¡Saludos!
Este viernes 7 y sábado 8 se celebra en Madrid uno de los nodos del Foro Social Mundial (www.fsmmadrid.org). El FSM es un encuentro de personas a lo largo de todo el mundo que plantean una crítica al sistema actual, dominado por el capitalismo globalizado, y buscan un nuevo modo de vivir, más humano y menos materialista.


Pues resulta que DM va a participar con una ponencia, ahí estaremos presentando nuestro nuevo proyecto, que ya está suficientemente maduro para salir al público: el mapa de Madrid Decrecentista (
mapa.decrecemadrid.org). Para quien no lo conozca, este proyecto surgió hace ya un año y la idea es recopilar todas las iniciativas que hay en la Comunidad de Madrid que tengan relación con el Decrecimiento y ese otro mundo posible que no sólo soñamos, sino que queremos construir ya, aquí y ahora, y darles toda la difusión que podamos. Hay mucho más que contar, podéis ver más cosas en la propia página del mapa. El proyecto está recién lanzado, y lo seguiremos desarrollando y ampliando. Por tanto, si conoces alguna alternativa poco conocida, echas de menos alguna que no hayamos subido o te apetece colaborar en el proyecto,  estaremos encantados.

Así que os invitamos a quienes queráis a pasaros por el Foro, a ver nuestra presentación o cualquier otra actividad de los 10 ejes temáticos. El programa completo de actividades no tiene desperdicio, la presentación del mapa está en el Eje 2, dentro de “Rehuerta 2.0″. Como en cualquier actividad a la que asistimos, estaremos abiertos a conoceros, compartir dudas y certezas, proyectos e inquietudes, y si queréis conocer el colectivo, será una oportunidad fantástica.

“El Decrecimiento no es recesión, ni regresión. Es el abandono del objetivo único del crecimiento por el crecimiento y sus consecuencias desastrosas para las personas y el medio ambiente”
Posted on mayo 2, 2011 in Agroecología, Consumo Responsable, Naturaleza by alimaña1 Comment »

Urgando por la red me he encontrado en el google libros con esta joyita que quizá ya algunos conocéis, pero no quería yo dejar de recordar: Cuidar la T(t)ierra: políticas agrarias y alimentarias sostenibles para  entrar en el SXXI .

Jorge Riechmann, asiduo a las editoriales Icaria y Los Libros de la Catarata, es un viejo conocido de los defensores del Decrecimiento por otras publicaciones, como Vivir (bien) con menos, por citar alguna. Otra lectura recomendable, coordinada por este autor – ya que estamos – es ¿En qué estamos fallando? cambio social para ecologizar el mundo.

…que el tiempo se acaba: lean!

Posted on abril 27, 2011 in Ciudad, Consumo Responsable by miki1 Comment »

Tras la épica entrada de “el limón, tu aliado sobaquil” honramos aquí las bondades del ajo. Es en parte una deuda personal, ya que una vez un ajo salvó mi dedo de la vorágine despiadada de unas bacterias comedoras de carne humana, unos visitantes inesperados que entraron por algún padrastro incauto, que se dejó la puerta abierta al salir… Como defensa, mi dedo activó el proceso de inflamación, con su típica hinchazón, cambio de color… Yo, por mi parte, lo dejé actuar, confiando en la fortaleza de mis defensas. Cual sería mi sorpresa cuando mi propio dedo… ¡¡empezó a tener fiebre!! Yo que había confiado en la no-intervención… ahora tendría que rendir pleitesía a la industria farmacéutica y subvencionar una de sus cremas antibacterianas, con todo lo que hay detrás: material del envase, contaminación química procedente de la elaboración de cada uno de sus componentes y otras cosas que preferí ni pensar. La batalla estaba perdida…

 

Pero entonces recurrí a la sabiduría milenaria de nuestros antepasados… ¡y el ajo ecológico vino en mi rescate! Una rodaja de un diente de ajo quedó envuelta entre mi dedo y una cinta adhesiva durante una noche… y la noche siguiente la acompañé con mucho cariño de una gotita de aceite, para que no se secara. La tercera noche se me olvidó, pero cuán grata fue mi sorpresa al comprobar que la inflamación estaba remitiendo por sí sola… ¡oh, laudate alium!

 

Cuán milenaria sería la sabiduría que me mantuvo rebelde contra la industria farmacéutica, que resulta que hay escritos egipcios de hace más de 3500 años con más de 200 recetas de ajo para males de salud. Algunas de sus bondades son bien conocidas.

 

 

Pero la industria farmacéutica no se queda impávida cuando de sacar rentabilidad se trata. Uno de los más de 100 compuestos que tiene el ajo se denomina alicina. Es un compuesto inestable que se produce cuando, al cortar un ajo o ser éste mordido por algún atacante biológico, se libera aliína (un aminoácido rarito) y una enzima del propio ajo (la alinasa) parte la molécula en dos. Una de estas mitades es la alicina, con alto poder bacteriano, antifúngico… vamos, arrasa… y a diferencia de los antibióticos comerciales, no se han descrito resistencias para la alicina. La industria farmacéutica ya ha empezado a comercializar perlas de ajo, con alto contenido en alicina y sin el mal olor del ajo. Es decir, meten algo bueno, barato y natural en un frasquito y te venden algo malo, caro y con una huella ecológica mucho mayor… algo parecido a la biopiratería. Lo que no dicen, es que la alicina es un compuesto altamente inestable, en dos minutos se reduce a la mitad, y en un día… ciao. Algo muy curioso, es que ya en 1947 Small y su equipo sintetizaron variantes de la alicina que eran estables a temperatura ambiente, algo que la industria farmacéutica no ha querido aprovechar, pues es más rentable la moda del extracto del ajo, aunque sea puro humo.

 

Lo que tampoco dicen, es que la alicina es tan sólo una de las más de 100 sustancias químicas interesantes que produce el ajo. En el libro El ajo y sus propiedades curativas podréis encontrar información sobre la anticuagulante adenosina, la historia de la alicina, las propiedades protectoras de la alixina y el maravilloso ajoeno (sí, sí, tal cual) con propiedades anticuagulantes, anticancerígenas y antifúngicas. Lo que dicen en la página 60 merece ser reproducido: “Lo que hace que el ajo sea eficaz no es la aliína, ni la alicina, ni el ajoeno, sino el efecto combinado de las más de 100 sustancias químicas”. Por no hablar de las proteínas, azúcares, vitaminas A, B, B2, B3 y C, potasio, fósforo, azufre, silicio y yodo… que contiene y de lo barato que es.

 

 

El capitalismo junta un compuesto, que deja de ser activo, con otros excipientes, te lo mete en un envase, te lo transporta, te lo anuncia y te lo vende. El decrecimiento te ofrece un producto integral, de probada eficacia, fácil obtención y precio irrisorio sin publicidad, sin envases, con posibilidad de obtenerlo de forma ecológica, o incluso de cultivarlo tú.

 

El ajo es curar mejor con menos… el ajo es decrecimiento.

 

Posted on abril 19, 2011 in Consumo Responsable, Derechos, Naturaleza, Reciclaje by miki2 Comments »

Un negocio para los fabricantes, un timo para los consumidores y un desastre para el planeta… así es, mucho se ha escrito sobre el agua embotellada. En documentos TV también lo trataron, y el documental se ve mejor aquí. Nosotros tampoco nos hemos propuesto hacer un análisis en profundidad sobre el asunto, que es realmente preocupante, porque ya hay mucha bibliografía y muy buena al respecto. Nuestra intención era más definirlo sin pelos en la lengua, y poneros a vuestra disposición unos cuántos enlaces para profundizar en el tema…

Curioso parecería encontrarse un grupo de facebook llamado El timo del agua embotellada, O incluso otro grupo de esta misma red social que promueve el consumo de agua de grifo en los bares, incluso han elaborado un mapa con los establecimientos de Navarra que te ponen agua del grifo. ¿Refrescante idea, no? Quizás deberíamos hacer lo mismo en Madrid.

 

Pero ¿por qué no es curioso, algo anecdótico? ¿por qué esta gente se toma tan en serio el consumir agua de grifo? El movimiento “anti-agua embotellada” ha sido apoyado desde distintos sectores, y es que hay muchas y muy buenas razones para ello. Unas son económicas (desperdicio de recursos), otras son políticas (el agua como derecho, como bien común), otras son medioambientales (el transporte del agua embotellada, los residuos que genera y que poco se reciclan), otras de justicia social (a veces se extrae el agua de acuíferos que alimentan comunidades enteras y que sólo se quedan con los efectos negativos de la venta de sus recursos al exterior).

Si comparamos el agua de grifo y el agua embotellada, ésta última no es mejor. De hecho, se han encontrado contaminantes diversos en el agua embotellada, además de componentes plásticos de origen bien cercano (el propio envase).

Todo esto está dando resultados. En EEUU el consumo de agua embotellada ha decrecido, como explican en este simpático vídeo. Con la crisis quizás se estén dando cuenta de la sinrazón que es su consumo. El próximo paso… agua con vitaminas, colores, sabores… es decir, más de lo mismo. ¿Vendrá algún día la venta de aire embotellado? ¿Será en cápsulas, botellas, bombonas?

 

La situación es sencilla: unos se lucran apropiándose y comerciando con un recurso que es un derecho de todos, a cambio el resto pagamos el pato en forma de polución, falsas creencias, cierre de fuentes públicas y un producto que resulta casi 2000 veces más caro y de peor calidad que el agua del caño… de toda la vida. Ante la botellita individual… ¡Compartamos una jarra de rica agua de grifo! Que te la quieres llevar de paseo… pues una botella de vidrio, que la reutilizas cuanto quieras y la puedes incluso decorar. Sencillo, reutilizable, comunitario, sorprendentemente rico y sano… ¡así es el decrecimiento!

Posted on marzo 9, 2011 in Ciudad, Consumo Responsable by alimañaNo Comments »

Un año más la cooperativa agroecológica BAH-Perales (Bajo el asfalto está la huerta) celebra el curso de agroecología. Se impartirá en la sala de proyecciones de Tabacalera y, aunque hay que confirmar asistencia (pero muy fácil todo, basta con escribir un correo a cursodeagroecologiabah2011@gmail.com), puede apuntarse cualquier mente agroecológicamente inquieta, vamos, que no es sólo para gente del BAH. Para más información pincha en BAH!

 

Miércoles 16 de Marzo Charla-taller sobre “Ecofeminismo”

Miércoles 23 de Marzo Charla-taller sobre “Manejo de plagas y enfermedades de las plantas de huerto”

Sábado 26 de Marzo Taller de usos de plantas aromáticas y medicinales

Miércoles 30 de Marzo Charla “Todo lo que siempre quisiste saber sobre economía y no te atreviste a preguntar”

Sábado 9 de Abril “Taller de semillas”

Posted on marzo 6, 2011 in Consumo Responsable, Decrecimiento, Energía, General by alimaña3 Comments »

Ya lo decía Lavoisier allá, por el siglo XVIII: “Rien ne se perd, rien ne se crée, tout se transforme”. Vamos, que nada se pierde ni se destruye, que todo se transforma. Siguiendo este pensamiento, que a muchos os parecerá intuitivo y quizá fácil, parémonos un instante a reflexionar sobre en qué nos andamos transformando últimamente y, por qué no, hacia dónde vamos con esta transformación… Obnubilados? Bueno, entremos entonces en materias más terrenas, materias fecales, por ejemplo.

 

En la entrada anterior hablamos acerca de la energía que necesita el proceso de fusión para comenzar, y el esfuerzo en explotación y recursos que supone la obtención de los “ingredientes” de partida. En la naturaleza la energía no se obtiene de esta forma, sus mañas son, además de eficientes, altamente sutiles. Los organismos, el clima, las piedras; sin querer estar coordinados, se complementan. Mamá Natura es, ante todo, determinista y diplomática. Cuando tiene un objetivo, aflora su total falta de escrúpulos. Algunos ejemplos los encontramos en el insólito placer que encuentran algunos bichos en ignominiosas aficiones, como la de picotear carroñas del buitre, pasear boñigas del escarabajo pelotero o la de columpiarse en las marañas púbicas de la ladilla.

 

A veces el ser humano sorprende, en un alarde de agudeza y humildad, y consiente en la imitación de las artes naturales y sus ingenios. Así, aprovechando los caprichosos gustos de unas bacterias por vivir en deshonrosos parajes (encima poco ventilados) nació, un buen día,  el biodigestor.

 

El biodigestor es un sistema que permite obtener biogás apartir de sustancias de desecho. Su fabricación y disfrute son sencillas y la energía que proporciona no supone agotamiento de los recursos naturales, ni contaminación derivada de la obtención de materias primas o de sus procesos. En lugar de canalizar o tratarlos los desechos, se transforman en un biofertilizante (del que se obtienene a su vez los productos conocidos como “biol” y “biosol”) y se obtiene energía, y al mismo tiempo, se evita la proliferación y dispersión de patógenos de las sustancias de desecho. Por cierto que, con respecto a los biofertilizantes antes citados, en el siguiente enlace encontraréis un PDF con un interesante estudio sobre el valor fertilizante de los productos del proceso de fermentación anaeróbica para la producción de biogás.

 

El fundamento es similar al de la obtención de abono mediante compostaje, solo que además de un buen sustrato para el suelo, se aprovechan los productos gaseosos de la actividad bacteriana para conseguir biogás. El biodigestor consiste en un recipiente herméticamente cerrado en el que se depositan materia orgánica (normalmente excrementos y desechos vegetales, aunque también pueden usarse desechos de otro tipo, como el serrín residuo de carpinterías) y agua. Esta la materia orgánica contiene bacterias que, en ausencia de oxígeno, producen una fermentación por digestión anaerobia que resulta en la producción de gases y la transformación del sustrato de partida en un fertilizante rico en fósforo, potasio y nitrógeno.

 

El proceso es como una reacción en cadena protagonizada por diferentes tipos de bacterias y, al final de éste, unas bacterias metanogénicas digieren el hidrógeno y el ácido acético formado para transformarlo en metano, que es el gas más importante del biogás y el que permite la combustión. En comparación con otras materias primas, el biogás obtenido mediante el biodigestor presenta un poder calorífico menor al del butano o propano. Esto implica un mayor tiempo de cocción de los alimentos. Aunque, un tratamiento térmico de los alimentos menos agresivo supone una alimentación más rica en nutrientes… Por cierto que, en cuanto a la producción de biogás a mayor escala, existen plantas de biogás para producir energía térmica y eléctrica a partir de sustratos agroindustriales.

 

Volviendo a los biodigestores: los “familiares” se utilizan en áreas rurales para uso doméstico y como alternativa a otras fuentes de energía como la leña, bosta seca o gas de garrafa. La combustión del biogás no produce humos visibles y su carga en ceniza es infinitamente menor que el humo proveniente de la quema de madera, mejorando sustancialmente la calidad de vida de aquellos que lo manipulan. Para mantener la actividad de un biodigestor tipo “salchicha” en una granja familiar, se necesita disponer de, al menos, tres vacas y de agua suficiente (en función del tipo de biodigestor, la proporción materia/agua varía de 1:1 a 1:4). Para los que no tienen granja, también los hay de menores dimensiones (fabricados con un bidón de plástico), y pueden usarse excrementos de gallina o de perro, como ilustra el siguiente vídeo.

 

Existen varios tipos de biodigestores, de diferentes formas y capacidades. Y muchas páginas web en las que se explica cómo diseñar y construir un biodigestor y numerosos vídeos de la misma temática, por lo que no vamos a extendernos aquí en más explicaciones. La miga de todo este asunto está en señalar que hay formas de reducir y transformar los residuos que, además, producen energía de la que nos podemos servir – como, por cierto, es menester; que a esto de empeñarnos en buscar potentes fuentes de energía para producir toneladas de artículos que a los meses son ya productos de desecho inútil y contaminante y que, por cierto también, no van a parar precisamente a ningún agujero negro de debajo de la cama de nadie; no sé cómo lo llamarán ustedes, pero a mí más que una utopía se me antoja una locura-.  Bueno, el debate a cerca de las ilegítimas e ingentes necesidades energéticas que se nos instiga a demandar y consumir habrá que dejarlo ya para otra entrada. Mientras tanto…a biodigerir!

como instalar un biodigestor a bajo costo

Posted on febrero 26, 2011 in Consumo Responsable, Energía by miki7 Comments »

La producción de energía de fusión nuclear, la más puntera y futurista que existe, ha sido calificada como una fuente limpia e ilimitada de energía, como en este documental de redes. Es como si en un futuro lejano todos pudiéramos disponer de energía infinita y gratuita. A continuación procedemos a derribar ese mito, que no es sino una estrategia publicitaria a gran escala que encierra unos propósitos bastante oscuros y peligrosos. Para ello, analizaremos la fusión nuclear de forma ordenada, desde su obtención, sus residuos, su eficiencia, su distribución y utilización… tratando de ser didácticos. Por tanto, aunque parece muy complejo, intentaremos exponerlo de forma clara, paso a paso y con calma, aunque hoy nos extendamos un poco más de lo acostumbrado.

 

Para empezar, la energía de fusión se obtiene mediante una reacción unidireccional.

Es decir, hay un material de partida y un material final, liberándose energía en el proceso. Se nos ha vendido como algo que “lo pones en marcha y a disfrutar”, una fuente ilimitada de energía, un proceso circular y automantenido. Sin embargo, esto viola el segundo principio de la termodinámica, es decir, es físicamente imposible. La reacción de fusión nuclear es un proceso que comienza y termina. Cuando hablan de energía “ilimitada” se refieren a que el recurso que necesitan es abundante, muy disponible.

 

Sin embargo, esto no es del todo cierto. ¿De dónde se obtienen el deuterio y el tritio? El deuterio se puede obtener del agua, siendo uno de cada 6500 átomos de hidrógeno del agua un átomo de deuterio. El tritio se obtiene del litio, el cual se obtiene a su vez de minas en Bolivia (50% de las reservas), Chile (30% de las reservas), Argentina, California, Nevada… Cabe destacar que, aunque el litio es relativamente abundante, su uso se ha incrementado y, por lo tanto, su precio ha subido, pudiendo ser en un futuro foco de tensiones y desigualdades. Así mismo, su extracción se realiza mediante la minería, un proceso altamente contaminante, y para transformarlo en tritio hace falta irradiarlo con neutrones. Paradógicamente, la demanda de litio se ha incrementado precisamente por nuestras crecientes necesidades de acumular energía en baterías: móviles, mp3, ordenadores, tablets… cuya circulación obedece a los criterios de obsolescencia programada o percibida, siendo además de difícil reciclaje. Pero ahí no acaba la cosa… para construir el reactor de fusión nuclear se necesitan decenas de miles de toneladas de acero y hormigón, además de elementos raros como el berilio, niobio, titanio y tulsteno (cuyo pico de extracción está próximo) y elementos de cara obtención como el nitrógeno líquido y el helio. Es decir, que desde los orígenes la fusión nuclear se enfrenta a serias limitaciones.

 

Otro mito sobre la fusión nuclear es que es una energía limpia, ya que no genera residuos. ¡Falso! Si volvéis al esquema quizás os llame la atención una bolita blanca, un neutrón altamente energético. Efectivamente, la reacción entre el tritio y el deuterio libera neutrones muy energéticos. Estos son absorbidos por carbón vegetal, que pasa a ser radioactivo. Además de la reacción del esquema (aquí será mejor que cojáis papel y lápiz, es más fácil), habrá reacciones entre los átomos de deuterio que choquen entre sí, produciéndose en la mitad de los casos una fusión nuclear convencional y en la otra mitad un átomo de tritio y un protón. El tritio es radioactivo (con una vida media de 12,3 años, los residuos pueden tardar unos treinta años en ser seguros) y es radiotóxico por inhalación e ingestión. Otra reacción que ocurriría sería entre el helio (bueno, un isótopo de helio con tres neutrones, un producto de desecho) y el deuterio (material de partida), en la que también se produciría tritio y un protón en la mitad de las reacciones.

 

Vayamos ahora con la eficiencia de la energía de fusión. La eficiencia se mide por la tasa de retorno energética, que es la relación entre la energía que obtienes de una fuente energética y la energía que necesitas para obtenerla (construcción, mantenimiento y desmantelamiento de la infraestructura necesaria…). Es decir, que cuanto más eficiente es una fuente de energía mayor energía sacamos en relación a la energía que nos ha costado obtenerla, es decir, mayor es la tasa de retorno energética. Como referencia, el rendimiento energético de los primeros yacimientos de petróleo era de 150-100, los de los yacimientos actuales son de 8. Los de la energía eólica son de 18 y los del biodiesel son de 1’2 (algunos incluso por debajo de la unidad, es decir, se gasta más energía de la que se obtiene). La tasa de retorno de la energía de fusión en un futuro se estima en menos de 10 (para iniciar la reacción es necesaria una cantidad elevadísima de energía, dando como resultado una cantidad diez veces superior de energía). Cada cantidad de deuterio y tritio produciría una cierta energía, es decir, una vez comenzada la reacción, ésta tiene sus días contados. No es posible añadir más “combustible” a la reacción (no se puede “echar más leña al fuego”), que se encuentra confinada en potentes campos electromagnéticos. Por lo cual, cuando se agote la reacción, el reactor se tendrá que limpiar y llenar con más “combustible”, requiriéndose una gran cantidad de energía para reactivarlo nuevamente (es como hacer una hoguera y, cuando se apague, hacer otra).

Otro aspecto a analizar es el problema del almacenamiento y transporte de esa energía, que requerirán la utilización de metales para almacenarla y conducirla, los cuales son limitados, y requieren aislantes basados en hidrocarburos, que también tienen sus días contados. Además, la energía necesitará de herramientas para hacerla efectiva: electrodomésticos, maquinaria…. Pues la energía por sí misma no te hace el café ni te aspira la casa. Estas herramientas se basan en materiales que son limitados y cuya extracción sigue suponiendo un impacto considerable en los ecosistemas. El mito de la energía infinita y para todos hace aguas por doquier.

 

¿Cantidades infinitas de energía? Si fuera posible, podría tener unas repercusiones desastrosas: cantidades ingentes de energía disponible supone mayor capacidad para modificar el entorno. Puede impulsar la industria militar o la minera, la pesquera, la agricultura intensiva, la tala de árboles y todas aquellas industrias que se basan en la extracción de materias primas no renovables (limitadas). Esto aceleraría nuestra llegada al colapso, ya que, aunque la energía pudiera ser infinita, los recursos no lo son, y no se pueden obtener a partir de la energía.

 

Otro problema es de índole política y se refiere a la producción y distribución de la energía: el peligro de que la producción de energía de fusión nuclear acabe bajo la “protección” de patentes supondría que habría unos países productores de energía a bajo coste (los del Norte) y sería vendida a los países del Sur no necesariamente a bajo coste. Esto supondría otra potente atadura represiva, como el pago de los intereses de la deuda externa. De hecho, para las primeras producciones de energía de fusión nuclear ya están preparándose sistemas de venta, tal y como dijeron en el documental de Redes. La imposición de una patente internacional de libre acceso a la fusión nuclear sería una medida política esperable, pero fácilmente soslayable, ya que el sistema que crea los campos electromagnéticos en los que se produce la reacción está ya bajo patente. El colonialismo energético pues, pasará pronto a su siguiente fase.

 

El último escoyo es el de la creación de lobbies o grupos de interés. La inversión en la fusión nuclear bajo altas temperaturas ha sido enorme, el número de científicos que reciben subvenciones para investigar en este campo es considerable. Así que, al pensar que se descubrió la fusión fría surgió una gran oposición de muchos científicos que vieron peligrar sus subvenciones. La fusión fría sin embargo, se produce teóricamente a temperatura ambiente y, de ser posible, sería mucho más barata y accesible a todos los países, y los primeros conatos de publicación han sido duramente criticados. Científicos más objetivos consideran que con esta oposición se han perdido al menos 40 ó 50 años en la investigación de la fusión. Una rama prometedora de la fusión fría quizás sea la sonoluminiscencia, pero eso lo dejaremos para quien le interese.

 

Para terminar, seamos constructivos. Dado que todo lo que sea absorbido por la lógica del mercado se convierte en algo destructivo, imaginemos qué papel podría desempeñar la fusión nuclear en una sociedad decrecentista. Son numerosas las ventajas de la energía de fusión con respecto a la combustión de hidrocarburos. Por lo que en una sociedad donde las necesidades energéticas se autolimiten por debajo de los límites biofísicos del planeta, la misma cantidad de energía producida por fusión nuclear en vez de por combustibles fósiles tendrá una huella ecológica mucho menor. Esto no será pretexto para aumentar el consumo de energía, sino para tener un impacto menor en la Tierra. Se fomentará la investigación de la fusión fría, así como de sistemas de transporte de la energía más eficientes, baratos y menos perjudiciales, como el antiláser. Todo ello encaminado a que todas las sociedades puedan extraer la energía de los átomos de una forma más barata y limpia, gestionándose responsablemente los residuos y/o utilizándolos para otros procesos beneficiosos tanto social como ambientalmente.

 

Conclusión, ninguna fuente de energía será beneficiosa si sigue la viciosa dinámica de satisfacer una demanda en continuo crecimiento, ya que toda energía tiene su impacto, su huella ecológica. La única solución es limitar la demanda de energía (vivir mejor con menos) y cuanto más limpias sean nuestras fuentes de energía, menos basadas en recursos limitados y más diversificadas, mucho mejor para todos. No hay demanda energética mejor satisfecha que aquella que deja de necesitar de energía.

Posted on febrero 23, 2011 in Consumo Responsable, Reciclaje by miki2 Comments »

Esta noche, en el programa Comando Actualidad de TVE1 hay un programa que tiene muy buena pinta. Es a las 22:15. Si te lo has perdido pincha igualmente en el enlace y lo podrás ver, os dejamos con un avance del programa. ¡Que lo disfrutéis!

Posted on enero 24, 2011 in Consumo Responsable by miki5 Comments »

Compre la ecobola, lave con ella, sea ecológico… y la gente que tiene conciencia ecológica se ve impulsada a comprarla… he rescatado de este foro esta opinión de una consumidora de la ecobola:


Hace un par de meses le compre a CANTA una bola ecologica, la verdad al principio era bastante escéptica pero como hablabais tan bien de ella, caí y me la compré.

La he probado en la lavadora y va estupenda, al principio le ponia algo de detergente pero ahora ya me he convencido de que sin él la ropa queda limpia.

La he probado en el lavavajillas y puede que sea porque el pobre tiene muchos años pero tengo que ponerle abrillantador porque el cristal queda sin brillo, pero eso si, la grasa de la vajilla la quita toda.

Me puse a investigar y…¡¡eureka!! Encontré que la ecobola basa su poder de limpieza sin detergente en fundados principios científicos, o al menos eso parecía.

Efectivamente, sus cerámicas especiales emiten rayos infrarrojos, reducen la cantidad de cloro del agua, incrementa el pH del agua, es antibacteriano, hipoalergénico, disminuye la tensión superficial del agua, desestabiliza los lípidos unidos a la ropa… bueno, bueno, ¡parece toda una obra de ingeniería!

Sin embargo, la organización de consumidores realizó un estudio donde comparaban la eficacia de distintos tratamientos:

- lavar con agua

- lavar con agua y la ecobola

- lavar con agua y detergente.

De los tres tratamientos, el más efectivo fue el tercero (agua + detergente). Los otros dos tratamientos fueron igual de efectivos. Es decir, que lavar con la ecobola y agua es como lavar con agua. Sin embargo, la gente habla maravillas de la ecobola, de lo efectiva que es… ¿por qué no encontramos a gente hablando de lo maravilloso que es lavar con agua? ¿Sería acaso tachado de guarro? ¿Qué podemos aprender de la ecobola? Dos cosas:

1.- El capitalismo se las ingenia para vender hasta al más pintao lo que sea, sin escrúpulos. Utilizará la mentira y abusará de la buena voluntad de la gente. Uno se encontrará miles de productos con la etiqueta de “ecológico”. Así que antes de comprar, párate a pensar, investiga por internet, pregunta, infórmate, fórmate…

2.- Si lavar sólo con agua es tan efectivo… ¿no estaremos usando demasiado detergente? ¿No valdrá simplemente con un chorrito? Nos han metido en la cabeza que, cuanto más jabón, más limpios seremos… y para las manchas difíciles: chorretón de detergente sobre la mancha y luego jabón extra para la colada, ahí, que no le falte… Quizás con impregnar levemente una mancha y con un chorrito para la colada sea suficiente. Haced la prueba.

Yo empecé a lavar sin suavizante y mi ropa no se volvió exfoliante. Sigue oliendo de maravilla y es tan suave como siempre. Ahorro dinero, contaminación y espacio en la cocina. Cuando uno responde a la pregunta “¿y qué pasa si prescindo de esto o uso menos cantidad?” entonces aprende qué usa y para qué y vuelve a estar conectado con el mundo… es un proceso de desintoxicación largo, de ensayo y error, pero es fascinante, trepidante y le llena a uno de una sensación genial… os recomiendo que lo probéis.

Es el camino del decrecimiento… bienvenidos a la percepción de lo sutil.

Posted on enero 11, 2011 in Consumo Responsable, General by alimaña4 Comments »

¿Habéis escuchado aquello de que “una persona que come carne con un coche híbrido contamina mucho más que un vegetariano conduciendo una 4×4?”? Dejando a un lado razones éticas o de salud (los porcentajes que relacionan consumo de carne y , por ejemplo, cancer son bastante interesantes), resulta que comer carne es poco ecológico. Los datos impresionan, y creo que no está de más el comentar que esto es lo que pasa cuando convertimos a otros animales en meros objetos de consumo en el sistema radical y enajenado en el que vivimos.

Ya en 2006, en el informe La larga sombra del ganado la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) señalaba al sector pecuario como productor del 9 % de las emisiones de CO2 antropogénicas y lo sitúa como primer responsable de la emisión de los gases de efecto invernadero, representando un 18% de las mismas (por encima del porcentaje debido a los medios de transporte). Dato que, por cierto, parece que el Premio Nobel de la Paz Al Gore no consideró relevante incluir en su archiconocido documental Una Verdad Incómoda. En fin.

Desde el World Watch Institute (WWI) de Washington se sugiere que la ganadería es en realidad responsable del 51% de los gases de efecto invernadero, añadiendo a los datos de la FAO un 34% adicional atribuido a los sistemas de calentamiento y enfriamiento utilizados, la producción y manejo de subproductos ganaderos, embalajes, tratamientos médicos y veterinarios etc., que, según el WWI, el estudio de la FAO parece no contemplar.

Otro informe de la FAO (Emisiones de gases de efecto invernadero procedentes del sector lácteo) señala que, excluyendo la producción de carne, el sector lácteo representa -considerando solamente la producción, elaboración y transporte de leche a nivel mundial- el 2,7 % de las emisiones antropogénicas mundiales de gases de efecto invernadero (GEI).

Me parece importante destacar que con estas líneas no se pretende hacer una demonización del consumo de carne. Pero la industria… (¡ay, la industria!) es otro asunto. Aventuro, además, que si la alimentación y mantenimiento de los animales fueran diferentes y, por supuesto, la cantidad de animales explotados menor; estos porcentajes serían diferentes. Por cierto que entre las opciones para reducir estas emisiones flatulentas del ganado lo primero que se les ocurre es darles pastillas, y curiosamente no aparece la posibilidad de reducir la capacidad de las explotaciones.

Algunos ejemplos de las toneladas de CO2 que podríamos estar ahorrando por día sin carne las encontramos en la web de los autores del documental Meat the Truth, en el siguiente link: http://www.meatthetruth.nl/wp-content/uploads/2010/09/20080517_Carbon_Savings_UK.pdf

Para aquellos, carnívoros convencidos, que ni consideren renunciar drásticamente al consumo de carne, les animaría a comprar productos de ganaderías ecológicas y plantearse, al menos, reducir su consumo y/o celebrar unos días  sin carne a la semana… dadle al vídeo, que os va a gustar (si estáis comiendo pastel de plátanos maduros, mejor).

De nada… Algunos datos del informe de la FAO (son datos de 2006, que, creo, son los datos que se siguen manejando):

- Se prevé que la producción mundial de carne se incrementará en más del doble, pasando de 229 millones de toneladas en 1999/01 a 465 millones de toneladas en 2050, y que la producción de leche crecerá de 580 a 1 043 millones de toneladas.

- El área total dedicada al pastoreo equivale al 26 por ciento de la superficie terrestre libre de glaciares del planeta, mientras que el área destinada a la producción de forrajes representa el 33 por ciento del total de tierra cultivable. En total, a la producción ganadera se destina el 70 por ciento de la superficie agrícola y el 30 por ciento de la superficie terrestre del planeta.

- el 70 por ciento de las tierras de la Amazonia que antes eran bosques hoy han sido convertidas en pastizales y los cultivos forrajeros cubren una gran parte de la superficie restante.

- Las principales fuentes de contaminación provienen de desechos de los animales, antibióticos y hormonas, productos químicos usados en las curtiembres, fertilizantes y plaguicidas usados en los cultivos forrajeros y sedimentos de pastizales erosionados. Aunque no se dispone de cifras mundiales, se estima que en los Estados Unidos de América, la cuarta superficie más grande del planeta, la producción pecuaria es responsable del 55 por ciento de la erosión y sedimentación, el 37 por ciento del uso de plaguicidas, el 50 por ciento del uso de antibióticos y un tercio de las descargas de nitrógeno y fósforo en los recursos de agua dulce

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