Posted on abril 27, 2012 in Activismo, General, Ideas, Política, Transición by miki2 Comments »

Estos días llenos de actividad, burbujeando con proyectos, ilusiones, cambiando realidades… viviendo esta revolución cultural que ha supuesto el 15M, en la que cada vez más gente piensa diferente, se plantea nuevas formas de vivir, de vivirse, de juntarse, de comer, de comprar, de actuar… Y dicen los agoreros que el 15M no ha servido para nada, que siguen gobernando los mercados, que los políticos tienen el poder para reprimir todo movimiento de protesta… Y sin embargo, ni represiones, ni recortes, ni leyes absurdas, ni infiltrados policiales, ni infamias y manipulaciones de algunos medios de comunicación han conseguido ahogar este movimiento, que no es una corriente, es un hervor, chisporroteante, incesante, es algo líquido, que va infiltrándose por los recovecos de este rígido sistema, enmoheciéndolo, debilitando su base…

 

Ghandi decía: “Antes de cambiar una sociedad, tienes que cambiar su mentalidad”. Ahora, sin duda, estamos pasando a la acción. No ha terminado esta revolución cultural, cuando ya se están moviendo las primeras fichas: los grupos de consumo, los bancos de tiempo, las okupaciones, los proyectos vecinales, las charlas… están que arden. Es imposible seguir todas las convocatorias, conocer todos los proyectos… Hace unos días ha arrancado el Mercado Social en Madrid, un espacio donde hacer intercambios de bienes y servicios de forma alternativa, sin seguir dinámicas de competición, favoreciendo las redes de confianza, las relaciones horizontales… incluso con una moneda social propia: el boniato. La Cooperativa Integral de Madrid y Alrededores (CIMA) lleva meses preparando los principios y la cobertura legal para toda esta red. Algo se está moviendo, sin duda, entre las calles de la ciudad, de los barrios y de los pueblos, algo se mueve en el ciberespacio, ya no sólo está flotando, como algo sutil, en el ambiente, sino que ha empezado a aterrizar.

 

 

Las reivindicaciones se entrelazan, se enredan, adquieren más fuerza. Los días de la división están tocando a su fin. El Día de la Tierra fue uno de ellos, en el que plataformas como Eurovegas no, Plataforma contra la privatización del Canal de Isabel II y Ecologistas en Acción (por decir tres ejemplos) se unían, no ya para reivindicar mayor respeto por el medio ambiente, sino para decir que un cambio de sistema es necesario. Las personas críticas con el sistema unen sus ideas, pues todos sus problemas tienen la misma raíz, y poco a poco se va armando algo dinámico y esperanzadoramente emergente.

 

Los discursos críticos y antisistema van proliferando. El documental “Comprar, tirar, comprar” desnuda las triquiñuelas más torticeras de este sistema para fomentar el consumo y genera debates, muchos debates, sobre la obsolescencia programada. Estos debates llegan incluso a radios de grupos como la COPE, Gestiona Radio (especializadas en economía y PYMES), al que fuimos invitados junto a Ecologistas en Acción. Podéis escuchar el debate cuando queráis, donde aprovechamos para hablar de cómo hacer el cambio.

 

Y esto… esto es sólo el principio.

 

Posted on abril 12, 2012 in Activismo, Ciudad, Derechos, Ideas, Transporte by miki1 Comment »

Vivimos en un mundo que se acelera: mayores ataques a la sanidad, educación, servicios sociales, investigación… mayor represión… mayor deterioro de las condiciones laborales… las noticias se agolpan. El transporte ha sido otro pilar más. La estrategia es fácil: empeoras el servicio público a base de recortes y favoreces lo privado porque así esos servicios se dan “sin que al Estado le cueste tanto”. Lo que no dicen es que, para favorecer los intereses privados de unas pocas empresas, obligan a la clase media a volverse más dependiente del trabajo (gastan más parte de su salario que antes en lo básico) y dejan a un sector de la población sin esos servicios básicos.

 

Un caso claro ha sido el transporte público. Aún recuerdo a finales de los 90′… justo el año en que subieron desorbitadamente el precio de la entrada de cine empezaron a poner anuncios antes de la película. Es decir, a pesar de recaudar más por la publicidad, eso no repercutió en una reducción del precio de la entrada, sino todo lo contrario. Todo sea por maximizar beneficio.

 

Hace unas semanas, Metro de Madrid accedió a perder un poco más de dignidad al romper la barrera entre la información oficial de Metro (como es el nombre de la estación) y la publicidad de un cacharro que suena y hace luz, y que no necesitamos, y que necesita coltan para su fabricación, y cuyas baterías contaminan al desechar el aparato obsolescente que alimentan y que nos hacen tener que trabajar más para vivir peor… Hasta entonces, Metro había mantenido una barrera fija entre la publicidad que invade prácticamente todas las estaciones y la pared uniforme y libre de publicidad. Sin embargo, a partir de ahora habrá que estar con nuestros cerebros trabajando continuamente para filtrar la publicidad. ¿Qué será lo próximo? ¿Acaso cambiarán el nombre de las calles por marcas conocidas? ¿Y los números de las calles por modelos de móviles? Imaginad: vivo en la calle Nokia, número 3210, o en la calle Danone, número “ciruela con pasas”. A veces llevar la imaginación al extremo nos ayuda a anticipar el futuro, otras veces a entender el presente, y otras a tomárnoslo con cierto sentido del humor, dentro de la gravedad del asunto…

Curiosamente, no sólo Metro de Madrid no ha querido dar la información de lo que ha recaudado en esta campaña (viva la transparencia), sino que además ha subido el precio del billete, pero no como nos venía acostumbrando. ¡Ha sido el mayor incremento en 10 años! Y es que el afán recaudatorio no tiene fin… y vivimos en un sistema de endeudamiento continuo, de carestía continua, de permanente necesidad… y estas son algunas de las consecuencias.

 

¿Y qué hacemos? Bueno, mientras las cosas cambian y mientras no, ya hay convocadas varias acciones de protesta como, por ejemplo, un nuevo “yo no pago“, acción colectiva de desobediencia civil no violenta, el viernes 20 de abril a las 19:00 en Sol. Como es previsible que la policía vaya a alterar gravemente el orden público en lo que será una acción de protesta simbólica y pacífica, es posible que, con la nueva ley que quieren sacar, esta página sea considerada terrorista por alentar acciones que ellos consideran violentas y, en un futuro, sea cerrada. Nuevamente la imaginación puede ser muy útil para comprender la situación actual o para, esperemos que no, anticipar un futuro donde todo medio de contrainformación, toda web alternativa que defienda alguna protesta pacífica, pueda ser cerrada utilizando un torticero significado de la violencia.

 

Cuando el rico roba al pobre se llama NEGOCIO. Cuando el pobre pelea, aunque fuere pacíficamente, para proteger lo que necesita para vivir, lo llaman VIOLENCIA.

 

Posted on marzo 29, 2012 in Activismo, Derechos, Economía, General, Ideas, Política, Trabajo by hirunatan1 Comment »

Este artículo es una aportación personal mía, que he publicado en mi blog particular, pero copio aquí ante la petición de mis compañeros de Decrece Madrid. El motivo es que, ante la próxima convocatoria de Huelga General y todo lo que está pasando, quisiera contribuir con mi granito (o granote, por lo largo) de arena. Mi opinión es que esta reforma laboral a la que nos enfrentamos no se puede comprender si no se conoce bien el contexto, y ahí es donde ofrezco mi aportación.

 

Antes de empezar, quiero que conste que yo no soy economista ni de lejos. Soy simplemente alguien a quien le gusta leer y pensar, pensar y más pensar, y esto es el resultado de lo leído y pensado. Quizá sea un poco osado escribir en este modo, pero quisiera poder compensarlo mediante el “crowdsourcing”. Es decir, si cualquiera entre quienes lean esto cree que contiene errores, distorsiones o fallos, bienvenidas sean las propuestas, si me convencéis puedo cambiar cualquiera de estos puntos. ¡Pero me tenéis que convencer!

 

 

Antecedentes

En los primeros años de la crisis escribí un artículo que resumo aquí, sobre el modelo capitalista como origen de la crisis financiera, una de las crisis globales que tenemos en este momento.

 

Simplificando a lo bestia, el modelo económico capitalista liberal funciona así: alguien tiene dinero extra; lo usa para comprar medios de producción; pone a gente a trabajar en ellos y con su venta menos los salarios obtiene un beneficio. Así el que tiene dinero acaba teniendo más, el que no, sigue sin tenerlo pero al menos puede comprar los bienes mientras trabaje, y el que no trabaja ni tiene capital ni ha ahorrado se muere.

 

El problema es que la producción real lleva estancada desde hace varias décadas, por un doble techo ecológico y social. Y esto es terrible, porque para que todo se mantenga, la producción no sólo no se puede parar, sino que debe aumentar siempre para compensar el reparto cada vez más desigual del dinero, y los avances tecnológicos que permiten producir más con el mismo trabajo.

 

Por ello, para seguir creciendo, el capitalismo tuvo que pasar a basar su crecimiento en la deuda y la especulación. Es decir, a tomar dinero prestado del futuro o directamente a inventarlo de la nada. El problema de este dinero ficticio es que es frágil y de vez en cuando explota y se volatiliza, dejando atrás burbujas reventadas.

 

Cuando explotó la última en el 2007, de proporciones planetarias, los gobiernos, aplicando nuevamente el conocido principio de ”privatización de los beneficios y socialización de las pérdidas”, corrieron al rescate de los bancos, con cargo a los presupuestos del Estado, a base de aumentar su deuda pública. Con lo que los superejecutivos responsables directos del desastre fueron premiados con montañas absurdas de dinero, mientras que los ciudadanos acabaron comprometidos, sin comerlo ni beberlo, a devolver con su trabajo futuro el dinero que los famosos “ninjas” debían a los bancos.

 

Esto no es sólo una cuestión de cara durísima y codicia sin límites (que también), sino que es una consecuencia de cómo funciona el sistema. Los políticos no tenían muchas otras opciones, porque los bancos y su deuda son los que sujetan el sistema, si ellos quiebran, se hunde todo el tinglado y desaparece el 90% del dinero existente (cosa que no van a permitir que ocurra, claro).

 

La cosa es que algunos países aguantaron el embite, los que tenían economías más fuertes, y otros no.

 

¿Y España, qué tal?

Pues mal, ya sabemos. El reemplazar la agricultura, la industria y el I+D por la especulación con el ladrillo funcionó bien durante la burbuja, pero al reventar ésta, ¿qué pasó? Que la producción económica cayó en picado, y con ella los ingresos del Estado vía impuestos.Si a esto se le suma el dinero del rescate a los bancos, tenemos el origen del peligroso déficit que amenaza con hacer que el Estado no pueda devolver su deuda contraída. Estos son los dos desencadenantes principales del problema de déficit actual, junto con la corrupción, el despilfarro y el fraude fiscal, que no han cambiado desde antes de la crisis, pero no dejan de ser una sangría, estando España en las posiciones más altas de los países de nuestro entorno. No así en los capítulos de protección social, inversión en educación e investigación, sanidad y demás gasto público, en los que estamos por debajo de la media de Europa.

 

Sin embargo, las medidas que proponen los gobiernos del PPSOE son, básicamente:

 

  • Subidas de impuestos limitadas, erráticas y con poco criterio.
  • Recorte de gasto público: protección social, educación, investigación, sanidad, etc.
  • Reforma del mercado laboral en la línea de facilitar el despido, reducir los salarios y desmontar los convenios y protecciones a los trabajadores.

 

Prácticamente nada de lucha contra la corrupción y el fraude, de que los bancos asuman sus propias pérdidas, de ayudar a las personas afectadas más gravemente por la crisis o de revisar los impuestos para hacerlos más progresivos. Y en lo que respecta a la reactivación de la economía, sigo contando más abajo.

 

¿Cuáles son los motivos de esta estrategia?

 

a) La inviolabilidad de los bancos, por lo que contaba más arriba.

b) La corrupción política, endémicamente hispana, que impide luchar contra el fraude y el derroche.

c) La ideología liberal, que nos viene de fuera, y que comento ahora.

 

¿Cuál es la propuesta liberal contra la crisis?

En el siglo XIX y principios del XX la terrible desigualdad entre patronos y obreros se tradujo en una serie de duras luchas sociales, que acabaron produciendo un sistema de protección al trabajador. Este sistema se basa en el principio de que la negociación entre empleado y empleador es asimétrica: el dueño del capital tiene habitualmente más medios y más recursos, lo que le proporciona un poder superior (mayor cuanto más grande sea la empresa). En consecuencia, se establecen una serie de límites legales, de blindajes y protecciones al trabajador por parte del Estado.

 

Los liberales critican este sistema por los siguientes motivos:

 

  • En el fondo, es un sistema de discriminación positiva, y como tal, tiende a generar “injusticias” de sentido inverso, beneficiar a personas no porque se lo “merezcan”, sino por cumplimiento de cuotas y escalas. Esto es más importante en empresas pequeñas y medianas.
  • En un contexto de caída de la demanda de productos, mantiene artificialmente puestos de trabajo poco rentables, lo cual hace que el sistema sea menos eficiente.

 

Y lo interesante es que estas críticas tienen mucho fundamento, la cuestión es que por resolver un problema se crea otro, con lo cual hay que tener muy en cuenta estas objeciones al sistema de protección social, porque son la clave del bloqueo. Proteger los derechos de los trabajadores a base de estructuras burocráticas institucionalizadas no es la mejor manera, puesto que presenta muchos inconvenientes.Lo malo es que la propuesta liberal para salir de ahí tampoco sirve. La receta es, resumiendo mucho, suprimir las regulaciones y protecciones estatales y permitir que empresarios y trabajadores negocien su protección “libremente”, en base a las leyes de la oferta y la demanda en el mercado laboral. La teoría es que la “mano invisible” hará que cada cosa se ponga en su sitio y cada persona reciba lo que le corresponda de forma más justa y eficiente.

 

El problema principal, que comparten tanto el liberalismo como la socialdemocracia, es que se continúa ignorando tenazmente el doble techo del crecimiento, y se apuesta por seguir estimulando a la economía para mantener el empleo. En el siglo XX, el crecimiento hizo aumentar la riqueza general, y las luchas sociales ayudaron a repartirla, con lo que la prosperidad general aumentó durante casi un siglo. Pero al llegar el estancamiento, el reparto se detuvo y la riqueza volvió a concentrarse en pocas manos.Además está el hecho de que la corrupción y el poder generado por dicha concentración también distorsionan el mercado, haciendo que los más ricos hagan su ley a gusto, manteniendo monopolios y oligopolios, aranceles, leyes del embudo variadas y todo tipo de violaciones de la teoría liberal. Pero bueno, supongamos que se consiguiera promover la libre información, la educación de las personas, la limitación de monopolios y demás cualidades del mercado libre. ¿Qué pasaría? Pues que el techo de producción, y la deriva subsiguiente hacia la especulación hacen que la demanda de mano de obra se reduzca. Si no hay trabajo para todos, el valor de mercado de la mano de obra tiende a cero, y como ésto no es una cuestión coyuntural, sino sistémica, los trabajadores se quedan sin recursos para negociar sus condiciones.

 

En la práctica, las medidas liberales se traducen en tres vías:

 

a) Reducir impuestos, desregular y dar todo tipo de facilidades al capital. Lo cual encanta al capital especulativo, que crece y crece sin ningún impacto social positivo, aumentando más aún la concentración de riqueza.

b) Invertir en industria, educación e investigación, modernamente con un toque “ecológico” (lo que ahora se llama “crecimiento sostenible”). Esto en España han decidido que no lo van a hacer, supongo que por que es algo que habría que haber hecho antes; ahora en medio de la crisis, es difícil afrontar medidas a medio-largo plazo como éstas. Además, el techo ecológico impide que todos los países se puedan desarrollar hacia el modelo consumista, debe haber algunos subdesarrollados para que otros puedan estar saturados.

c) Crear mano de obra barata. Si no podemos competir en calidad, hacerlo en precio: abaratar el “coste” de los trabajadores, reduciendo lo más posible sus salarios y protecciones, y compensar la caída subsiguiente de la demanda interna, con la exportación hacia países más ricos. Es decir, el modelo tercermundista, hacia el que se dirige España mientras que otros como China aspiran a crecer. Una técnica ya ensayada durante muchos años en Sudamérica y otros lugares del mundo.

 

El resultado es que el mercado pasa a componerse de a) una élite de trabajadores especializados, altamente demandados y saturados de trabajo b) una gran masa de obreros no cualificados, en condiciones precarias c) otra masa de excluidos, que impiden luchar a los obreros del b) por miedo a acabar en c), pero causantes de desórdenes, inestabilidad y conflictos. Conflictos que no preocupan demasiado a nuestros dirigentes, si tienen algo de razón escritoras como Naomi Klein o Susan George.Y lo más “gracioso” es que la aparente alternativa, que son las medidas proteccionistas de la socialdemocracia, también están pasadas y se ha comprobado que tampoco son la solución. Desmontar el Estado del Bienestar no nos hará salir del hoyo. ¡Pero mantenerlo tampoco!

 

¿Y entonces, qué hacemos?

Ante todo, oponernos a las propuestas actuales. Para empezar, nuestros gobiernos no están luchando en absoluto contra la corrupción ni contra la concentración del poder del capital. Por otro lado, incluso las medidas que parecen aparentemente más sensatas y de sentido común, tampoco funcionan. Y finalmente, siguen ignorando como el capitán del Titanic las otras crisis que nos amenazan: la social, la ambiental y el inminente pico del petróleo.Así que es muy importante apoyar la Huelga General y todo tipo de movilizaciones, pero distanciándose de los sindicatos mayoritarios, que sólo aspiran en el mejor de los casos a mantener el sistema proteccionista y desarrollista actual, con todos sus defectos.

 

Y al mismo tiempo, hay que buscar con urgencia un modelo económico diferente. El núcleo del problema está en la asimetría básica capital/trabajo, que es la causa de las luchas de poder y todos los problemas mencionados.Necesitamos otra forma de repartir la riqueza que no dependa del crecimiento permanente. Desde el #15m se está proponiendo un modelo basado en cooperativas y redes de consumidores, más que en empresas, donde las personas se sientan soberanas, dueñas de su propio trabajo y de los beneficios que éste aporta. Y con un sistema de protección social colectivo, basado en la solidaridad, medidas revolucionarias como la renta básica y redes horizontales entre iguales, en vez de las jerarquías piramidales de poder. Al repartir mejor la riqueza y el trabajo no será necesario consumir compulsivamente, y se podrán cumplir las viejas demandas de los movimientos ecologistas y las propuestas de simplicidad voluntaria y mejora de calidad de vida del decrecimiento.

 

O quizá sean otros enfoques los que prosperen, hay muchísimo por pensar y construir, pero en todo caso será algo que surja de la movilización popular, puesto que nuestros dirigentes tienen ya muy claro el modelo que proponen y no tienen la menor intención de cambiar. Lo cual debemos tener muy claro hacia dónde nos conduce.

Posted on marzo 9, 2012 in Activismo, Agroecología, Decrecimiento, Ideas by mikiNo Comments »

En tiempos oscuros, donde las palabras crisis, reforma laboral, paro, recortes… nos aturden, nos desorientan y nos aborregan, nos hacen perder perspectiva histórica (que dota de significado los acontecimientos actuales) como una auténtica doctrina del Shock… las buenas noticias traen vientos frescos a nuestras neuronas, un punto de referencia a nuestra visión, un halo de esperanza a nuestro sistema límbico (léase “corazón”).

 

Por eso, en un año con tantos cambios a la vista, donde tantas piezas se colocan en su posición en el tablero del mundo, cuando parece más real esta profecía de “decrecimiento o barbarie”,  en un tiempo en el que las malas noticias vienen de arriba… ¡he aquí tres buenas noticias! desde abajo, cómo no…

 

Decrecimiento Aragón se consolida como grupo. ¡Felicidades!

Un grupo de jóvenes parados cultivan campos abandonados que sus dueños les ceden para llenar la despensa.

 

Un grupo de bañistas salvan a 30 delfines barados en Brasil, haciendo gala de autoorganización, cooperación, altruismo y amor por los animales.

 

Que no controlen nuestra información ni nos saturen de mentiras sobre mentiras… la mente curiosa marca sus propios tiempos.

 

Posted on febrero 16, 2012 in Decrecimiento, Economía, Ideas, Tiempo, Trabajo by mikiNo Comments »

El decrecimiento se va popularizando… cada vez es menos increíble concebir que este sistema no funciona, que este sistema no es posible, que este sistema es injusto… no sólo es menos increíble, sino que es más patente. Esta vez es en “la contra de la vanguardia”, donde abundan los artículos interesantes, que encontramos una entrevista a Tim Jackson (autor de “Prosperidad sin crecimiento” y comisionado de Economía del Gobierno británico).

 

 

Y ya que estamos, os recomendamos también un artículo de sugerente título… “Trabajamos más horas que un esclavo romano“. Y es que ¿dónde está el verdadero bienestar?

Posted on febrero 13, 2012 in Agroecología, Consumo Responsable, Ideas, Naturaleza by miki1 Comment »

¿Sabemos lo que comemos? Mejor dicho, ¿sabemos de dónde vienen los productos “frescos” que comemos? Porque, si somos lo que comemos y no sabemos qué es lo que comemos… ¿sabemos quienes somos? :) Verduras, pollos, pescado… porque, como diría Alejandro Sanz, NO ES LO MISMO. Con el conocimiento viene la oportunidad de elegir…

 

He aquí un interesante documental de una horeja… interesante por la temática: producción ecológica e industrial de alimentos (comparativas, entrevistas con los productores…) e interesante también por lo antiguo que es, lo cual nos da una perspectiva de cómo cambian las opiniones, los discursos, lo que es socialmente aceptable y lo que es tabú… o, por ejemplo, mientras antes pensaban que producir en agricultura ecológica era más caro, ahora sabemos que, no sólo no es más caro que la industrial, sino que, según varios estudios, es más productiva.

 

Sin más, que disfrutéis…

 

¡Salud y buenos alimentos!

Posted on enero 26, 2012 in Activismo, Decrecimiento, Derechos, Economía, Ideas, Transición by mikiNo Comments »

Este viernes os proponemos dos planes muy interesantes. La primera parada nos lleva al local de ecologistas en acción (C/. Marqués de Leganés 12, bajo, Madrid) y será a las 19:30.

 

Allí Tim Jackson nos presentará su libro “Prosperidad sin crecimiento“, bajo una perspectiva más reconciliadora con el sistema capitalista explicará un sistema macroeconómico capaz de conseguir estabilidad sin crecimiento. También hablará de la poca o nula relación que hay entre un incremento del PIB y los índices de felicidad, por encima de los 15.000€ anuales. Sin duda será fascinante, venid con las pilas cargadas y ganas de aprender y preguntar.

 

Después, podemos ir a la sala caracol, donde habrá un concierto de múscia contra los CIE. Si no puedes esperar a oirlo, puedes bajarte la música por internet, sin que el FBI te lo impida, ya que tiene licencia Creative Commons, y está protegida contra la censura.

 

¿Qué es un CIE? Son las siglas de Centro de Internamiento para Extranjeros. Digamos que es un lugar donde el Estado puede ejercer el racismo institucional a sus anchas. No es una cárcel, ya que en las cárceles los presos tienen ciertos derechos (no siempre respetados). Al no tener las personas que están allí contra su voluntad ningún estatus (de preso o algo así) entonces se le desprotege legalmente. Es, digamos, un Guantánamo en España (bueno, varios, de hecho), una muestra más de la violencia (maltrato físico, hacinamiento, atención médica deficiente…) que el Estado ejerce sobre las personas. De ahí la necesidad de que la gente lo sepa, se haga público y la vergüenza sea para los políticos que lo permiten… y qué mejor forma de aprender más que pasándolo bien con amigas en un concierto. Que lo disfrutéis…

Hace poco oí que alguien explicaba el decrecimiento mediante el tamaño de la hoguera. Aunque no pude encontrar nada en internet (nada, que no hay link) sí que recuerdo el ejemplo:

 

En una hoguera grande, la gente hace un círculo grande y se separan las unas de las otras. Si no, se queman debido al abrasador calor que desprenden kilos y kilos de madera ardiendo. Si acaso, tienen relación con aquellos que están a su lado. Si la hoguera es pequeña, la gente se aproxima al fuego, hace un círculo más pequeño. El calor es reconfortante, con poca madera varias personas se mantienen calientes. Al ser pequeño el círculo, las personas puede mirarse a la cara, sonreírse, contar chistes, tener una conversación común, sentir, después de todo, que están en un grupo y forman parte de él.

 

El ejemplo me recordó a las palabras de un familiar mío, muy de derechas él, que recordaba con sereno anhelo un tiempo en el que las cosas eran distintas y él era más feliz:

 

Recuerdo cuando, con las ascuas de la chimenea, calentábamos el brasero que poníamos debajo de la mesa-camilla. Cenábamos todos juntos y, antes de irnos a dormir, mi madre cogía del brasero las brasas que aún daban calor y las metía en una plancha hueca de metal, con la que calentábamos las camas. Recuerdo que era una época feliz, en la que no aspirábamos a tener más, porque las cosas eran así. Aprovechábamos todo lo que consumíamos, le dábamos varios usos, vivíamos con poco, era una vida sin grandes lujos pero éramos una gran familia y éramos felices.

 

Este profundo sentimiento de recogimiento, de sencillez, de calor… contrasta claramente con el sentimiento de prisa, de falta de tiempo, de permanente necesidad de más y más, de compras desbocadas, de envoltorios y sobras que acaban en el cubo, de grandes bolsas de basura, de estrés, lujo y desigualdades sociales, de tiempos convulsos… El ser humano no es así, nunca ha sido así. De hecho, siempre ha sido sencillo, salvo unos pocos que ostentaban riqueza y acumulación (nobles, reyes y obispos) y que, a pesar de ser minoría, adquieren un papel protagonista en nuestra imagen de la historia.

 

El decrecimiento no es algo extravagante. Es simplemente vivir mejor. En el sobreconsumo (donde consumimos y nos consumimos más rápidamente), está claro que “vivir mejor” es necesariamente “vivir mejor con menos”, pues no hay otra opción. En países explotados por los países sobreconsumidores, “vivir mejor” puede ser “vivir mejor con más”, pero los eslóganes “vivir mejor con más” y “vivir mejor con menos” se acabar sustituyendo por “vivir sencillamente bien”.

 

Pero la sociedad del decrecimiento no tiene por qué ser estática. Cómo combinar el dinamismo tranquilo, la innovación creativa y la alegría, con la simplicidad, el no aspirar a más y el recogimiento reconfortante de lo sencillo es la clave para que la humanidad alcance unos modos de vida que puedan llevar todas las personas del mundo durante un número infinito de generaciones. Tan sólo así podremos vivir bien y justamente. Es una aventura necesaria, trepidante y llena de aprendizaje y desaprendizaje… es el camino a una vida que merezca la pena ser vivida.

Posted on diciembre 28, 2011 in Consumo Responsable, Derechos, Economía, Ideas, Trabajo by miki1 Comment »

El comercio justo sigue las mismas pautas de la agricultura ecológica. Empieza como un proyecto interesante, innovador en cierto modo, promovido por gente comprometida… y poco a poco siendo absorbido por la gran máquina del comercio que todo lo arrasa. Primero vino la certificación oficial (privada, claro), luego vino la gran distribución, que impone condiciones y precios a los productores. Como respuesta, vuelven a surgir alternativas más coherentes y justas. Pero no corramos…

Los consumidores de comercio justo quizás no se hayan parado a contestar ciertas preguntas como… ¿cómo es posible que algo traído de la otra punta del globo sea justo cuando para su transporte consumimos un hidrocarburo obtenido tan injustamente, con guerras, invasiones y muuuucho sufrimiento… y cuya combustión genera unas repercusiones devastadoras para países explotados, generando tantos refugiados medioambientales? No es una pregunta fácil de contestar, pero no por ello interesante de plantear. Otra posible sería… ¿qué es más justo, cómprar productos con un sello de comercio justo o presionar a la unión europea para que no imponga (junto con la organización mundial del comercio) la apertura de los mercados de los países que queremos “ayudar”? Es decir, “abrir los mercados”, aunque suene justo y bonito, significa simplemente, dejar las puertas abiertas al saqueo de sus recursos, imponerles unas condiciones injustas a sus productores, sumiéndolos en la miseria… implica que el Estado local no pueda comprar los excedentes de producción de los pequeños productores para asegurar económicamente la producción interna (algo que en Europa hicimos en los ochenta y funcionó “demasiado bien”).

 

Antes de contestar a estas preguntas es interesante ver el siguiente documental sobre el comercio justo, muy interesante. En él investigan el impacto que tiene el que las grandes distribuidoras hayan ingresado en el comercio justo. Es interesante no sólo por las implicaciones que tienen en el comercio justo, sino porque muchos procesos son aplicables al resto de productos. Es decir, que las mismas dinámicas que siguen con productores y distribuidores de comercio justo, las siguen con el resto de productores y distribuidores. El desequilibrio de poder tan grande que hay en la distribución de alimentos pone de relieve, todavía más, la importancia de establecer redes descentralizadas y lo más cortas posibles para la distribución de alimentos, por ejemplo, mediante grupos de consumo.

 

En el documental se plantean cuál de los modelos de comercio justo es mejor: el dominado por las grandes distribuidoras, el de los pioneros en el comercio justo que se tienen que plegar a las imposiciones de las grandes distribuidoras o el de un comercio más justo pero mucho más elitista en cuanto al precio final del producto. Quizás falte una opción más: productos como café, cacao, té, azúcar… no son alimentos básicos (de hecho muchos crean adicción) por lo que… ¿¿realmente los necesitamos?? ¿No sería mucho más justo para todas que consumiéramos aquí y allá productos de un comercio más humano y local?

Posted on diciembre 19, 2011 in Consumo Responsable, Derechos, Economía, General, Ideas, Vivienda by mikiNo Comments »

Esta navidad…

 

Esta navidad nos harán creer que es una navidad cualquiera: luces de navidad, las mismas tiendas, más mercadillos ocupando plazas, más premios y pedreas en la lotería… ¿crisis? No pasa nada, ¡endéudese! Cofidis ofrece un crédito de 3000 euros para aquellas familias que lo están pasando mal, para que estas Navidades sean inolvidables (sin duda, nos lo recordará el 24,5%TAE al tener que devolverlo). Lo siento, por mucho que lo intenten ayuntamientos y bancos, estas navidades… no van a ser unas navidades cualquiera. Y es que el “sueño” narcotizante de una navidad envuelta en consumo, alegría y felicidad extrema se está viniendo abajo…

 

Esta navidad será la primera navidad en la que más gente habrá tomado consciencia del poder de “los mercados”, de la necesidad de cambiar de sistema, del absurdo del consumismo atroz, del despilfarro… Gracias al 15M, el discurso general ha cambiado, y ya no es de extrañar oir frases como “los mercados dictan la política que nuestros gobiernos siguen”. Esta navidad, será también la última navidad que pasen muchas familias en sus actuales casas (ya que la mayor parte de las denuncias por impagos en la hipoteca todavía no han llegado a la fase de ejecución del desahucio, pero el año que viene sí). Esta navidad será una navidad todavía más especial…

 

Los estímulos al consumo son vitales para el crecimiento económico (no así para la felicidad de las personas ni para la justicia social). Ante tanta navidad superficial e injusta, diversos movimientos sociales alzan la voz, algunos como veteranos anticonsumo, otros con nuevas voces. Así, en plena campaña navideña, el 28 de diciembre, la cabalgata del 15M se llenará de un contenido interesante, sin duda alguna, al que invitamos a participar.

 

Resulta llamativa la propuesta de Cáritas, que aboga por vivir con sencillez. Dejando a un lado la cuestión de las creencias religiosas que mencionan en el punto 6 de su decálogo, que daría para mucho debate pero que entendemos que se puede tratar por separado, si nos fijamos en el resto de propuestas en sí, resultan muy interesantes. Merece la pena leer frases como: “La crisis económica ha puesto al descubierto el callejón sin salida al que nos está llevando este modelo económico basado en el crecimiento sin límite. Los países y los ciudadanos estamos endeudados por encima de lo que producimos o ganamos. Los datos confirman que la fórmula actual, basada en el crecimiento, no favorece a toda la humanidad sino sólo a unos pocos: el 20% de la población mundial posee el 90% de la riqueza que hay en el planeta, mientras más de 4.000 millones de personas viven en estado de pobreza. Esta crisis también ha puesto de manifiesto que el mundo vive por encima de sus posibilidades físicas. Estamos destruyendo el planeta a un ritmo sin precedentes y consumimos un 25% más de los recursos que la Naturaleza produce anualmente”.

 

 

Desde luego es un paso en la dirección correcta, y sorprende gratamente que una institución de tanto calado dentro de la Iglesia Católica se exprese en esos términos (sorpresa que no debería ser tanta desde el momento en que estas propuestas, en teoría, están muy en línea con la filosofía de vida que se supone que transmite el cristianismo). En todo caso, todavía quedan muchos por dar (esperamos que con tiempo los den): tanto en su discurso (como empezar a hablar de formas alternativas de organización colectiva y reivindicaciones políticas de gran calado) como en su modus operandi (se hace necesario un debate interno sobre el voluntariado y la explotación, así como hacer campañas contra la actividad financiera y especulativa de la Iglesia católica, o sus exhibiciones de lujo y ostentación, eso para empezar).

 

Y es que la crisis aumenta la tensión entre grupos humanos que se encuentran dentro de jerarquías verticales, donde la acumulación de poder y recursos deja a unos pocos opulentos y unos muchos explotados… y la Iglesia católica no es una excepción (más y cuando explotados por el sistema económico o que sean conscientes de tal explotación, los hay católicos y no católicos). Pero en fin, no deja de ser una campaña reseñable por sus términos y valores explícitos.

 

Os dejamos con dos recomendaciones sobre la navidad. Una, para el sábado por la noche: la noche temática, “Consumo desmedido“. Otra, para DR”Ya mismo”, sobre la violencia y cómo responderla estas navidades, ambas muy recomendables. Parece que algo está cambiando, sí… quizás algún día, quién sabe, podamos decir, sin miedo a equivocarnos, eso de… Feliz Navidad.

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