Posted on noviembre 22, 2011 in Derechos, Economía, Ideas, Política by miki4 Comments »

Tiempos oscuros e injustos se ciernen sobre nosotros… A pesar de que los cuatro principales partidos han perdido 22 escaños con respecto a las elecciones del 2008, y a pesar de que los partidos minoritarios han coseguido un éxito equiparable al que tenían al principio de la democracia (es decir, nuestra conciencia democrática se ha revitalizado), una ley electoral injusta a todas luces ha dado una aplastante mayoría absoluta a uno de los dos partidos neoliberales (bueno, al más neoliberal de los dos, si alguien quiere hacer distinciones). Es decir, que la voz del pueblo no se escucha ni en las urnas. Tampoco sería muy alagüeño el panorama si, como por arte de magia, nuestro gobierno decidiera dar plantón a los mercados y demás instituciones financieras. Simplemente darían otro golpe de estado financiero, como el que aconteció recientemente en Italia y Grecia, y pondrían a un gobierno títere de sus intereses.

 

¿Pero cómo hemos llegado a esta situación? Muy sencillo. El capitalismo no es compatible con la democracia. ¿Cómo? Efectivamente. En un sistema económico basado en la competencia, hay una inevitable acumulación de capital, pues el que más acumule desplazará a sus competidores. El pez grande se come al chico. Con el paso del tiempo, era inevitable que esa acumulación de capital sobrepasara al capital de los Estados. Y, como es de sobra conocido, quién tiene el dinero, tiene el poder. Es decir, que en el momento en el que organizaciones económicas no elegidas democráticamente (multinacionales, bancos…) acumularon más poder que los Estados y otras organizaciones como Naciones Unidas (elegidas de manera dudosamente democrática, pero democratizables al fin y al cabo) empezaron a imponer sus normas del juego. Es decir, que el pez grande se comió a los chicos y, al crecer lo suficiente, también se comió a los Estados.

 

En un mundo sin democracia, en unos tiempos oscuros… es donde las luces que brillan dentro de nosotras empiezan a dar sus frutos. Y es que una emite fotones y no sabe muy bien dónde van a parar, a quién ilumina con su indignación, con sus ganas de cambio y con sus acciones. Pero lo cierto es que hay algo que recorre el mundo y va contagiando de forma imparable unos países y otros. Tanto es así, que un grupo de estudiantes de economía de Harvard ha dicho “BASTA” a una educación dogmática y gobernada por intereses económicos. Al enfoque único y neoliberal que dan en una asignatura han respondido de forma organizada y colectiva, respetuosa pero contundente. Y la cosa no para en esa asignatura… La historia es un rayo de luz en uno de los lugares más oscuros del planeta y, por ello, brilla con una fuerza inspiradora.

 

Nos han quitado la democracia, y nos intentarán aplastar de forma económica, educativa, legislativa e, incluso, por la fuerza. Pero lo que no saben es que hay cosas que no se pueden parar, que cuanto más nos repriman y opriman, más indignados seremos y más indignados estaremos. Será interesante, y una incertidumbre, ver cómo las organizaciones grandes y poderosas enfrentan su propio colapso a la vez que emergen organizaciones pequeñas, más horizontales, y realmente más poderosas, con formas alternativas, críticas y creativas de organizarse y relacionarse.

 

Patalearán, pero es una batalla que tienen perdida de antemano.

Posted on noviembre 14, 2011 in Bancos, Decrecimiento, Economía, General, Ideas by mikiNo Comments »

Quienes hayáis leído algo más de decrecimiento os sonará, probablemente de sobra, lo que a continuación sigue. Aunque sea un concepto bastante básico, creo que merece la pena traerlo a colación. Y es que ya hablaba Serge Latouche de la “religión del crecimiento económico“. Pero, ¿qué es eso de la religión de qué?

 

Muy sencillo. Tan sólo hay que comparar el respeto y silencio sepulcral que guarda la gente inconscientemente en un banco… y en una catedral. A veces, incluso, es más reverente la actitud que se despliega en una sucursal bancaria. ¿Y la reacción que despierta en la gente la afirmación “hay que cambiar el sistema económico”? ¿Difiere acaso del escándalo que provoca en un fiel al poner en duda sus creencias más férreas? Antes los reyes debían de rendir pleitesía al Papa de la Iglesia católica. Ahora los gobiernos han de rendir pleitesía a los Mercados y demás instituciones internacionales no democráticas (FMI, BM, Comisión Europea, Bancos mediante sus agencias de calificación…). En caso contrario, caerán, al igual que lo han hecho los de Italia y Grecia la semana pasada.

 

Durante décadas, y hoy todavía, el anticapitalismo (es decir, cualquiera de las miles de alternativas al capitalismo) ha sido representado como algo márginal, utópico o incluso peligroso. Hay que ser competitivo, sacrificarse en tiempos de crisis, hacer recortes sociales, favorecer la gestión privada, que es siempre mucho más eficiente que la pública, el ser humano es egoísta por naturaleza y, sobre todo, la libertad para comprar y vender se erige como un derecho fundamental, muy por encima del derecho a la vivienda o a la alimentación. La regulación de los mercados es rápidamente tachada de comunista, la planificación económica (algo que, por otro lado, hacen gran parte de las grandes empresas y los estados) provoca la misma reacción. Y, como el comunismo ha fracasado y sólo hay dos opciones, el capitalismo es lo único que funciona.

Y ahora una puede preguntarse… ¿no hacen precisamente eso las sectas? Dogmatismo, intolerancia, razonamientos incorrectos, premisas incorrectas, pensamiento acrítico… Esta analogía no está carente de ejemplos. Y, frente a la teología neoliberal del Dios único del Mercado (o en su versión en plural, los Mercados, aunque igualmente monoteísta), hay gente que reacciona, incluso desde la religión desterrada se alzan voces de denuncia. Serge Latouche defiende, no tanto el decrecimiento, sino el acrecimiento (término que considera más cercano a nuestra postura, aunque menos impactante). Y es que, cuando el Dios es el crecimiento económico del PIB, el acrecimiento y el ateísmo se fusionan sugerentemente. Cuando los dioses eran Zeus y compañía, los cristianos eran llamados ateos. Ahora nos toca a nosotras. Orgullosamente ateas, felizmente ateas de esta nueva religión, no sólo viviremos nuestra vida desde la crítica de los dogmas neoliberales, sino que seguiremos construyendo entre todas alternativas sin dogmas, sin imposiciones y con la alegría que da la simplicidad voluntaria, ejercida individual y colectivamente, en una sociedad que todavía busca la luz, aunque la busque en las tinieblas de la acumulación del capital. Poco a poco las ventajas del decrecimiento voluntario y socialmente justo irán dando esa luz que muchas buscan en la adoración al dios Mercado. Esa luz mostrará un mundo en el que nosotras seremos nuestra propia luz, un mundo en el que tendremos verdadero poder, un mundo que construiremos colectivamente, y ya no dependeremos de ningún sistema que nos promete la luz mientras nos mantiene en permanente oscuridad. Y es que la religión, ahora más que nunca, es el opio del pueblo.

Posted on septiembre 20, 2011 in Derechos, Economía, General, Ideas, Política by miki1 Comment »

El mundo se acelera y el conspiranoico escenario que algunos denunciaban es hoy más claro que nunca. La acumulación de riqueza generaliza la pobreza, la acumulación de poder supedita la política a los intereses de unos pocos (poderoso caballero es Don Dinero)… este sistema agoniza, y sus últimos coletazos son los más rabiosos. Desde que tanta gente que no era especialmente defensora ideológica de la democracia salió a las calles para exigir democracia, desde que tanta gente que era muy crítica con la constitución española salió a las calles para defenderla de las ingerencias alemanas (que obedecen a “los mercados”, ese ente abstracto detrás del cual se refugian personas con nombres, apellidos y responsabilidades que tarde o temprano tendrán que afrontar), desde que tanta gente que piensa diferente deja sus diferencias a un lado para luchar por unos mínimos arrebatados violentamente (a veces con violencia física, normalmente con violencia económica)… se puede decir que algo no va bien.

 

Cada vez es más obvia la ingerencia en la soberanía nacional (la privatización del espacio político, podría decirse) que se ejerce sobre nuestro sistema “democrático”. Ahora todas tenemos más claro que la banca y los especuladores financieros gobiernan sobre la política económica de los países, las farmacéuticas gobiernan sobre la sanidad, las empresas de agroalimentación hacen lo respectivo sobre las políticas agrarias y la producción y distribución de alimentos… La pregunta que sigue es ¿quién gobierna sobre la educación?

Desde que el desarrollo de la imprenta occidental arrebató el monopolio de la cultura a los laboriosos monjes copistas y desde que las desamortizaciones disminuyeron el patrimonio de la Iglesia, ésta ha perdido su hegemonía en la educación en favor de una educación pública. Sin embargo, el despiadado y descarado ataque neoliberal a lo público (que llaman “crisis”) ha planteado nuevos retos a la educación, ya obsoleta antes de la crisis. Y ahora ésta se debate entre un proceso de mercantilización de la educación, impuestos recortes en gasto público en el ámbito educativo y un cambio de paradigma importante. “La sociedad está cambiando rápidamente, y la educación tiene también que amoldarse a los nuevos tiempos”. ¿Qué hay detrás de estas palabras? ¿Quién ostenta el suculento pastel del sistema educativo? Y si es tan suculento, ¿por qué el Estado no se hace cargo de él?

 

Pueden identificarse dos frentes de ataque a la educación. Uno es el de la administración y otro es el del modelo educativo. La tendencia de administrar la educación desde lo público está revertiéndose. Aunque las cifras varían según las fuentes, en la Comunidad de Madrid, mientras hay recortes en la educación pública, también hay recortes en lo que las arcas públicas recaudan en las matrículas de colegios privados, que son más o menos de la misma cuantía. Por lo tanto se roba a la educación pública y se regala a la educación privada prácticamente lo mismo. Es decir, la educación, y no es la única, está pasando a manos privadas con la excusa de la crisis.

 

Pero ahí no acaba la cosa… El modelo educativo es otro filón. Si antes lo tenían editoriales de libros de texto, ahora se tiende a que pase a manos de empresas de nuevas tecnologías. El razonamiento es el siguiente: primero se asume que la educación ha de preparar a los jóvenes para su inserción en el mundo laboral (no para ser felices, no… para trabajar), después se dice que el mundo laboral ha cambiado (de trabajos estables, monótonos y repetitivos a “mayor movilidad laboral” en trabajos más creativos y que exigen nuevas habilidades) y acto seguido se da la solución: hay que personalizar la educación e introducir nuevas tecnologías en el aula. Así la necesidad está creada y la solución, anteriormente diseñada, se sirve en bandeja. Ahora queda por saber qué empresas se llevarán el gato al agua, pero mientras no existan redes de internet y nuevas tecnologías disponibles para todos (software libre…) la brecha digital, la brecha económica y la brecha público-privado será la misma. Es decir, mientras los centros públicos no tienen dinero para invertir en nuevas tecnologías porque no reciben financiación apenas… los centros privados pueden invertir en estas nuevas tecnologías. Después se venderá que la educación digital es mejor que la anticuada y obsoleta educación pública… hasta que se implante como una obligación en los planes de estudio, lo cual sería una estocada perfecta a la educación pública.

 

Sin embargo no se podrá acabar con la educación pública, ni mucho menos, ya que, a mayor necesidad educativa, mayor fuerza cobrará la educación libre autogestionada: escuelas populares… Así, la educación seguirá el camino del resto de servicios públicos: si asfixian lo público para pasarlo a manos privadas, surgirán alternativas libres desde la autogestión. Por lo que en esta crisis se abre la puerta (que siempre ha estado abierta) a la autogestión (gestionarlo entre los participantes) y, por tanto, a una democracia real, aquí y ahora.

Posted on agosto 22, 2011 in Derechos, Economía, Ideas, Trabajo by miki2 Comments »

¡Ni un día sin fútbol! ¡Fútbol de calidad internacional reconocida! ¡La liga española es la mejor liga del mundo! Pero… ¿a qué precio?

 

Nuestra liga de fútbol profesional nos ha obsequiado con un regalo excepcional, una oportunidad de oro para comprender cuál es la principal raíz de un sistema económico injusto a todas luces y con muchas sombras… Los futbolistas están de huelga… Sus sensatas reivindicaciones laborales vienen motivadas por deudas, incumplimientos de contrato… pero, ¿cómo hemos llegado a esta situación?

Es aparentemente sencillo: los equipos de fútbol han convertido a este deporte en un lucrativo negocio que sigue, sin embargo, siendo un deporte de competición. Y es que estos equipos compiten entre ellos en un campo de fútbol, y los equipos que mejores (que no necesariamente más caros) jugadores y entrenadores tengan, tendrán más probabilidades de ganar. Así, la presión por contratar a ciertos jugadores ha hecho que los sueldos de algunos deportistas “estrella” hayan adquirido proporciones desorbitadas… Ahora bien, ¿quién y cómo se pagan esos salarios? Muy sencillo (aunque simplificado): los clubes de fútbol pagan los salarios, que recaudan (con pingües beneficios) de los derechos de transmisión de los partidos de fútbol (así como de los derechos de imagen de los futbolistas) que pagan las cadenas de televisión, que sacan beneficio del dinero que recaudan de la publicidad que emiten por nuestras pantallas, pagado por empresas que hacen repercutir en el precio del producto en cuestión el precio de la publicidad. Es decir, que cada vez que compramos algunos productos, estamos pagando indirectamente unos sueldos monumentales a algunos futbolistas. Es decir, el dinero privado lo pagamos todos, de ahí que la reivindicación de un salario máximo esté plenamente justificada.

 

Ahora bien, esos salarios han de pasar primero por las arcas de los clubes de fútbol, los cuales son también empresas que han de maximizar beneficios para, en un futuro, tener jugadores más caros (que no necesariamente mejores) para ganar más competiciones, vender más camisetas, ser más famosos y cobrar más derechos de imagen y derechos de transmisión… para en un futuro poder tener jugadores más caros para ganar más… bla, bla, bla… es correr para quedarse en el mismo sitio y, cuanto más invierten los demás equipos, más has de invertir para no quedarte atrás. Esta necesidad imperiosa de maximizar beneficios ha empujado a los clubes a endeudarse, tanto con entidades bancarias como con los propios jugadores: necesidad de inversión, de acumulación de capital. ¿Os suena?

Pequeñas economías en competición permanente, obligadas a acumular capital, maximizando beneficios a cualquier precio, incumpliendo contratos, renegociando convenios laborales a la baja, endeudándose con los trabajodores y con las entidades bancarias (verdaderas beneficiarias de tal competición)… y es que no es sino la competición el fundamento último de nuestro sistema económico, motor y causa de todas nuestras desdichas sociales.

Las crisis siempre son parte del sistema capitalista. Sin embargo, entender esta crisis no es fácil, sobre todo porque siempre la cuentan con palabras que nadie (ni los economistas) entiende pero todo el mundo repite… Una opción es tratarlo con un lenguaje más llano.

 

Otra opción es tratarlo de una forma más gráfica.

 

Otra razón para que no se entienda la crisis, es que esta crisis no es crisis de producción y oferta/demanda, como los ciclos que nos explicaban en clase de historia y que entendíamos ese día, el día del examen y se nos olvidaba… Esta crisis no es de la economía productiva. Es el caracter especulativo de las transacciones financieras el que ha obtenido una dimensión monstruosa, grotesca, desproporcionada… y el que ha hecho que la economía tome un camino propio, diferente… Además, nos enfrentamos a un endeudamiento crónico del estado, el cual financiaremos cada vez más los ciudadanos y las PYMES, cada vez con menos poder adquisitivo, por lo que nuestro Estado tendrá que endeudarse más… y así en un ciclo sin fin (o no…).

Esta crisis, por lo tanto, es diferente, no sólo porque se base en el caracter especulativo de la economía… sino porque nos hemos topado de frente con la limitación de recursos naturales, en especial con la limitación de los recursos petrolíferos. Al disponer de cada vez menos energía, la recuperación queda seriamente comprometida. Ésta es, por tanto, no una crisis cíclica, sino la crisis definitiva del sistema. Esta crisis no acabará nunca. Por varias razones, ni políticos, ni científicos ni ciudadanos entendemos las repercusiones de esta crisis. No es por ser agorero… Si vuestro hijo se dirigiera en patinete hacia un precipicio, ¿Qué le diríais? “¡¡Hijo, salta, que te vas a caer por el precipicio!!” o “Venga, hijo, que puedes hacerlo mejor, ¡dale caña!”. ¿Qué postura sería cruel?

 

Ya EEUU casi se declara en bancarrota, si acaso han puesto un parche… que no durará mucho. Ayer la única bolsa que abrió (la israelí) tuvo que cerrar por haber bajado el 6%. Hoy nuestra bolsa no lo ha sufrido mucho por cuestiones efímeras. Pero la población lo sufre cada día. Desde la negación del acceso a alimentos debido al incremento de su precio (véase el caso del cuerno de África) debido a la especulación con alimentos… hasta los recortes sociales en las sociedades sobredesarrolladas.

 

Nuestro futuro dependerá de nuestra capacidad para evitar el pánico y anticiparnos a lo que se nos viene encima. Una vez hemos topado con los límites de la biosfera, tan sólo podemos rezar o aprender, la elección está en nuestras manos.

Posted on julio 27, 2011 in Activismo, Derechos, Economía, Política by mikiNo Comments »

Como ya sabréis, varios cientos de personas cerraron la puerta de su casa tras de sí, mochila en mano, para recorrer varios cientos de kilómetros hasta llegar, exhaustos pero entusiasmados, a una ciudad que les recibió con los brazos abiertos, con comida, con música, con alegría y con un sentimiento de hermandad que no deja de ser sobrecogedor para todos… En su camino, las siete marchas hicieron parada y asambleas en más de 300 pueblos, donde fueron acogidos y donde ellos escucharon los problemas de cada uno de esos pueblos, dando voz a los que, por su lejanía de los grandes núcleos urbanos, son olvidados por los poderes políticos. A estos alegres andarines podríamos llamarles héroes sin miedo a equivocarnos, personas imbuídas del mismo espíritu altruista y muy interesado en cambiar las cosas, cambiar el sistema, cambiar las reglas del juego…

 

Una vez juntos, en Madrid, siguieron trabajando, a pesar del cansancio acumulado. Su intención era elaborar un documento con todas las quejas que han escuchado en su travesía y llevarlas al Congreso de los Diputados. Pero no sólo les bastaba con eso… Ahora que estábamos todos juntos, era tiempo de hablar, discutir ideas y empezar a hacer cosas en común, por lo que hicimos un foro social. Para sorpresa de todos, un inesperado apoyo, un ex-primervicepresidente y economista jefe del Banco Mundial, Joseph Stiglitz. Su intervención nos aportó una motivación aún mayor para seguir cambiando las cosas.

 

Ahora, tocaba llevar las propuestas de los pueblos al congreso. En la asamblea previa que tuvimos entre Neptuno y el Congreso, un policía aseguró que no habría problema en acceder al edificio escoltados para entregar el documento. Pero la actuación policial del día de hoy no deja lugar a dudas sobre las órdenes que recibieron. A estos héroes no sólo les golearon, sino que previamente interrumpieron bruscamente su sueño a patadas y formación amenazante de antidisturbios para desalojar su campamento.

 

Sin embargo, la brutalidad policial no es rival para la picaresca y el ingenio de los indignados, y vestidos como quien va a una boda, accedieron “al Hotel Palace” y, una vez pasado el bloqueo policial, se encaminaron hacia el Congreso, para salir victoriosos y sonrientes con el documento sellado por el registro del Congreso. Finalmente, el documento llegó a manos de “nuestro” presidente, aquel mismo que ejerce según la voluntad de ingerencias económicas internacionales, aquel que no nos representa.

 

Os invitamos a una concentración de protesta hoy mismo, en dos horas, a las 20:00, en el Paseo del Prado, para demostrarles a los políticos que, aún indignados, tenemos más dignidad que muchos de ellos. ¡Nos vemos!

Posted on junio 26, 2011 in Bancos, Economía, Ideas, Política, Trabajo, Vivienda by mikiNo Comments »

Desde la década de los 80, la estrategia de acumulación de capitales, de competir por tener más beneficios que la competencia, ha ido acelerándose… En los últimos años, sin embargo, esta tendencia ha dejado de lado cualquier consideración ética posible, dando lugar a la pérdida de clase media en las sociedades autodenominadas “avanzadas” (es decir, las que más materias primas necesitan para mantener su nivel de consumo, las que más contaminan en términos globales…). Vamos, que es como si en una carrera de ir dando saltos con los pies juntos cada vez los corredores fueran separando más los pies hasta que todos vieron que el resto estaba empezando a correr y todos hayan acabado corriendo, a toda velocidad, y justificando su violación de las normas del juego alegando que es necesario para ganar, que no hay otra alternativa, que hay que ser más veloces que el resto, que los demás dan pasos más grandes y rápidos que nosotros y que no nos podemos quedar atrás. ¿Os suena?

 

Ante la versión oficial que los políticos y los economistas de tele y corbata repiten como un mantra, otros tienen otra visión de las cosas. El premiado documental Inside Job indaga sobre las causas de la crisis financiera: quién, cómo, por qué… Si queréis verlo sólo tenéis que instalar gratuitamente unos plug-ins, muy sencillo.

 

 

Aquí, en España, aunque los paralelismos no sean perfectos, también tenemos lo nuestro. Hemos elegido el vídeo de Españistán, no por su vocabulario, ni por su final sospechosamente eurocentrista, sino por la claridad de su explicación.

Ambos vídeos señalan claramente que la crisis financiera no es debida a la mala gestión de unos u otros países, sino a descarados intereses económicos de unos pocos y a la cobardía y lamentable, si no ausente, ética de los que dicen representarnos. Ahora, tras el dinero concedido a las farmacéuticas para comprar vacunas contra la gripe A, tras “rescatar” a la banca, tras sueldos vitalicios y múltiples cargos y corruptelas varias… ¿quién se cree que los recortes sociales son necesarios? ¡Basta de mentiras! Nuestra determinación parte de tener la visión clara; nuestra fuerza, de la unidad.

Posted on junio 16, 2011 in Activismo, Bancos, Derechos, Economía, Política by mikiNo Comments »

¿Qué es el pacto del Euro? Suena a un pacto para salvar nuestra moneda, ¿verdad? Suena a que si lo firmamos, todos nuestros problemas desaparecerán, y la prosperidad, la competitividad y el crecimiento volverán otra vez a llamar a nuestras puertas, a pasear por nuestras calles, a entrar en nuestras tiendas…

 

 

El 24 y 25 de este mes, deberá firmarse, o no, el pacto por el Euro. Es decir, todavía estamos a tiempo. Pero, ¿es tan malo realmente? ¿Por qué estas personas de traje oscuro iban a firmar algo que vaya en contra de nuestros intereses como ciudadanos… otra vez?

 

 

La respuesta es sencilla, ya Rosa lo explicó muy bien. La Unión Europea, basada sólo en la unidad económica, se rompe. Esta economía que hace que los ricos sean más ricos y los pobres sean más probres ha rasgado el tejido económico europeo. Los pobres han ido cayendo: Grecia, Irlanda, Portugal… España está en todas las quinielas como la próxima… Y los ricos les han ayudado de la misma forma que alguien que le da de beber veneno a un sediento. La deuda impuesta por los ricos a los pobres ha de convertirse, según los deseos de los ricos acreedores, en algo que no dista mucho de unas imposiciones coloniales.

 

 

El pacto por el Euro trata de obligar a los países deudores a pagar sea como sea, independientemente de su política interna. Da igual que se obligue a países, cuya población está en una situación económica comprometida, a renunciar a asistencia social, a la sanidad pública, a la educación pública. Da igual que esta situación haya sido generada por los mismos que ahora pretenden cobrar sus préstamos. Da igual que todo rastro de lógica y sensatez quede sepultado y olvidado. Las palabras competitividad (precariedad), mercados (sistema donde especuladores ricos se vuelven más ricos a costa de los que menos tienen) y crecimiento (desastre ecológico y social bien conocido) lo impregnan todo… Es el fracaso de un sistema hecho a la medida del dinero. En definitiva, vuelve a ser un atentado contra la democracia, contra la soberanía de cada país. Nuevamente los mercados tratan de imponer sus normas, de doblegar a nuestros gobernantes (que lo firman encantados) y de burlarse de este sistema que nos gustaría, algún día, llamar democracia.

 

 

Por eso, para que algún día podamos vivir en democracia hemos de volver a salir a la calle. ¿Dónde y cuándo? Eso depende de dónde vivas o dónde quieras participar… Porque la democracia se contruye día a día, y la construímos nosotros (sí, ¡¡tú también!!), porque si no nadie más lo hará… El vértigo de construir un mundo a nuestra medida volverá a recorrer nuestras venas una vez más… y no será la última…

Posted on junio 11, 2011 in Economía, General, Ideas, Naturaleza by miki2 Comments »

Como apuntamos hace poco, el capitalismo es una Guerra Económica, un sistema económico basado en la competencia. Pero ¿por qué en la competencia y no en la cooperación? La respuesta reside en la concepción de la naturaleza humana: “el ser humano es egoísta por naturaleza, busca su propio beneficio”, por lo tanto, un sistema económico basado en la naturaleza del ser humano está plenamente legitimado. Quizás el mayor exponente de esta filosofía fuese Thomas Hobbes (ya sabéis, “Homo homini lupus, el ser humano es un lobo para el ser humano”). De la filosofía pasó a la ciencia, y Freud desde la psicología (“la agresividad es algo instintivo”) y Robert Ardrey y Konrad Lorenz desde la etología (el estudio del comportamiento) de depredadores (“el ser humano es un depredador y lucha por su territorio”) proclamaron la guerra, la confrontación, la competencia, la lucha… como algo innato. Curiosamente se suele citar a Charles Darwin para referirse a la lucha por la supervivencia o la supervivencia del más fuerte, pero suelen olvidarse del “instinto de la simpatía” que el mismo Charles Darwin otorgaba a la especie humana. También, por cierto, suelen olvidarse de la limitación de recursos planteada por Malthus, que fue base para la teoría de la evolución por selección natural de Darwin.

 

 

Total, que todo este lío que se nos viene hoy encima lo tenemos en base a creer que todo es competencia. De hecho, como citan en este artículo de una página nada sospechosa de ser crítica con el capitalismo: “El capitalismo no puede sobrevivir en una cultura dominada por el misticismo y por el altruismo, por la dicotomía alma-cuerpo y por el principio tribal.” Es decir, que necesariamente el capitalismo ha de fomentar el individualismo, el egoísmo y la disgregación social. Escalofriante… pero cierto. Si lo dicen en los artículos especializados, ¿por qué no lo dirán en las escuelas de economía o en las noticias o en las conferencias de prensa de los ministros de economía?

 

 

Así que primero los filósofos y luego los científicos y economistas defienden que el ser humano es egoísta por naturaleza ¿será cierta? Para saber si la naturaleza humana nos predispone a la violencia e individualidad o al altruismo y la cooperación planteémonos qué efectos fisiológicos tienen estas actitudes en el organismo. Asumiendo que el cuerpo estará más sano cuando sigue realmente su naturaleza, la respuesta está clara. Ampliamente conocidos son los efectos nocivos del estrés sobre el sistema inmunológico, cardiovascular… vamos, que parece que la confrontación constante no nos sienta muy bien. Tampoco nos sienta muy bien el estado permanente de miedo crónico que favorece este irreflexivo individualismo. De hecho, una investigación del Dr. Larry Schewitz para encontrar factores de riesgo del infarto de miocardio, demostraba que la gente que más veces citaba las palabras “yo”, “mío” y “mí” (más egocéntricos) en una entrevista tenían un riesgo mayor de sufrir un infarto. El aislamiento social tampoco le hace ningún bien a nuestra salud. Por otro lado, la risa, la amistad, la meditación… producen una mejoría pasmosa. Parece que la ciencia empieza a desmentir el mito del ser “egoísta y competidor por naturaleza”.

 

 

Para rematarlo, os dejamos con el Manifiesto de Sevilla sobre la Violencia, un documento firmado por una interminable lista de sociedades científicas donde remarcan que la violencia no es innata al ser humano y que es posible vivir en par. También os dejamos con un breve vídeo de redes llamado Naturaleza y altruismo, donde explican la postura científica sobre el altruismo y la naturaleza (no sólo humana) y el origen de las guerras (estén atentos que es interesante). Este vídeo está extraído de este programa de Redes.

 

 

Así que resulta que después de tanto tiempo ahora nos damos cuenta de que nuestra visión del ser humano sobre la que hemos basado todo un sistema económico global, es totalmente errónea. Esto ya se descubrió hace unas pocas décadas, pero por norma general, los conocimientos científicos nuevos tardan unos años (a veces décadas) en llegar a las universidades, algo más en llegar a las escuelas, y a veces más de un siglo en llegar a la sociedad. Lamentablemente no tenemos tanto tiempo hasta que lleguen (de hecho llevan llegando décadas) las nefastas consecuencias de un sistema económico que, ni tiene en cuenta la naturaleza humana, ni tiene en cuenta a la Naturaleza.

 

En conclusión, el capitalismo se basa en ideas preconcebidas que son erróneas. El decrecimiento, se basa en conocimientos científicos de áreas tan dispares como la ecología, la psicología humana, la economía de materiales, la economía ecológica, la agricultura… El hombre inventó la economía, no al revés. Es ahora el momento de elegir cómo queremos vivir.

 

Posted on junio 6, 2011 in Derechos, Economía, Ideas, Naturaleza, Política by miki3 Comments »

Pongamos por caso… el pueblo indígena Mapuche en Chile está siendo literalmente destrozado por el gigante de la electricidad Endesa, que aliada con la administración chilena ha asediado a este pueblo, inundando su territorio, con el fin de hacerse con gran parte del mercado eléctrico sudamericano. Los que deciden hacer de David enfrentándose al gigante acaban en la cárcel bajo la acusación de terroristas. ¿Y los que no?. ¿qué posibilidad les queda?. Enfrentarse al peor castigo que un pueblo como el Mapuche puede sufrir: el destierro, la expulsión de su territorio, la emigración forzada.

 

Pongamos por caso… miles de familias dedicadas a la venta de productos agrícolas en Mali están viviendo la imposibilidad de enfrentarse y competir con los productos llegados de Europa, económicamente competitivos gracias a las pingües subvenciones recibidas. Por otra parte, oyen historias que hablan sobre la opulencia del mundo rico. Esto les anima a emprender la marcha. Lo que tal vez no sepan es que muchos se quedan en el camino. O sí lo saben, pero tienen que arriesgarlo todo.

 

Pongamos por caso… la Unión Europea manda sus gigantescos barcos pesqueros a aguas africanas, porque la pesca irracionalmente incontrolada ha hecho estragos en las nuestras, con el fin de robar, literalmente, el pescado a miles de pueblos costeros de Kenia o Somalia. Los hay que deciden convertirse en la cuarta pata del eje del mal, en los piratas asesinos que invaden nuestras televisiones, para defender legítimamente lo que es suyo. Aquellos que optan por otra vía se enfrentarán a los gendarmes de Europa, que están en su propio continente gracias a la infame externalización de las fronteras.

 

Pongamos por caso… pueblos enteros del Mato Grosso han visto como sus tierras de cultivo, y gran parte de la selva amazónica, ha sido invadida por infinitas plantaciones de soja, ya que el mismo gobernador de Mato Grosso, Blairo Maggi, es el propietario de la mayor empresa productora de soja en el mundo. Estas gentes no entienden el mundo en el que viven. Estas gentes no logran comprender como se arrasa el mayor pulmón del mundo, su paisaje, para alimentar cerdos y vacas de la parte norte. A estas gentes solo les queda el recurso de la emigración a las descomunales ciudades brasileñas, y engordar la cifra de los que intentan sobrevivir en el submundo de las favelas.

 

 

Y así podríamos estar eternamente…

ante un sistema capitalista que requiere mano de obra semiesclava en años de bonanza y que después impone las políticas represivas de freno a la inmigración cuando no son necesarios…ante una actual UE en la que resurgen discursos desde los altos estratos políticos que huelen a exaltación chovinista, y por tanto, racista.

 

El depredador sistema económico, el atroz e inhumano sistema capitalista que se ha impuesto globalmente, ha demostrado sobradamente su total despreocupación tanto por el medio ecológico como por la mayor parte de las personas que habitan en él. Dicho sistema facilita la rapiña de la empresa privada transnacional, la cual impone sus objetivos a los organismos políticos que deberían servir de freno. Esta connivencia entre la política y el capital desquicia todo lo que toca, convirtiendo en mercancía a los seres humanos y a la tierra que habitan.

 

Muchos de los presupuestos a los que aspira el decrecimiento (vuelta a las relaciones económicas locales, más cercanas y humanas, actividades productivas más respetuosas con el medio ambiente…) están siendo masacrados por la libertad otorgada al gran capital. El sistema es veloz, rápido, impone la carrera del más fuerte. El decrecimiento propone bajar el ritmo, para dejar de tirar piedras sobre nuestro propio tejado.

 

La globalización está matando a la Pacha Mama. La globalización esclaviza a gran parte de los hijos de esta. Les impone la condición de seres de segundo orden. Porque para sostener un trono se necesitan muchos portadores.

 

Raul

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