DISIDENCIAS Y UNIVERSIDAD

ASAMBLEAS PREPARATORIAS – OCTUBRE DE 2000

"Sé libre" claman los nuevos poderes. "Teje tu mismo/a las delicadas e infinitas redes de tu propia sumisión. Nosotros tan sólo te proporcionamos los materiales, los instrumentos y hasta el modo de empleo; pero si quieres, también puedes ayudarnos a inventar otros... ¡innova, y te daremos premios!"

La universidad es, sin duda, uno de los lugares dónde los nuevos poderes se manifiestan. Son las universidades, precisamente las más dinámicas, las que reclaman con insistencia una más amplia "autonomía universitaria" y las que repiten constantemente que la universidad ha de cambiar.

¿Autonomía para qué y cambio hacia dónde?

Los sectores más emprendedores y quizá más poderosos de la universidad quieren que esta cambie profundamente para dejar de ser un territorio de funcionarios/as más o menos ineficientes dedicados a reproducir el orden establecido en la ciencia oficial y convertirse en pieza importante en la mal llamada "sociedad del conocimiento". Quieren autonomía para adaptar la universidad a las "exigencias" de los nuevos tiempos, autonomía para destilar mejor los saberes que requiere el tejido productivo, autonomía para poner en el mercado, con mayor precisión y menos costos, los productos (licenciados/as y doctores/as) que demandan las empresas, el poder y sus burocracias. Autonomía para asumir e incorporar totalmente, bajo el paraguas de las "políticas de calidad", los valores y los procedimientos de la más pura economía de mercado: rentabilidad, racionalización de costos, productividad, competitividad, contratos-programa... Autonomía para sujetar individuos "autónomamente heterónomos" que alimenten la cadena de sumisión y se encarguen de transportarla hasta el más recóndito rincón de la sociedad.

...Nosotros/as queremos también construir espacios de autonomía, entendidos como espacios de vida, de discusión crítica y de decisión colectiva y nosotros/as queremos también impulsar el cambio.

Pero un cambio en otra dirección. Un cambio que no venga inducido por las instancias que gobiernan la universidad sin que sus integrantes dispongan de los necesarios espacios críticos para debatir. Queremos autonomía para decidir si queremos empujar, o no, el carro de los poderes económicos y financieros; autonomía para decidir si queremos una universidad acorde con las necesidades del neoliberalismo o si queremos una universidad que se empeñe en aportar su granito de arena para torcer el rumbo de la sociedad actual. Autonomía para potenciar los espacios de disidencia, los focos de resistencia y los latidos de rebeldía que dicen no a la muerte en vida. Autonomía para optar por el deseo de vida de las gentes y ser caja de resonancia de estas nuevas voces, en lugar de colaborar en la expansión de las nuevas formas de dominación.

¿La universidad ha de cambiar y ser también motor de cambio?

Sin duda. Pero, para el cambio que nosotros/as deseamos, es el propio motor de la universidad el que hay que cambiar. Un cambio capaz de trastocar la miseria que cotidianamente la constituye, arrebatando espacios y experiencias en las cuales, contra la mercantilización y neutralización del conocimiento, sean viables otros conocimientos. Un cambio en el cual, contra el imperio de la tecnocracia y el cientifismo, se inscriban nuevas modalidades de enseñanza y de aprendizaje, de investigación y de compromiso colectivo que denuncien y contesten la violencia académica, clasista, misógina y racista que surca sus modalidades de organización y sus prácticas cotidianas, con el afán de hacer un mundo diferente, también en y desde la universidad. ¿Nostalgias del 68 y otros instantes de ensueño de las luchas universitarias? ¿Nostalgias? No. ¿Utopías? Quizá sí. Pero, sobre todo, deseos de un modelo de sociedad que nunca existió pero que algún día deberá existir si no queremos proseguir, día tras día, un inexorable avance dentro de la barbarie.

¿Quiénes somos? Un puñado de universitarios/as, docentes básicamente, con trayectorias, sensibilidades y planteamientos diversos pero, por encima de esta preciada diversidad, un mismo ethos libertario, anti-autoritario, anti-dogmático, crítico y contestatario.

¿Qué pretendemos? Hacer presente una voz inconformista y subversiva en la universidad, facilitar el intercambio, la puesta en relación y las actuaciones conjuntas desde esta sensibilidad. Queremos potenciar los espacios y las acciones de disidencia en la universidad, promoviendo prácticas de auto-organización y de contrapoder.

Si te sientes cercano/a a lo que acabas de leer te proponemos que participes en las reuniones preparatorias para la organización de unas jornadas sobre "Disidencias y universidad" que se celebrarán en el mes de febrero de 2001. ¡El proyecto está por construir! Si te sientes identificado/a con lo que acabas de leer, necesitamos tu participación "como el aire que respiramos... 13 veces por minuto".

Estudiante, PAS o docente ven a la reunión preparatoria que tendrá lugar en la

UNIVERSITAT AUTÒNOMA DE BARCELONA: 10 de octubre, a las 13:00 h., en el aula 7 de la Facultat de Ciències Polítiques i Sociologia.
UNIVERSITAT DE BARCELONA: 17 de octubre, a las 13:00 h., en la Sala de Juntes de la Facultat de Filosofia.
  UNIVERSITAT DE GIRONA: 11 de octubre, a las 13:00 h., en el aula 5 del Edifici del Seminari.

Si estás interesado/a y no puedes venir ese día, conecta con nosotros/as:

Página Web: Http://www.sindominio.net/unidisidencia

E-mail: unidisidencia@sindominio.net

Octubre de 2000

Col·lectiu 30 de febrer