Bloquean el centro comercial "Txingudi" de Irun contra el consumismo y el desarrollismo

Cuatro personas embidonadas y disfrazadas de Reyes Magos bloquean hoy a partir de las 17:15h el acceso viario al centro comercial “Txingudi” de Irun para manifestar su rechazo al capitalismo y a la sociedad de consumo, así como denunciar las brutales consecuencias sociales y ambientales del desarrollismo que nos impone destructivas infraestructuras como el TAV. Esta acción de desobediencia pretende cuestionar la normalidad consumista sustentada en un sistema económico aberrante, además de unirse a otras muchas resistencias y voluntades transformadoras que se mueven y luchan contra el TAV, el Superpuerto de Jaizkibel, la ampliación del aeropuerto de Hondarribia, la incineradora de Zubieta, la urbanización a ultranza y la destrucción acelerada de las zonas rurales del entorno de Irun, entre otros muchos ejemplos. Apostamos por la desobediencia y la autoorganización en las luchas por poner freno a los efectos catastróficos del desarrollismo y también por reconstruir una sociedad libre que no podrá erigirse sino encima de los escombros del capitalismo. Pensamos que solo desde una trasformación social radical es posible detener tanta barbarie.

Esta acción de desobediencia se está llevando a cabo en la carretera principal de entrada al centro comercial, donde cuatro personas están encadenadas a los bidones, el tráfico permanece cortado, y también se han colocado varias pancartas a favor de la desobediencia y contra el desarrollismo, a la vez que se reparten hojas informativas con el comunicado que reproducimos a continuación. De esta forma, los Reyes Magos siguen hoy el ejemplo de los Olentzeros que bloquearon el pasado 22 de diciembre el Megapark de Barakaldo.

Carta de los reyes:

Querido consumidor/a,

Hoy, por fin 5 de enero, tras una larga y pausada travesía, hemos llegado un año más desde el lejano Oriente… viniendo a detenernos a este “parque comercial”, Txingudi. Muchas han sido las novedades y cambios con las que nos hemos encontrado, algunas buenas, sí, pero la mayoría no tanto. Seremos sinceros: la imposición de adaptarse a la vida moderna, a su ritmo frenético y a todos los nuevos desplazamientos que ello exige, nos resulta cada vez más asfixiante e insensata. Cada vez son más las autopistas, polígonos industriales, trenes de alta velocidad… que obstaculizan nuestro camino, y menos las personas que nos encontramos por el trayecto. Personas con quien poder tratar, que no estén encerradas en su coche o en sus cacharros electrónicos –alguien que disponga de tiempo para detenerse y hablar.

En este sentido, hemos decidido pararnos en un mega centro comercial como éste porque entendemos que este tipo de centros de consumo y ocio son un claro ejemplo de las exigencias insaciables de esta sociedad y del día a día que generan: movilidad forzada en vehículo privado, consumo acelerado de mercancías desechables, relaciones de usar y tirar en un espacio cada vez más homogeneizado. Como abogamos por un día a día basado en la cercanía, tanto en nuestras relaciones de consumo y producción como en las relaciones personales, reivindicamos a su vez la necesidad de paralizar en lo posible el normal funcionamiento de los flujos mercantiles que niegan a las personas el control sobre medios y fines, necesidades y deseos.

Es preciso aclarar que esta acción de desobediencia no pretende ir contra ti, sino dejar de perpetuar el encierro en esta jaula de la abundancia mercantil, hacerlo salir del monólogo, reivindicar la posibilidad de decir no a lo que ni queremos ni necesitamos, resistir.

Porque creemos que no basta únicamente con aceptar resignadamente los excesos y contradicciones –de la polución al embrutecimiento—que la sociedad de la abundancia genera, vemos legítimo recurrir a la desobediencia frente a esta normalidad, a fin de cuestionar a los intereses económicos que la reproducen.

DESOBEDIENTZIA ETA EKINTZA ZUZENA!

DESARROLLISMOARI STOP!





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1. Detenidos en Txingudi

Detenidas las cuatro personas encadenadas a bidones que bloquearon el acceso al centro comercial Txingudi de Irun

SAN SEBASTIAN, 5 Ene. (EUROPA PRESS) -

Un total de cuatro personas fueron detenidas esta tarde por encadenarse a bidones y, disfrazadas de Reyes Magos, bloquear el acceso viario al centro comercial Txingudi, en Irun (Gipuzkoa), lo que originó importantes retenciones de tráfico, para protestar contra el consumismo y el desarrollismo.

Según informó el Departamento vasco de Interior a Europa Press, el arresto tuvo lugar a las siete y media de la tarde bajo la acusación de desórdenes públicos y alteración grave del tráfico, después de que los encadenados fueran retirados de la calzada por la Brigada Móvil de la Ertzaintza y efectivos de bomberos les liberaran de los bidones.

En un comunicado, los promotores de esta acción explicaron que, al igual que el pasado 22 de diciembre personas disfrazadas de Olentzero bloquearon la entrada del Megapark de Barakaldo, hoy cuatro individuos encadenados a bidones y vestidos de Reyes Magos cortaron el tráfico en el acceso a Txingudi donde se colocaron pancartas "contra el desarrollismo" y se repartieron hojas informativas.

Tras mostrar su rechazo al capitalismo y a la sociedad de consumo, las mismas fuentes denunciaron "las brutales consecuencias sociales y ambientales del desarrollismo que nos impone destructivas infraestructuras como el Tren de Alta Velocidad TAV".
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La misma noticia en ADN (EFE)

2. Consumir a la fuerza

En el desfile de reyes de Irun unos pajes se dispusieron a repartir con los caramelos un poco de conciencia. En un cuadrado compuesto por unas preciosas pancartas donde se podía leer "bienvenid@s al reino del consumo", "ongietorriak kontsumoaren erreinuran" se introducian los caramelos mostrando como el consumismo nos atrapa y nos encierra en una demencial espiral de consumo compulsivo. Todo ello amenizado por la "música" de una improvisada batukada.

Pero el ayuntamiento con la policía uso la fuerza para impedir que la gente pudiera presenciar tal crítica al consumo. Quieren que la gente siga consumiendo sin pensar, aunque sea por la fuerza de las armas.