El 'tijeretazo' de Fomento va a afectar a las obras del TAV, aunque Adif lo niega

Dos tramos alaveses van con retraso por falta de financiación desde Madrid. Los parones cuestionan que la infraestructura esté operativa para 2016

Noticias de Gipuzkoa. M. González. Vitoria.

El severo plan de ajuste aprobado por Fomento para tratar de reducir el déficit público sí va a afectar a las obras de la Y vasca, pese a que los Gobiernos central y vasco lo hayan negado en reiteradas ocasiones. Las empresas constructoras reconocen que al menos en dos tramos del TAV a su paso por Álava las obras se van a tener que retrasar como consecuencia de la falta de disponibilidad económica.

Al parecer, el ministerio ha decidido posponer para los próximos años las cantidades consignadas para este ejercicio, una medida que ya tiene consecuencias directas en la línea que va a unir Vitoria con Bilbao, cuya gestión recae sobre Madrid, a diferencia del tramo guipuzcoano, financiado íntegramente por el Ejecutivo Vasco. Si bien ninguna de las obras se ha llegado a cancelar, la construcción de la línea ferroviaria está sufriendo más parones y retrasos de los previstos inicialmente, por lo que ya se cuestiona que vaya a estar operativa para 2016, plazo fijado por el ministro socialista José Blanco.

Según ha podido saber este periódico, al menos dos de las obras actualmente en ejecución del tramo alavés van a sufrir retrasos por el tijeretazo introducido por Fomento. Se trata de las adjudicadas a la empresa Comsa, que ha visto cómo el plan de recorte incide directamente sobre once de sus proyectos en construcción, entre ellos los dos que tiene encomendados en Álava, a la altura de Legutiano y el Zadorra.

En concreto, esta empresa es la encargada de acometer los trabajos del subtramo I de Legutiano-Eskoriatza, junto con Cycasa, Canteras y Construcción, S.A., con quien forma una UTE. Se trata de una obra ya empezada, que tiene una longitud de cinco kilómetros, y cuyos elementos más singulares son el viaducto sobre el arroyo Baguetas, con 179 metros de longitud, así como los 2,7 kilómetros iniciales del túnel de Albertia, el más largo del TAV.

El presupuesto adjudicado a la compañía para levantar esta ambiciosa estructura ferroviaria es de 91,3 millones de euros y se establece un plazo de ejecución de 47 meses, que la empresa duda de si va a poder cumplir.

Lo mismo ocurre con otro de los tramos adjudicados a la citada UTE, el más cercano a la capital alavesa, el subtramo I de Arrazua/Ubarrundia-Legutiano. El proyecto en este punto contempla, entre otras cosas, la construcción de un viaducto de 505 metros que salva el río Zadorra, la N-I y la carretera A-3002. El presupuesto es de 22,1 millones de euros y esperaban tenerlo finalizado en 20 meses.

Pese al malestar expresado por las constructoras por los retrasos en los pagos, Fomento continúa negando que el plan de recorte vaya a afectar al futuro AVE vasco. A comienzos de este mes, el presidente de Adif, sociedad estatal gestora de las infraestructuras ferroviarias, Antonio González, confirmaba que mantenía "inalterable" el compromiso de que la línea tres de alta velocidad que pasa por Euskadi iba a estar operativa para 2016. González hacía estas declaraciones durante una visita a la culminación de la primera fase de excavación del túnel de Induspe, incluido en el tramo Eskoriatza-Aramaio, en la que destacó "la determinación del Ministerio de Fomento de no reducir absolutamente ningún contrato".

También la portavoz de Gobierno Vasco, Idoia Mendia, aseguró en verano que el Ministerio de Fomento y Adif no iban a parar ninguna obra ya en marcha, si bien dejaba abierta la posibilidad de "adaptar los ritmos a las disponibilidades presupuestarias". Fuentes de la Delegación del Gobierno central en el País Vasco consultadas por este periódico aseguran no disponer de ninguna información relacionada con la marcha de las obras del TAV, y se limitan a repetir las palabras del máximo responsable de Adif.