Los pretendientes de Jaizkibel

Un puerto de mar ha sido siempre un lugar evocador, romántico, donde el amor y las pasiones vienen y van meciéndose con el oleaje, donde el tiempo y el salitre llevan y traen ensoñaciones y recuerdos de amores vividos y deseados. En la memoria suena la leyenda de ”un amor en cada puerto”...
La pretensión de construir un superpuerto en Jaizkibel, sin embargo, poco tiene de romántica. Varios pretendientes llevan tiempo rondando esta montaña con la intenciòn de pedirle la mano para arrebatarle el brazo y todo lo demás, hasta desfigurarla por completo. Cada uno de ellos llega con un regalo de compromiso. Algeposa le trae un camión, Fagor un frigorífico, Arcelor-Mittal una bovina, la Autoridad Portuaria un coche y Petronor una central térmica de ciclo combinado. Cada uno de los pretendientes se muestra encantado con las intenciones y regalos de los demás y entre todos han llamado a la culminación del enlace intermodalidad “ambientalmente sostenible”que, aunque parezca una broma, consiste en transformar un enclave litoral único en el mundo en un macro puerto que atraería el transporte masivo de coches, el tráfico de camiones, la quema de gas, el refino del petróleo y la producción de coke.
Cada uno de los regalos está envenenado. Josu Benaito, director de transportes del Gobierno Vasco, declaró en la prensa hace unos días que “entre 1.990 y 2.004, el consumo de energía del sector del transporte aumentó un 88% y las emisiones de gases de efecto invernadero un 92%”.. En palabras del mismísimo presidente de Petronor cada litro de gasolina emite 2,3 kg. de CO2 a la atmósfera. Y de todo el mundo es sabido que las centrales térmicas son las responsables de las emisiones de gas metano, mucho más activo que el CO2 en cuanto al “efecto invernadero”.
Las instituciones, como entes públicos que son, tienen la obligación de desenmascarar el veneno del conjunto de los regalos ante la ciudadanía e impedir la boda. Pero en lugar de ello, la Diputación se convierte en madrina del perverso enlace y en un arrebato de “amor medioambiental” decide agujerear a la cortejada con dos túneles que serían el paso previo a la dársena cuya construcción supondría la condena a muerte de Jaizkíbel. No sé por qué me ronda la cabeza el tristemente famoso dicho de “la maté porque era mía”.
La desfachatez y la hipocresía de políticos y empresarios parece no tener límites. No paran de hablar del cambio climático y del medio ambiente mientras impulsan proyectos devastadores para la tierra y las personas. Su codicia aflora bajo el traje de la “sostenibilidad” dejando bien claro que sus negocios son lo primero aunque para ello tengan que tiranizar a los pueblos y destruir irreversiblemente la naturaleza. Y para más cachondeo, llenan las calles con pósteres grandes a todo color en los que se ve a una mujer embarazada de la tierra y en los que se lee; “La tierra como la madre no hay más que una. Cuídala.” Ya vemos, ya, el ejemplo que dan ellos tras derrochar dinero público en anuncios carísimos.
Jaizkibel, no necesita ser puerto para vivir las más apasionadas historias de amor. Toda aquélla persona que se precie de serlo, es decir, que tenga un mínimo de sensibilidad, cae rendida a sus encantos nada más conocerle. Miles somos los amantes que esta montaña tiene, gentes enamoradas de la naturaleza y de los tesoros que guarda en ella el litoral gipuzkoano. La amamos con locura conscientes de que no es ni nuestra ni de nadie, sino de todo el mundo, un préstamo de la tierra y del mar que tiene que llegar intacto a nuestros descendientes.
Sólo lograrán seducirla quienes sepan apreciar las ánforas, los cilindros, las tortugas, los panales de abejas que esculpen las areniscas, los colores violeta, rojo, ocre y anaranjado de sus cuevas y grutas, el flysch del Eoceno, el pseudo-karst y las concreciones esféricas cuyo conjunto forma un libro abierto de geología que habla y ofrece tesoros únicos en el mundo.
Pero los necios de hoy en día, herederos de los conquistadores que arrebataron la tierra y el oro a los pueblos originarios con la excusa de que no tenían alma, siguen conjurando a favor de la ignorancia sin necesidad de la bula papal, pues les basta con la complicidad de nuestro silencio. Desenmascaremos bien en alto sus intenciones aunque al final ellos hagan lo que quieran, como siempre, porque suyo es el poder y la fuerza. Pero al menos que nos oigan bien, que no nos tomen por tontas.

Beatriz Arana, miembro de la Asamblea contra el Tren de Alta Velocidad

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2 iruzkin for 'Los pretendientes de Jaizkibel'

1. opinión

No a la criminalización de las empresas y trabajadores que están en la construcción del TAV. No a la intromisión de ETA en este tema, su presencia os deslegitima a los anti-TAV hasta que no tengáis una postura DURA Y CLARA contra ellos. AHTri BAI¡.

2. ¿Criminalizar empresas?

En ese artículo no se menciona directamente a las constructoras del TAV sino a las impulsoras del superpuerto de Jaizkibel: Algeposa, Fagor, Arcelor-Mittal, la Autoridad Portuaria y Petronor. Tampoco se las criminaliza, aunque en mi opinión algunas como Petronor son claramente criminales (envenena a la gente de Muskiz, y participa del saqueo militarizado de petróleo por todo el mundo) y también delincuentes (durante décadas sin licencia y sin el mínimo cumplimiento de las leyes medioambientales). Incluso la bien famada Fagor aparca la moral al apoyar su éxito en China, donde las condiciones dieciochescas de la industrialización salvaje son impuestas por la fuerza militar.

Tal vez el comentario no se refiere a este artículo sino a acciones de denuncia como la reciente concentración frente a la sede de Otaduy Construcciones que contruye el tramo del TAV de Galdakao. En tales denuncias no se acusa a los trabajadores (que en general se ven más ó menos abocados a trabajar ahí) sino a las empresas, que tienen gran responsabilidad en la imposición del proyecto del TAV rechazado por gran parte de la sociedad, en algunos municipios incluso por la mayoría expresada en votación.
Tal como dice el post anterior: "las empresas constructoras no son solo contratistas, colaboradoras necesarias de esta destrucción, sino que son unas de las mayores impulsoras de la desbocada política de construcción de obras faraónicas (mediante las prácticas de lobby de su patronal SEOPAN, y las ilegales comisiones para influir a partidos y políticos)".

Respecto a eso que dices de que la intromisión de ETA nos deslegitima no explicas por qué. Entiendo que para quienes estais a favor del TAV pueda ser un motivo más para no rechazar el TAV, y que la gente indecisa rebaje su simpatía con la oposición, pero respecto a los motivos sustanciales para rechazar el TAV no cambia nada. El modelo de transporte y economía depredador de recursos y personas que acrecienta el TAV es el motivo determinante por el que yo estoy en contra y eso es igual con ó sin ETA.
Por ejemplo, ¿es legitimo que arrantzales vascos pesquen frente a Somalia? puede ser discutible, pero enviar barcos de guerra al océano índico ó pedir que los pesqueros embarquen militares no quita ni pone legitimidad. Si es legítimo los malvados son los piratas y los buenos los militares. Si es ilegítimo los piratas son defensores de los recursos de su pais y los militares colaboradores del robo. Pero si no hubiera piratas, como ocurre en otras costas, la pesca seguría siendo igualmente legitima ó un robo, en función de otras cuestiones como si es en aguas internacionales ó no, si es en cantidad esquilmadora, etc.

De todas formas, me parece que no tienes leída esta declaración de la Asamblea contra el TAV.