafíos de la sinrazón y del terror.

-¿Qué grado de preocupación le produce el movimiento de oposición al TAV que se ha gestado en Euskadi?

-Es un movimiento muy limitado. La inmensa mayoría de la sociedad vasca comparte esta apuesta. Son una minoría que dice hablar en nombre del pueblo vasco, pero que está en contra de su progreso. Se quedarán aislados. La alta velocidad se hará.

-¿Entra en sus cálculos una ralentización del proyecto como consecuencia de la amenaza de ETA?

-Al revés. Cuanto antes se pueda concluir, antes podremos demostrar que se equivocan. Y antes daremos una respuesta contundente a quienes quieren negar el pan y la sal a la sociedad vasca.

-¿Existe alguna previsión de impulsar el llamado AVE del Cantábrico?

-Todo lo que está en el Plan Estratégico de Infraestructuras y Transportes (PEIT) se hará, pero no es lo más prioritario en estos momentos.

-El acuerdo para impulsar el AVE en Navarra es un hecho, ayer mismo lo firmaron. ¿Cuál ha sido la fórmula para desbloquear en apenas unas semanas una parálisis de meses?

-Créame que tenía especial interés en ello. Había hablado mucho de ellos con los socialistas de Navarra y con el presidente Sanz, con quien tengo una buena relación. Y había comprometido mi palabra. Era una prioridad.

-¿Estará garantizada la conexión entre el TAV navarro y el vasco, que permitiría el viaje Bilbao-Barcelona en alta velocidad?

-Efectivamente, estará garantizada. Tenemos mucho que hacer y recursos limitados, pero iremos dándole un impulso.

-Es un motivo de orgullo que Estados Unidos, el país más poderoso, se fije en el AVE español para desarrollar su propio plan ferroviario.

-Lo es, sin duda. Me ha llenado de satisfacción que la alta velocidad española sea un modelo para la Administración norteamericana y que hayan aceptado venir a España a finales de mes para conocer nuestros proyectos. Es también una oportunidad de negocio para nuestras empresas.

-Acaba de anunciar en Cataluña el traspaso en la gestión del servicio de Cercanías a la Generalitat. ¿Trabaja el Ministerio para negociar un acuerdo similar con el Gobierno vasco?

-Todavía no hemos hablado de eso, Estoy dispuesto a hablar, es indudable. Pero acabamos de tomar posesión ambos responsables políticos y necesitamos un tiempo.

Etiketa(k):