Francia impulsa la segunda fase del TAV a Euskadi

Las instituciones deben afinar la franja de 500 metros de ancho por la que discurrirá el trazado desde Burdeos

El Correo. JUANMA VELASCO | SAN SEBASTIÁN.

Francia sigue dando pasos firmes para dar forma al proyecto de la línea de alta velocidad entre Burdeos e Irún que conectará con la 'Y' vasca y el resto de la conexión ferroviaria del eje París-Madrid-Lisboa. La comisión interinstitucional que gestiona el proyecto se reunió ayer por la tarde en la sede de la Prefectura de Burdeos y dio por finalizada formalmente la primera etapa de estudio del trazado, en la que se ha dibujado un corredor de mil metros de ancho por el que discurrirá el TAV.

Este recorrido será sometido a la aprobación del Ministerio de Transportes galo. El trazado parte del sur de Burdeos y se bifurca en dos corredores: uno hacia Euskadi y otro hacia Toulouse. El que se dirige a Irún discurre por el Este de Bayona, evita las localidades costeras y desemboca en Biriatou.

En la reunión de ayer se abrió una segunda fase de estudios, en la que a lo largo de este año se deberá reducir esa franja de mil metros a otra de quinientos, lo que obligará a afinar más el recorrido exacto que seguirán las vías. De alguna forma, esta segunda etapa ya está en marcha. En las últimas fechas, se han realizado inventarios ecológicos en la zona delimitada para identificar la presencia de especies protegidas y evaluar los impactos de la futura obra. Asimismo, se están llevando a cabo sondeos geotécnicos e hidrogeológicos.

El programa de la segunda fase quiere insistir en la «participación» de los agentes implicados. Así, entre otras acciones, se prevé la creación de una comisión consultiva por cada departamento (provincia) afectado. Estas comisiones se empezarán a reunir a partir de junio y en septiembre presentarán sus hipótesis de trazado para el corredor de 500 metros de ancho.

Se crearán, además, seis comités específicos para abordar la ubicación de las nuevas estaciones del TAV, que comenzarán a trabajar a partir de septiembre. Los estudios de Francia indican que el TAV puede ser utilizado al año por unos 4,5 millones de personas entre Burdeos y Euskadi. Las obras podrían comenzar, de mantenerse el ritmo de tramitación, en torno a 2015.

En servicio en 2020


Durante el encuentro de ayer se analizó además el informe elaborado por la mediadora Marie-Line Meaux, que se ha ocupado de recoger las opiniones y aportaciones de electos locales, asociaciones y colectivos de pueblos de Iparralde por donde pasa el trazado. Muchos de ellos han manifestado su oposición al proyecto en los últimos meses. Pero el TAV es un proyecto declarado prioritario por la UE, cuenta con el respaldo de ambos Estados y no tiene marcha atrás. El documento de la mediadora ha sido ya remitido al ministerio de Ecología, Energía y Desarrollo Sostenible para que sea tenido en cuenta a la hora de lograr «la mejor integración posible» de las vías férreas en el entorno. El recorrido definitivo se espera que esté definido el próximo año.

Será la comisión interinstitucional la que se ocupe de validar los estudios, antes de someterlos a la aprobación definitiva por parte del Estado. Las obras comenzarían en 2015 para entrar en servicio en torno al año 2020.

En la cita de ayer en Burdeos estuvieron presentes los prefectos de las regiones de Aquitania y Midi-Pyrénées, los presidentes de los consejos regionales de ambas regiones, representantes del Ministerio de Ecología, Energía y Desarrollo Sostenible de Francia y el presidente de RFF, el equivalente a Adif en España.

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