Posted on febrero 8, 2012 in Activismo, Agroecología, Derechos, Economía, Naturaleza by mikiNo Comments »

Dentro de poco se hará una reforma de la Política Agraria Común (PAC), que es la política que fija (o impone) la Unión Europea a todos sus miembros. Bueno, ¿y qué? ¿qué importancia tiene? ¿en qué nos influye? Bien, agárrate al asiento…

 

La PAC nació con la intención de incrementar la producción de alimentos en Europa, para que fuéramos autosuficientes en cuanto a alimentos se refiere. Su éxito fue su fracaso: la producción se incrementó enormemente a base de garantizar unos precios mínimos a los agricultores y comprando los excedentes de producción, que llegaron a ser tan altos que pronto empezaron a constituir una sangría para las arcas europeas. Tras unos intentos de controlar la producción mediante coutas y subvenciones (cada vez más injustamente repartidas), pronto decidieron ponerse a la cabeza del neoliberalismo (incluso por delante de la Organización Mundial del Comercio… qué miedito…) y ahora su propósito es abrirse a un mercado global, sin fronteras, donde por fin todos los países podremos competir unos contra otros, una guerra económica mundial, que favorecerá a los que peores condiciones laborales acepten, mayores producciones (aunque de peor calidad) obtengan y más subvenciones reciban de sus Estados (los Estados ricos, claro está, tienen ventaja), y transportarlos así a donde haya demanda (sean centenares o decenas de miles de kilómetros, caiga el petróleo que caiga).

 

Pero este sinsentido puede cambiar la sociedad civil se hace oir y presionamos para que, cuando vayan a reformar la PAC, respeten la soberanía alimentaria europea y del resto de los países. En este vídeo lo explican estupendamente. Además, en esta web puedes actuar y ver qué se está haciendo para que el sinsentido y la avaricia de unos pocos (que nos hacen comer alimentos pobres y recubiertos de productos químicos aquí y empobrecen o matan de hambre a otras personas allá) deje paso al sentido común, las cosas bien hechas y orientadas al bien común (tanto dentro como fuera de la Unión Europea).

 

 

Es tiempo de conocer y actuar, es tiempo de hablarlo, moverlo y darlo a conocer. Está visto que los políticos no acabarán con el hambre en el mundo (pues les sale rentable a unos cuantos grupos de presión muy poderosos). Si queremos acabar con el hambre en el mundo, hemos de hacerlo nosotras, ahora, desde aquí, ya. No sólo es necesario, también es posible…

Posted on enero 27, 2012 in Activismo, Derechos by mikiNo Comments »

El domingo pasado, en la Asamblea General de Sol, la policía nacional se presentó para identificar a varias personas e informar de que la próxima semana pondrían multas por reunirse sin permiso… Ante este atentado contra un derecho tan fundamental como el de reunión, no se podía sino seguir reuniéndose con más fuerza. La comisión de legal ha presentado un comunicado en el que pone de manifiesto que la interpretación de la ley ha de hacerse según las circunstancias sociales, especialmente aquellas leyes que atañen a los derechos fundamentales, por lo que, si prohíben el derecho de reunión, lo estarán haciendo por propia voluntad, y no en cumplimiento de la ley. Si quieren cumplir la ley, que sus agentes vayan con la identificación bien visible (fíjense el domingo).

 

Nos vemos este domingo a las 12:00 en Sol. Si os preguntan decid que venis en solitario ;) o sacad las uvas y disimulad!!

Posted on enero 26, 2012 in Activismo, Decrecimiento, Derechos, Economía, Ideas, Transición by mikiNo Comments »

Este viernes os proponemos dos planes muy interesantes. La primera parada nos lleva al local de ecologistas en acción (C/. Marqués de Leganés 12, bajo, Madrid) y será a las 19:30.

 

Allí Tim Jackson nos presentará su libro “Prosperidad sin crecimiento“, bajo una perspectiva más reconciliadora con el sistema capitalista explicará un sistema macroeconómico capaz de conseguir estabilidad sin crecimiento. También hablará de la poca o nula relación que hay entre un incremento del PIB y los índices de felicidad, por encima de los 15.000€ anuales. Sin duda será fascinante, venid con las pilas cargadas y ganas de aprender y preguntar.

 

Después, podemos ir a la sala caracol, donde habrá un concierto de múscia contra los CIE. Si no puedes esperar a oirlo, puedes bajarte la música por internet, sin que el FBI te lo impida, ya que tiene licencia Creative Commons, y está protegida contra la censura.

 

¿Qué es un CIE? Son las siglas de Centro de Internamiento para Extranjeros. Digamos que es un lugar donde el Estado puede ejercer el racismo institucional a sus anchas. No es una cárcel, ya que en las cárceles los presos tienen ciertos derechos (no siempre respetados). Al no tener las personas que están allí contra su voluntad ningún estatus (de preso o algo así) entonces se le desprotege legalmente. Es, digamos, un Guantánamo en España (bueno, varios, de hecho), una muestra más de la violencia (maltrato físico, hacinamiento, atención médica deficiente…) que el Estado ejerce sobre las personas. De ahí la necesidad de que la gente lo sepa, se haga público y la vergüenza sea para los políticos que lo permiten… y qué mejor forma de aprender más que pasándolo bien con amigas en un concierto. Que lo disfrutéis…

Posted on diciembre 28, 2011 in Consumo Responsable, Derechos, Economía, Ideas, Trabajo by miki1 Comment »

El comercio justo sigue las mismas pautas de la agricultura ecológica. Empieza como un proyecto interesante, innovador en cierto modo, promovido por gente comprometida… y poco a poco siendo absorbido por la gran máquina del comercio que todo lo arrasa. Primero vino la certificación oficial (privada, claro), luego vino la gran distribución, que impone condiciones y precios a los productores. Como respuesta, vuelven a surgir alternativas más coherentes y justas. Pero no corramos…

Los consumidores de comercio justo quizás no se hayan parado a contestar ciertas preguntas como… ¿cómo es posible que algo traído de la otra punta del globo sea justo cuando para su transporte consumimos un hidrocarburo obtenido tan injustamente, con guerras, invasiones y muuuucho sufrimiento… y cuya combustión genera unas repercusiones devastadoras para países explotados, generando tantos refugiados medioambientales? No es una pregunta fácil de contestar, pero no por ello interesante de plantear. Otra posible sería… ¿qué es más justo, cómprar productos con un sello de comercio justo o presionar a la unión europea para que no imponga (junto con la organización mundial del comercio) la apertura de los mercados de los países que queremos “ayudar”? Es decir, “abrir los mercados”, aunque suene justo y bonito, significa simplemente, dejar las puertas abiertas al saqueo de sus recursos, imponerles unas condiciones injustas a sus productores, sumiéndolos en la miseria… implica que el Estado local no pueda comprar los excedentes de producción de los pequeños productores para asegurar económicamente la producción interna (algo que en Europa hicimos en los ochenta y funcionó “demasiado bien”).

 

Antes de contestar a estas preguntas es interesante ver el siguiente documental sobre el comercio justo, muy interesante. En él investigan el impacto que tiene el que las grandes distribuidoras hayan ingresado en el comercio justo. Es interesante no sólo por las implicaciones que tienen en el comercio justo, sino porque muchos procesos son aplicables al resto de productos. Es decir, que las mismas dinámicas que siguen con productores y distribuidores de comercio justo, las siguen con el resto de productores y distribuidores. El desequilibrio de poder tan grande que hay en la distribución de alimentos pone de relieve, todavía más, la importancia de establecer redes descentralizadas y lo más cortas posibles para la distribución de alimentos, por ejemplo, mediante grupos de consumo.

 

En el documental se plantean cuál de los modelos de comercio justo es mejor: el dominado por las grandes distribuidoras, el de los pioneros en el comercio justo que se tienen que plegar a las imposiciones de las grandes distribuidoras o el de un comercio más justo pero mucho más elitista en cuanto al precio final del producto. Quizás falte una opción más: productos como café, cacao, té, azúcar… no son alimentos básicos (de hecho muchos crean adicción) por lo que… ¿¿realmente los necesitamos?? ¿No sería mucho más justo para todas que consumiéramos aquí y allá productos de un comercio más humano y local?

Posted on diciembre 19, 2011 in Consumo Responsable, Derechos, Economía, General, Ideas, Vivienda by mikiNo Comments »

Esta navidad…

 

Esta navidad nos harán creer que es una navidad cualquiera: luces de navidad, las mismas tiendas, más mercadillos ocupando plazas, más premios y pedreas en la lotería… ¿crisis? No pasa nada, ¡endéudese! Cofidis ofrece un crédito de 3000 euros para aquellas familias que lo están pasando mal, para que estas Navidades sean inolvidables (sin duda, nos lo recordará el 24,5%TAE al tener que devolverlo). Lo siento, por mucho que lo intenten ayuntamientos y bancos, estas navidades… no van a ser unas navidades cualquiera. Y es que el “sueño” narcotizante de una navidad envuelta en consumo, alegría y felicidad extrema se está viniendo abajo…

 

Esta navidad será la primera navidad en la que más gente habrá tomado consciencia del poder de “los mercados”, de la necesidad de cambiar de sistema, del absurdo del consumismo atroz, del despilfarro… Gracias al 15M, el discurso general ha cambiado, y ya no es de extrañar oir frases como “los mercados dictan la política que nuestros gobiernos siguen”. Esta navidad, será también la última navidad que pasen muchas familias en sus actuales casas (ya que la mayor parte de las denuncias por impagos en la hipoteca todavía no han llegado a la fase de ejecución del desahucio, pero el año que viene sí). Esta navidad será una navidad todavía más especial…

 

Los estímulos al consumo son vitales para el crecimiento económico (no así para la felicidad de las personas ni para la justicia social). Ante tanta navidad superficial e injusta, diversos movimientos sociales alzan la voz, algunos como veteranos anticonsumo, otros con nuevas voces. Así, en plena campaña navideña, el 28 de diciembre, la cabalgata del 15M se llenará de un contenido interesante, sin duda alguna, al que invitamos a participar.

 

Resulta llamativa la propuesta de Cáritas, que aboga por vivir con sencillez. Dejando a un lado la cuestión de las creencias religiosas que mencionan en el punto 6 de su decálogo, que daría para mucho debate pero que entendemos que se puede tratar por separado, si nos fijamos en el resto de propuestas en sí, resultan muy interesantes. Merece la pena leer frases como: “La crisis económica ha puesto al descubierto el callejón sin salida al que nos está llevando este modelo económico basado en el crecimiento sin límite. Los países y los ciudadanos estamos endeudados por encima de lo que producimos o ganamos. Los datos confirman que la fórmula actual, basada en el crecimiento, no favorece a toda la humanidad sino sólo a unos pocos: el 20% de la población mundial posee el 90% de la riqueza que hay en el planeta, mientras más de 4.000 millones de personas viven en estado de pobreza. Esta crisis también ha puesto de manifiesto que el mundo vive por encima de sus posibilidades físicas. Estamos destruyendo el planeta a un ritmo sin precedentes y consumimos un 25% más de los recursos que la Naturaleza produce anualmente”.

 

 

Desde luego es un paso en la dirección correcta, y sorprende gratamente que una institución de tanto calado dentro de la Iglesia Católica se exprese en esos términos (sorpresa que no debería ser tanta desde el momento en que estas propuestas, en teoría, están muy en línea con la filosofía de vida que se supone que transmite el cristianismo). En todo caso, todavía quedan muchos por dar (esperamos que con tiempo los den): tanto en su discurso (como empezar a hablar de formas alternativas de organización colectiva y reivindicaciones políticas de gran calado) como en su modus operandi (se hace necesario un debate interno sobre el voluntariado y la explotación, así como hacer campañas contra la actividad financiera y especulativa de la Iglesia católica, o sus exhibiciones de lujo y ostentación, eso para empezar).

 

Y es que la crisis aumenta la tensión entre grupos humanos que se encuentran dentro de jerarquías verticales, donde la acumulación de poder y recursos deja a unos pocos opulentos y unos muchos explotados… y la Iglesia católica no es una excepción (más y cuando explotados por el sistema económico o que sean conscientes de tal explotación, los hay católicos y no católicos). Pero en fin, no deja de ser una campaña reseñable por sus términos y valores explícitos.

 

Os dejamos con dos recomendaciones sobre la navidad. Una, para el sábado por la noche: la noche temática, “Consumo desmedido“. Otra, para DR”Ya mismo”, sobre la violencia y cómo responderla estas navidades, ambas muy recomendables. Parece que algo está cambiando, sí… quizás algún día, quién sabe, podamos decir, sin miedo a equivocarnos, eso de… Feliz Navidad.

Posted on diciembre 6, 2011 in Activismo, Bancos, Derechos, Okupación, Vivienda by mikiNo Comments »

Un desalojo por aquí, una okupación por allá… Madrid hierve. Los políticos parece que prefieren que un edificio esté vacío y familias enteras en la calle, en pleno invierno, por lo que mandan a los policías a desalojar a diestro y siniestro. Sonado ha sido el desalojo del Hotel Madrid, algo menos el que la policía municipal llevó a cabo violentamente en el Mercado de San Blas (tanto que ya han sido denunciados).

 

Total, que un desalojo (o varios), y una okupación, hoy en la calle Tres peces 25. La cosa está que arde (no literalmente, claro) y, tras la manifestación de ayer, hoy hay una nueva cita, esta vez a las 20:00 en Tirso de Molina.

 

El capitalismo ha llevado a una crisis, cada vez más profunda, de vivienda. El número de desalojos es asombroso, y cada vez hay más gente que se las tiene que apañar como puede. La okupación, en general, se plantea como una de las posibles soluciones, y el debate empieza a llegar a la opinión pública. También empiezan a experimentarse nuevos modelos de okupación, con gente que jamás se había planteado okupar. En el contexto de esta inhumana falta de respeto por el derecho a la vivienda de las personas, es preferible no terminar esta entrada con un llamamiento a la acción desde la rabia o la negatividad, por lo que os dejamos con buenas noticias que llegan del otro lado del charco, donde la compasión y el sentido común se imponen a la fría lógica de un mercado ilógico.

 

Al final, los problemas que se han creado desde arriba, se acaban solucionando desde abajo. Nuevamente…

Posted on noviembre 22, 2011 in Derechos, Economía, Ideas, Política by miki4 Comments »

Tiempos oscuros e injustos se ciernen sobre nosotros… A pesar de que los cuatro principales partidos han perdido 22 escaños con respecto a las elecciones del 2008, y a pesar de que los partidos minoritarios han coseguido un éxito equiparable al que tenían al principio de la democracia (es decir, nuestra conciencia democrática se ha revitalizado), una ley electoral injusta a todas luces ha dado una aplastante mayoría absoluta a uno de los dos partidos neoliberales (bueno, al más neoliberal de los dos, si alguien quiere hacer distinciones). Es decir, que la voz del pueblo no se escucha ni en las urnas. Tampoco sería muy alagüeño el panorama si, como por arte de magia, nuestro gobierno decidiera dar plantón a los mercados y demás instituciones financieras. Simplemente darían otro golpe de estado financiero, como el que aconteció recientemente en Italia y Grecia, y pondrían a un gobierno títere de sus intereses.

 

¿Pero cómo hemos llegado a esta situación? Muy sencillo. El capitalismo no es compatible con la democracia. ¿Cómo? Efectivamente. En un sistema económico basado en la competencia, hay una inevitable acumulación de capital, pues el que más acumule desplazará a sus competidores. El pez grande se come al chico. Con el paso del tiempo, era inevitable que esa acumulación de capital sobrepasara al capital de los Estados. Y, como es de sobra conocido, quién tiene el dinero, tiene el poder. Es decir, que en el momento en el que organizaciones económicas no elegidas democráticamente (multinacionales, bancos…) acumularon más poder que los Estados y otras organizaciones como Naciones Unidas (elegidas de manera dudosamente democrática, pero democratizables al fin y al cabo) empezaron a imponer sus normas del juego. Es decir, que el pez grande se comió a los chicos y, al crecer lo suficiente, también se comió a los Estados.

 

En un mundo sin democracia, en unos tiempos oscuros… es donde las luces que brillan dentro de nosotras empiezan a dar sus frutos. Y es que una emite fotones y no sabe muy bien dónde van a parar, a quién ilumina con su indignación, con sus ganas de cambio y con sus acciones. Pero lo cierto es que hay algo que recorre el mundo y va contagiando de forma imparable unos países y otros. Tanto es así, que un grupo de estudiantes de economía de Harvard ha dicho “BASTA” a una educación dogmática y gobernada por intereses económicos. Al enfoque único y neoliberal que dan en una asignatura han respondido de forma organizada y colectiva, respetuosa pero contundente. Y la cosa no para en esa asignatura… La historia es un rayo de luz en uno de los lugares más oscuros del planeta y, por ello, brilla con una fuerza inspiradora.

 

Nos han quitado la democracia, y nos intentarán aplastar de forma económica, educativa, legislativa e, incluso, por la fuerza. Pero lo que no saben es que hay cosas que no se pueden parar, que cuanto más nos repriman y opriman, más indignados seremos y más indignados estaremos. Será interesante, y una incertidumbre, ver cómo las organizaciones grandes y poderosas enfrentan su propio colapso a la vez que emergen organizaciones pequeñas, más horizontales, y realmente más poderosas, con formas alternativas, críticas y creativas de organizarse y relacionarse.

 

Patalearán, pero es una batalla que tienen perdida de antemano.

Posted on octubre 17, 2011 in Agroecología, Derechos, Ideas, Naturaleza by mikiNo Comments »

Basta de farsas sobre la agricultura y las causas del hambre. Es hora de hablar de permacultura como una alternativa seria, inteligente y accesible a todos. Es hora de rebatir falacias con seguridad y honestidad.

 

Desde el mundo pro-transgénico se hace hincapié en que PARA ALIMENTAR A MÁS PERSONAS hace falta PRODUCIR MÁS. Y que sólo se puede producir más a gran escala y con variedades genéticamente modificadas. En varias publicaciones “científicas” comparan campos de cultivo con y sin variedades transgénicas y llegan a la conclusión de que, aunque no siempre, los transgénicos son más productivos y, por lo tanto, son la única solución para el hambre, el cambio climático, la carencia de combustibles fósiles… No raramente todo esto es expresado con cierto tono de sacrificio estoico, como un héroe que soluciona los problemas del mundo… Sin embargo pasan muchas cosas por alto.

 

Primeramente, no somos nosotros (países sobredesarrollados o, más concretamente, grandes multinacionales que pretenden el monopolio de la producción y distribución de semillas y alimentos) los que tenemos que alimentar al mundo. Somos nosotros los que tenemos que dejar que PRODUZCAN Y DISTRIBUYAN SUS PROPIOS ALIMENTOS. Si acaso podemos ayudarles, además de dejándoles en paz, es mediante el intercambio de conocimientos con ellos, de forma horizontal y humilde. Y por dejarles en paz se entiende, entre otros, no obligarles a cultivar ciertas semillas, no obligarles a venderlas a cierto precio, no poner aranceles a sus productos mientras les obligamos a no ponérselos a los nuestros y, sobre todo, no obligándoles a entrar en el mercado internacional cuyos precios están inflados por la especulación con alimentos.

 

Por continuar, diremos que NO ES NECESARIO PRODUCIR MÁS. En un sistema de producción en masa, donde se pierde tanto por plagas… en un sistema de transporte a larga distancia y almacenamiento de grandes cantidades, donde tantas cosechas se echan a perder (entre el 8 y 25%)… en un sistema de venta a gran escala donde el despilfarro colapsa los basureros con frutas y verduras frescas desperdiciadas… en un sistema que estima las pérdidas en más de un 50%… ¡NO HAY QUE PRODUCIR MÁS!


Y por concluir, los científicos que afirman que los transgénicos producen más desconocen (u omiten) varios estudios sobre la permacultura o agroecología. Que qué es… digamos que es montarte un ecosistema en el campo de cultivo, planificándolo y cuidándolo sutilmente para que te dé gran variedad de productos frescos, buenos y, sobre todo, con un alto rendimiento. Si queréis disfrutar de unas deliciosas pinceladas de permacultura, en el programa del escarabajo verde podréis empezar a entender qué es esto de la permacultura.

Y para quien desee profundizar en el tema, es muy recomendable el informe de las Naciones Unidas sobre la “agroecología y el derecho a la alimentación“. Para abrir boca… si comparamos la producción en cultivos agroecológicos con cultivos de agricultura moderna en Sudamérica, África y Asia, tenemos que los primeros son un 79% más productivos. Pero si nos centramos en África, el continente más castigado por el hambre derivada de la colonización occidental, tenemos que el incremento ronda el 119%, así es, más del doble. Así que, aunque entráramos en el innecesario debate de la producción de alimentos, no habría duda alguna. Además, en estas escasas 24 páginas analizan la influencia de la agroecología en comunidades rurales y aisladas, en la mujer, en los sistemas de formación de los productores, en el empleo, en el comercio mundial… Es fácil de leer, sugerente y contundente.

 

La buena noticia (de malas estamos ya saturados) es que podemos asegurarnos alimentos en un futuro de escasos hidrocarburos, de forma justa y suficiente para todos. Nuevamente, nos damos cuenta de que la solución está en nuestra mano, y es que vivimos en la abundancia… sólo hay que librarse de dogmatismos y empezar a pensar.

Posted on septiembre 20, 2011 in Derechos, Economía, General, Ideas, Política by miki1 Comment »

El mundo se acelera y el conspiranoico escenario que algunos denunciaban es hoy más claro que nunca. La acumulación de riqueza generaliza la pobreza, la acumulación de poder supedita la política a los intereses de unos pocos (poderoso caballero es Don Dinero)… este sistema agoniza, y sus últimos coletazos son los más rabiosos. Desde que tanta gente que no era especialmente defensora ideológica de la democracia salió a las calles para exigir democracia, desde que tanta gente que era muy crítica con la constitución española salió a las calles para defenderla de las ingerencias alemanas (que obedecen a “los mercados”, ese ente abstracto detrás del cual se refugian personas con nombres, apellidos y responsabilidades que tarde o temprano tendrán que afrontar), desde que tanta gente que piensa diferente deja sus diferencias a un lado para luchar por unos mínimos arrebatados violentamente (a veces con violencia física, normalmente con violencia económica)… se puede decir que algo no va bien.

 

Cada vez es más obvia la ingerencia en la soberanía nacional (la privatización del espacio político, podría decirse) que se ejerce sobre nuestro sistema “democrático”. Ahora todas tenemos más claro que la banca y los especuladores financieros gobiernan sobre la política económica de los países, las farmacéuticas gobiernan sobre la sanidad, las empresas de agroalimentación hacen lo respectivo sobre las políticas agrarias y la producción y distribución de alimentos… La pregunta que sigue es ¿quién gobierna sobre la educación?

Desde que el desarrollo de la imprenta occidental arrebató el monopolio de la cultura a los laboriosos monjes copistas y desde que las desamortizaciones disminuyeron el patrimonio de la Iglesia, ésta ha perdido su hegemonía en la educación en favor de una educación pública. Sin embargo, el despiadado y descarado ataque neoliberal a lo público (que llaman “crisis”) ha planteado nuevos retos a la educación, ya obsoleta antes de la crisis. Y ahora ésta se debate entre un proceso de mercantilización de la educación, impuestos recortes en gasto público en el ámbito educativo y un cambio de paradigma importante. “La sociedad está cambiando rápidamente, y la educación tiene también que amoldarse a los nuevos tiempos”. ¿Qué hay detrás de estas palabras? ¿Quién ostenta el suculento pastel del sistema educativo? Y si es tan suculento, ¿por qué el Estado no se hace cargo de él?

 

Pueden identificarse dos frentes de ataque a la educación. Uno es el de la administración y otro es el del modelo educativo. La tendencia de administrar la educación desde lo público está revertiéndose. Aunque las cifras varían según las fuentes, en la Comunidad de Madrid, mientras hay recortes en la educación pública, también hay recortes en lo que las arcas públicas recaudan en las matrículas de colegios privados, que son más o menos de la misma cuantía. Por lo tanto se roba a la educación pública y se regala a la educación privada prácticamente lo mismo. Es decir, la educación, y no es la única, está pasando a manos privadas con la excusa de la crisis.

 

Pero ahí no acaba la cosa… El modelo educativo es otro filón. Si antes lo tenían editoriales de libros de texto, ahora se tiende a que pase a manos de empresas de nuevas tecnologías. El razonamiento es el siguiente: primero se asume que la educación ha de preparar a los jóvenes para su inserción en el mundo laboral (no para ser felices, no… para trabajar), después se dice que el mundo laboral ha cambiado (de trabajos estables, monótonos y repetitivos a “mayor movilidad laboral” en trabajos más creativos y que exigen nuevas habilidades) y acto seguido se da la solución: hay que personalizar la educación e introducir nuevas tecnologías en el aula. Así la necesidad está creada y la solución, anteriormente diseñada, se sirve en bandeja. Ahora queda por saber qué empresas se llevarán el gato al agua, pero mientras no existan redes de internet y nuevas tecnologías disponibles para todos (software libre…) la brecha digital, la brecha económica y la brecha público-privado será la misma. Es decir, mientras los centros públicos no tienen dinero para invertir en nuevas tecnologías porque no reciben financiación apenas… los centros privados pueden invertir en estas nuevas tecnologías. Después se venderá que la educación digital es mejor que la anticuada y obsoleta educación pública… hasta que se implante como una obligación en los planes de estudio, lo cual sería una estocada perfecta a la educación pública.

 

Sin embargo no se podrá acabar con la educación pública, ni mucho menos, ya que, a mayor necesidad educativa, mayor fuerza cobrará la educación libre autogestionada: escuelas populares… Así, la educación seguirá el camino del resto de servicios públicos: si asfixian lo público para pasarlo a manos privadas, surgirán alternativas libres desde la autogestión. Por lo que en esta crisis se abre la puerta (que siempre ha estado abierta) a la autogestión (gestionarlo entre los participantes) y, por tanto, a una democracia real, aquí y ahora.

Posted on agosto 22, 2011 in Derechos, Economía, Ideas, Trabajo by miki2 Comments »

¡Ni un día sin fútbol! ¡Fútbol de calidad internacional reconocida! ¡La liga española es la mejor liga del mundo! Pero… ¿a qué precio?

 

Nuestra liga de fútbol profesional nos ha obsequiado con un regalo excepcional, una oportunidad de oro para comprender cuál es la principal raíz de un sistema económico injusto a todas luces y con muchas sombras… Los futbolistas están de huelga… Sus sensatas reivindicaciones laborales vienen motivadas por deudas, incumplimientos de contrato… pero, ¿cómo hemos llegado a esta situación?

Es aparentemente sencillo: los equipos de fútbol han convertido a este deporte en un lucrativo negocio que sigue, sin embargo, siendo un deporte de competición. Y es que estos equipos compiten entre ellos en un campo de fútbol, y los equipos que mejores (que no necesariamente más caros) jugadores y entrenadores tengan, tendrán más probabilidades de ganar. Así, la presión por contratar a ciertos jugadores ha hecho que los sueldos de algunos deportistas “estrella” hayan adquirido proporciones desorbitadas… Ahora bien, ¿quién y cómo se pagan esos salarios? Muy sencillo (aunque simplificado): los clubes de fútbol pagan los salarios, que recaudan (con pingües beneficios) de los derechos de transmisión de los partidos de fútbol (así como de los derechos de imagen de los futbolistas) que pagan las cadenas de televisión, que sacan beneficio del dinero que recaudan de la publicidad que emiten por nuestras pantallas, pagado por empresas que hacen repercutir en el precio del producto en cuestión el precio de la publicidad. Es decir, que cada vez que compramos algunos productos, estamos pagando indirectamente unos sueldos monumentales a algunos futbolistas. Es decir, el dinero privado lo pagamos todos, de ahí que la reivindicación de un salario máximo esté plenamente justificada.

 

Ahora bien, esos salarios han de pasar primero por las arcas de los clubes de fútbol, los cuales son también empresas que han de maximizar beneficios para, en un futuro, tener jugadores más caros (que no necesariamente mejores) para ganar más competiciones, vender más camisetas, ser más famosos y cobrar más derechos de imagen y derechos de transmisión… para en un futuro poder tener jugadores más caros para ganar más… bla, bla, bla… es correr para quedarse en el mismo sitio y, cuanto más invierten los demás equipos, más has de invertir para no quedarte atrás. Esta necesidad imperiosa de maximizar beneficios ha empujado a los clubes a endeudarse, tanto con entidades bancarias como con los propios jugadores: necesidad de inversión, de acumulación de capital. ¿Os suena?

Pequeñas economías en competición permanente, obligadas a acumular capital, maximizando beneficios a cualquier precio, incumpliendo contratos, renegociando convenios laborales a la baja, endeudándose con los trabajodores y con las entidades bancarias (verdaderas beneficiarias de tal competición)… y es que no es sino la competición el fundamento último de nuestro sistema económico, motor y causa de todas nuestras desdichas sociales.

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