Posted on febrero 16, 2012 in Decrecimiento, Economía, Ideas, Tiempo, Trabajo by mikiNo Comments »

El decrecimiento se va popularizando… cada vez es menos increíble concebir que este sistema no funciona, que este sistema no es posible, que este sistema es injusto… no sólo es menos increíble, sino que es más patente. Esta vez es en “la contra de la vanguardia”, donde abundan los artículos interesantes, que encontramos una entrevista a Tim Jackson (autor de “Prosperidad sin crecimiento” y comisionado de Economía del Gobierno británico).

 

 

Y ya que estamos, os recomendamos también un artículo de sugerente título… “Trabajamos más horas que un esclavo romano“. Y es que ¿dónde está el verdadero bienestar?

Posted on febrero 13, 2012 in Agroecología, Consumo Responsable, Ideas, Naturaleza by miki1 Comment »

¿Sabemos lo que comemos? Mejor dicho, ¿sabemos de dónde vienen los productos “frescos” que comemos? Porque, si somos lo que comemos y no sabemos qué es lo que comemos… ¿sabemos quienes somos? :) Verduras, pollos, pescado… porque, como diría Alejandro Sanz, NO ES LO MISMO. Con el conocimiento viene la oportunidad de elegir…

 

He aquí un interesante documental de una horeja… interesante por la temática: producción ecológica e industrial de alimentos (comparativas, entrevistas con los productores…) e interesante también por lo antiguo que es, lo cual nos da una perspectiva de cómo cambian las opiniones, los discursos, lo que es socialmente aceptable y lo que es tabú… o, por ejemplo, mientras antes pensaban que producir en agricultura ecológica era más caro, ahora sabemos que, no sólo no es más caro que la industrial, sino que, según varios estudios, es más productiva.

 

Sin más, que disfrutéis…

 

¡Salud y buenos alimentos!

Posted on enero 26, 2012 in Activismo, Decrecimiento, Derechos, Economía, Ideas, Transición by mikiNo Comments »

Este viernes os proponemos dos planes muy interesantes. La primera parada nos lleva al local de ecologistas en acción (C/. Marqués de Leganés 12, bajo, Madrid) y será a las 19:30.

 

Allí Tim Jackson nos presentará su libro “Prosperidad sin crecimiento“, bajo una perspectiva más reconciliadora con el sistema capitalista explicará un sistema macroeconómico capaz de conseguir estabilidad sin crecimiento. También hablará de la poca o nula relación que hay entre un incremento del PIB y los índices de felicidad, por encima de los 15.000€ anuales. Sin duda será fascinante, venid con las pilas cargadas y ganas de aprender y preguntar.

 

Después, podemos ir a la sala caracol, donde habrá un concierto de múscia contra los CIE. Si no puedes esperar a oirlo, puedes bajarte la música por internet, sin que el FBI te lo impida, ya que tiene licencia Creative Commons, y está protegida contra la censura.

 

¿Qué es un CIE? Son las siglas de Centro de Internamiento para Extranjeros. Digamos que es un lugar donde el Estado puede ejercer el racismo institucional a sus anchas. No es una cárcel, ya que en las cárceles los presos tienen ciertos derechos (no siempre respetados). Al no tener las personas que están allí contra su voluntad ningún estatus (de preso o algo así) entonces se le desprotege legalmente. Es, digamos, un Guantánamo en España (bueno, varios, de hecho), una muestra más de la violencia (maltrato físico, hacinamiento, atención médica deficiente…) que el Estado ejerce sobre las personas. De ahí la necesidad de que la gente lo sepa, se haga público y la vergüenza sea para los políticos que lo permiten… y qué mejor forma de aprender más que pasándolo bien con amigas en un concierto. Que lo disfrutéis…

Hace poco oí que alguien explicaba el decrecimiento mediante el tamaño de la hoguera. Aunque no pude encontrar nada en internet (nada, que no hay link) sí que recuerdo el ejemplo:

 

En una hoguera grande, la gente hace un círculo grande y se separan las unas de las otras. Si no, se queman debido al abrasador calor que desprenden kilos y kilos de madera ardiendo. Si acaso, tienen relación con aquellos que están a su lado. Si la hoguera es pequeña, la gente se aproxima al fuego, hace un círculo más pequeño. El calor es reconfortante, con poca madera varias personas se mantienen calientes. Al ser pequeño el círculo, las personas puede mirarse a la cara, sonreírse, contar chistes, tener una conversación común, sentir, después de todo, que están en un grupo y forman parte de él.

 

El ejemplo me recordó a las palabras de un familiar mío, muy de derechas él, que recordaba con sereno anhelo un tiempo en el que las cosas eran distintas y él era más feliz:

 

Recuerdo cuando, con las ascuas de la chimenea, calentábamos el brasero que poníamos debajo de la mesa-camilla. Cenábamos todos juntos y, antes de irnos a dormir, mi madre cogía del brasero las brasas que aún daban calor y las metía en una plancha hueca de metal, con la que calentábamos las camas. Recuerdo que era una época feliz, en la que no aspirábamos a tener más, porque las cosas eran así. Aprovechábamos todo lo que consumíamos, le dábamos varios usos, vivíamos con poco, era una vida sin grandes lujos pero éramos una gran familia y éramos felices.

 

Este profundo sentimiento de recogimiento, de sencillez, de calor… contrasta claramente con el sentimiento de prisa, de falta de tiempo, de permanente necesidad de más y más, de compras desbocadas, de envoltorios y sobras que acaban en el cubo, de grandes bolsas de basura, de estrés, lujo y desigualdades sociales, de tiempos convulsos… El ser humano no es así, nunca ha sido así. De hecho, siempre ha sido sencillo, salvo unos pocos que ostentaban riqueza y acumulación (nobles, reyes y obispos) y que, a pesar de ser minoría, adquieren un papel protagonista en nuestra imagen de la historia.

 

El decrecimiento no es algo extravagante. Es simplemente vivir mejor. En el sobreconsumo (donde consumimos y nos consumimos más rápidamente), está claro que “vivir mejor” es necesariamente “vivir mejor con menos”, pues no hay otra opción. En países explotados por los países sobreconsumidores, “vivir mejor” puede ser “vivir mejor con más”, pero los eslóganes “vivir mejor con más” y “vivir mejor con menos” se acabar sustituyendo por “vivir sencillamente bien”.

 

Pero la sociedad del decrecimiento no tiene por qué ser estática. Cómo combinar el dinamismo tranquilo, la innovación creativa y la alegría, con la simplicidad, el no aspirar a más y el recogimiento reconfortante de lo sencillo es la clave para que la humanidad alcance unos modos de vida que puedan llevar todas las personas del mundo durante un número infinito de generaciones. Tan sólo así podremos vivir bien y justamente. Es una aventura necesaria, trepidante y llena de aprendizaje y desaprendizaje… es el camino a una vida que merezca la pena ser vivida.

Posted on diciembre 28, 2011 in Consumo Responsable, Derechos, Economía, Ideas, Trabajo by miki1 Comment »

El comercio justo sigue las mismas pautas de la agricultura ecológica. Empieza como un proyecto interesante, innovador en cierto modo, promovido por gente comprometida… y poco a poco siendo absorbido por la gran máquina del comercio que todo lo arrasa. Primero vino la certificación oficial (privada, claro), luego vino la gran distribución, que impone condiciones y precios a los productores. Como respuesta, vuelven a surgir alternativas más coherentes y justas. Pero no corramos…

Los consumidores de comercio justo quizás no se hayan parado a contestar ciertas preguntas como… ¿cómo es posible que algo traído de la otra punta del globo sea justo cuando para su transporte consumimos un hidrocarburo obtenido tan injustamente, con guerras, invasiones y muuuucho sufrimiento… y cuya combustión genera unas repercusiones devastadoras para países explotados, generando tantos refugiados medioambientales? No es una pregunta fácil de contestar, pero no por ello interesante de plantear. Otra posible sería… ¿qué es más justo, cómprar productos con un sello de comercio justo o presionar a la unión europea para que no imponga (junto con la organización mundial del comercio) la apertura de los mercados de los países que queremos “ayudar”? Es decir, “abrir los mercados”, aunque suene justo y bonito, significa simplemente, dejar las puertas abiertas al saqueo de sus recursos, imponerles unas condiciones injustas a sus productores, sumiéndolos en la miseria… implica que el Estado local no pueda comprar los excedentes de producción de los pequeños productores para asegurar económicamente la producción interna (algo que en Europa hicimos en los ochenta y funcionó “demasiado bien”).

 

Antes de contestar a estas preguntas es interesante ver el siguiente documental sobre el comercio justo, muy interesante. En él investigan el impacto que tiene el que las grandes distribuidoras hayan ingresado en el comercio justo. Es interesante no sólo por las implicaciones que tienen en el comercio justo, sino porque muchos procesos son aplicables al resto de productos. Es decir, que las mismas dinámicas que siguen con productores y distribuidores de comercio justo, las siguen con el resto de productores y distribuidores. El desequilibrio de poder tan grande que hay en la distribución de alimentos pone de relieve, todavía más, la importancia de establecer redes descentralizadas y lo más cortas posibles para la distribución de alimentos, por ejemplo, mediante grupos de consumo.

 

En el documental se plantean cuál de los modelos de comercio justo es mejor: el dominado por las grandes distribuidoras, el de los pioneros en el comercio justo que se tienen que plegar a las imposiciones de las grandes distribuidoras o el de un comercio más justo pero mucho más elitista en cuanto al precio final del producto. Quizás falte una opción más: productos como café, cacao, té, azúcar… no son alimentos básicos (de hecho muchos crean adicción) por lo que… ¿¿realmente los necesitamos?? ¿No sería mucho más justo para todas que consumiéramos aquí y allá productos de un comercio más humano y local?

Posted on diciembre 19, 2011 in Consumo Responsable, Derechos, Economía, General, Ideas, Vivienda by mikiNo Comments »

Esta navidad…

 

Esta navidad nos harán creer que es una navidad cualquiera: luces de navidad, las mismas tiendas, más mercadillos ocupando plazas, más premios y pedreas en la lotería… ¿crisis? No pasa nada, ¡endéudese! Cofidis ofrece un crédito de 3000 euros para aquellas familias que lo están pasando mal, para que estas Navidades sean inolvidables (sin duda, nos lo recordará el 24,5%TAE al tener que devolverlo). Lo siento, por mucho que lo intenten ayuntamientos y bancos, estas navidades… no van a ser unas navidades cualquiera. Y es que el “sueño” narcotizante de una navidad envuelta en consumo, alegría y felicidad extrema se está viniendo abajo…

 

Esta navidad será la primera navidad en la que más gente habrá tomado consciencia del poder de “los mercados”, de la necesidad de cambiar de sistema, del absurdo del consumismo atroz, del despilfarro… Gracias al 15M, el discurso general ha cambiado, y ya no es de extrañar oir frases como “los mercados dictan la política que nuestros gobiernos siguen”. Esta navidad, será también la última navidad que pasen muchas familias en sus actuales casas (ya que la mayor parte de las denuncias por impagos en la hipoteca todavía no han llegado a la fase de ejecución del desahucio, pero el año que viene sí). Esta navidad será una navidad todavía más especial…

 

Los estímulos al consumo son vitales para el crecimiento económico (no así para la felicidad de las personas ni para la justicia social). Ante tanta navidad superficial e injusta, diversos movimientos sociales alzan la voz, algunos como veteranos anticonsumo, otros con nuevas voces. Así, en plena campaña navideña, el 28 de diciembre, la cabalgata del 15M se llenará de un contenido interesante, sin duda alguna, al que invitamos a participar.

 

Resulta llamativa la propuesta de Cáritas, que aboga por vivir con sencillez. Dejando a un lado la cuestión de las creencias religiosas que mencionan en el punto 6 de su decálogo, que daría para mucho debate pero que entendemos que se puede tratar por separado, si nos fijamos en el resto de propuestas en sí, resultan muy interesantes. Merece la pena leer frases como: “La crisis económica ha puesto al descubierto el callejón sin salida al que nos está llevando este modelo económico basado en el crecimiento sin límite. Los países y los ciudadanos estamos endeudados por encima de lo que producimos o ganamos. Los datos confirman que la fórmula actual, basada en el crecimiento, no favorece a toda la humanidad sino sólo a unos pocos: el 20% de la población mundial posee el 90% de la riqueza que hay en el planeta, mientras más de 4.000 millones de personas viven en estado de pobreza. Esta crisis también ha puesto de manifiesto que el mundo vive por encima de sus posibilidades físicas. Estamos destruyendo el planeta a un ritmo sin precedentes y consumimos un 25% más de los recursos que la Naturaleza produce anualmente”.

 

 

Desde luego es un paso en la dirección correcta, y sorprende gratamente que una institución de tanto calado dentro de la Iglesia Católica se exprese en esos términos (sorpresa que no debería ser tanta desde el momento en que estas propuestas, en teoría, están muy en línea con la filosofía de vida que se supone que transmite el cristianismo). En todo caso, todavía quedan muchos por dar (esperamos que con tiempo los den): tanto en su discurso (como empezar a hablar de formas alternativas de organización colectiva y reivindicaciones políticas de gran calado) como en su modus operandi (se hace necesario un debate interno sobre el voluntariado y la explotación, así como hacer campañas contra la actividad financiera y especulativa de la Iglesia católica, o sus exhibiciones de lujo y ostentación, eso para empezar).

 

Y es que la crisis aumenta la tensión entre grupos humanos que se encuentran dentro de jerarquías verticales, donde la acumulación de poder y recursos deja a unos pocos opulentos y unos muchos explotados… y la Iglesia católica no es una excepción (más y cuando explotados por el sistema económico o que sean conscientes de tal explotación, los hay católicos y no católicos). Pero en fin, no deja de ser una campaña reseñable por sus términos y valores explícitos.

 

Os dejamos con dos recomendaciones sobre la navidad. Una, para el sábado por la noche: la noche temática, “Consumo desmedido“. Otra, para DR”Ya mismo”, sobre la violencia y cómo responderla estas navidades, ambas muy recomendables. Parece que algo está cambiando, sí… quizás algún día, quién sabe, podamos decir, sin miedo a equivocarnos, eso de… Feliz Navidad.

Posted on noviembre 29, 2011 in Activismo, Decrecimiento, General, Ideas, Tiempo by mikiNo Comments »

Esta semana… ¿qué mejor acto anticonsumista que éste? Tiene distintas modalidades:

 

- lectura bajo manta y sobre sofa en solitario

 

- lectura entre manta y sofá bien acompañado

 

- lectura comunitaria + debate posterior…

 

- otras modalidades creativas de lectura…

 

eso sí que es buen vivir… ¿buen vivir? ¿qué es el buen vivir? Pues bien, de eso va precisamente la lectura en la que se basa este acto anticonsumista. Pinchad aquí y leed si queréis profundizar en eso del Buen Vivir, muy recomendable.

 

 

¡Esto sí que es vivir mejor consumiendo menos! ¡Y encima aprendiendo de los pueblos explotados!

Posted on noviembre 22, 2011 in Derechos, Economía, Ideas, Política by miki4 Comments »

Tiempos oscuros e injustos se ciernen sobre nosotros… A pesar de que los cuatro principales partidos han perdido 22 escaños con respecto a las elecciones del 2008, y a pesar de que los partidos minoritarios han coseguido un éxito equiparable al que tenían al principio de la democracia (es decir, nuestra conciencia democrática se ha revitalizado), una ley electoral injusta a todas luces ha dado una aplastante mayoría absoluta a uno de los dos partidos neoliberales (bueno, al más neoliberal de los dos, si alguien quiere hacer distinciones). Es decir, que la voz del pueblo no se escucha ni en las urnas. Tampoco sería muy alagüeño el panorama si, como por arte de magia, nuestro gobierno decidiera dar plantón a los mercados y demás instituciones financieras. Simplemente darían otro golpe de estado financiero, como el que aconteció recientemente en Italia y Grecia, y pondrían a un gobierno títere de sus intereses.

 

¿Pero cómo hemos llegado a esta situación? Muy sencillo. El capitalismo no es compatible con la democracia. ¿Cómo? Efectivamente. En un sistema económico basado en la competencia, hay una inevitable acumulación de capital, pues el que más acumule desplazará a sus competidores. El pez grande se come al chico. Con el paso del tiempo, era inevitable que esa acumulación de capital sobrepasara al capital de los Estados. Y, como es de sobra conocido, quién tiene el dinero, tiene el poder. Es decir, que en el momento en el que organizaciones económicas no elegidas democráticamente (multinacionales, bancos…) acumularon más poder que los Estados y otras organizaciones como Naciones Unidas (elegidas de manera dudosamente democrática, pero democratizables al fin y al cabo) empezaron a imponer sus normas del juego. Es decir, que el pez grande se comió a los chicos y, al crecer lo suficiente, también se comió a los Estados.

 

En un mundo sin democracia, en unos tiempos oscuros… es donde las luces que brillan dentro de nosotras empiezan a dar sus frutos. Y es que una emite fotones y no sabe muy bien dónde van a parar, a quién ilumina con su indignación, con sus ganas de cambio y con sus acciones. Pero lo cierto es que hay algo que recorre el mundo y va contagiando de forma imparable unos países y otros. Tanto es así, que un grupo de estudiantes de economía de Harvard ha dicho “BASTA” a una educación dogmática y gobernada por intereses económicos. Al enfoque único y neoliberal que dan en una asignatura han respondido de forma organizada y colectiva, respetuosa pero contundente. Y la cosa no para en esa asignatura… La historia es un rayo de luz en uno de los lugares más oscuros del planeta y, por ello, brilla con una fuerza inspiradora.

 

Nos han quitado la democracia, y nos intentarán aplastar de forma económica, educativa, legislativa e, incluso, por la fuerza. Pero lo que no saben es que hay cosas que no se pueden parar, que cuanto más nos repriman y opriman, más indignados seremos y más indignados estaremos. Será interesante, y una incertidumbre, ver cómo las organizaciones grandes y poderosas enfrentan su propio colapso a la vez que emergen organizaciones pequeñas, más horizontales, y realmente más poderosas, con formas alternativas, críticas y creativas de organizarse y relacionarse.

 

Patalearán, pero es una batalla que tienen perdida de antemano.

Posted on noviembre 14, 2011 in Bancos, Decrecimiento, Economía, General, Ideas by mikiNo Comments »

Quienes hayáis leído algo más de decrecimiento os sonará, probablemente de sobra, lo que a continuación sigue. Aunque sea un concepto bastante básico, creo que merece la pena traerlo a colación. Y es que ya hablaba Serge Latouche de la “religión del crecimiento económico“. Pero, ¿qué es eso de la religión de qué?

 

Muy sencillo. Tan sólo hay que comparar el respeto y silencio sepulcral que guarda la gente inconscientemente en un banco… y en una catedral. A veces, incluso, es más reverente la actitud que se despliega en una sucursal bancaria. ¿Y la reacción que despierta en la gente la afirmación “hay que cambiar el sistema económico”? ¿Difiere acaso del escándalo que provoca en un fiel al poner en duda sus creencias más férreas? Antes los reyes debían de rendir pleitesía al Papa de la Iglesia católica. Ahora los gobiernos han de rendir pleitesía a los Mercados y demás instituciones internacionales no democráticas (FMI, BM, Comisión Europea, Bancos mediante sus agencias de calificación…). En caso contrario, caerán, al igual que lo han hecho los de Italia y Grecia la semana pasada.

 

Durante décadas, y hoy todavía, el anticapitalismo (es decir, cualquiera de las miles de alternativas al capitalismo) ha sido representado como algo márginal, utópico o incluso peligroso. Hay que ser competitivo, sacrificarse en tiempos de crisis, hacer recortes sociales, favorecer la gestión privada, que es siempre mucho más eficiente que la pública, el ser humano es egoísta por naturaleza y, sobre todo, la libertad para comprar y vender se erige como un derecho fundamental, muy por encima del derecho a la vivienda o a la alimentación. La regulación de los mercados es rápidamente tachada de comunista, la planificación económica (algo que, por otro lado, hacen gran parte de las grandes empresas y los estados) provoca la misma reacción. Y, como el comunismo ha fracasado y sólo hay dos opciones, el capitalismo es lo único que funciona.

Y ahora una puede preguntarse… ¿no hacen precisamente eso las sectas? Dogmatismo, intolerancia, razonamientos incorrectos, premisas incorrectas, pensamiento acrítico… Esta analogía no está carente de ejemplos. Y, frente a la teología neoliberal del Dios único del Mercado (o en su versión en plural, los Mercados, aunque igualmente monoteísta), hay gente que reacciona, incluso desde la religión desterrada se alzan voces de denuncia. Serge Latouche defiende, no tanto el decrecimiento, sino el acrecimiento (término que considera más cercano a nuestra postura, aunque menos impactante). Y es que, cuando el Dios es el crecimiento económico del PIB, el acrecimiento y el ateísmo se fusionan sugerentemente. Cuando los dioses eran Zeus y compañía, los cristianos eran llamados ateos. Ahora nos toca a nosotras. Orgullosamente ateas, felizmente ateas de esta nueva religión, no sólo viviremos nuestra vida desde la crítica de los dogmas neoliberales, sino que seguiremos construyendo entre todas alternativas sin dogmas, sin imposiciones y con la alegría que da la simplicidad voluntaria, ejercida individual y colectivamente, en una sociedad que todavía busca la luz, aunque la busque en las tinieblas de la acumulación del capital. Poco a poco las ventajas del decrecimiento voluntario y socialmente justo irán dando esa luz que muchas buscan en la adoración al dios Mercado. Esa luz mostrará un mundo en el que nosotras seremos nuestra propia luz, un mundo en el que tendremos verdadero poder, un mundo que construiremos colectivamente, y ya no dependeremos de ningún sistema que nos promete la luz mientras nos mantiene en permanente oscuridad. Y es que la religión, ahora más que nunca, es el opio del pueblo.

Posted on noviembre 7, 2011 in Ciudad, Decrecimiento, General, Ideas by procast1nad0r4 Comments »

Como integrante del colectivo Decrece Madrid, me encanta ver la cantidad de personas que se acercaron hace unos días a El Ateneo de Madrid para escuchar a estos dos conferenciantes. Por otro lado pienso, si hay tanta gente interesada en el decrecimiento, ¿por qué el colectivo Decrece Madrid no lo percibe así? Estuvimos dándole vueltas un compañero y yo hace tiempo. Llegamos a la conclusión de que hay algo que debemos estar haciendo mal dado que no conseguimos llegar a toda la gente que nos gustaría, por lo menos viéndolo reflejado en el número de integrantes que somos en el colectivo (que no es alto). En el colectivo tenemos un montón de ideas, pero no podemos llevarlas a cabo porque somos pocos y no podemos dedicar al colectivo todo el tiempo que nos gustaría (empleo, obligaciones,…).

 
Terminaré recordando que Decrece Madrid no es un grupo cerrado ni estático. Es un grupo abierto en el que la gente viene y va. Por nuestra parte intentaremos estar en todos aquellos eventos relacionados con el decrecimiento y dar respuestas a aquellas personas que quieran llevar a la práctica algunas ideas decrecentistas en el aspecto personal y colectivo de su vida.

 
El pasado día 20 de octubre El Ateneo de Madrid, a través de su Comisión de Fotogarfía, programó una Conferencia-Debate titulada “Causas y alternativas en la crisis actual“, y en cuya organización la Fundación Anselmo Lorenzo había colaborado en todos sus detalles. El acto tenía como ponentes al teórico francés, defensor del decrecimiento, Serge LATOUCHE; y al analista social, partidario de una revolución integral, Félix Rodrigo.
La F.A.L. había diseñado un acto en donde tras las presentaciones de rigor, los dos ponentes esbozarían su aportaciones para superar la Crisis social que actualmente padecemos. A continuación, el moderador, debería dirigir un debate entre ambos con las ideas aportadas en sus intervenciones. Por último, sería el auditorio el que haría sus preguntas a nuestros invitados sobre las materias que necesitaban, a su entender, explicar con más amplitud.
Sin embargo, la gran expectación que este acto despertó (unas 350 personas), y que no pudo ser manejado adecuadamente por las autoridades de El Ateneo para dar una sala acorde con el público convocado, provocó que el evento se desarrollara con variaciones a lo inicialmente pensado.

 

 
La primera variación fue el lugar donde tuvo lugar el acto: el hall de El Ateneo como ágora para el auditorio y las escaleras como tribuna de los ponentes.
Siguiente variación, el formato del debate que tuvo que reducirse a las ponencias de Serge y Félix, y un breve coloquio con el público. Esto se debió, sobre todo, a la sorpresiva aparición, en los momentos en que todo marchaba en la mejor armonía, de una persona que se identificó en ese momento como la máxima autoridad de El Ateneo en ese momento, y que después conocimos era Miguel Pastrana, Secretario Segundo.
A pesar de todo, la Fundación Anselmo Lorenzo quiere dar las gracias con el mayor énfasis a los invitados Serge Latouche y Féix Rodrigo, que asumiendo el deseo del público asistente que pidió “O todos, o ninguno”, aceptó hacer sus presentaciones en unas condiciones “diferentes” a las que se habían imaginado al comienzo, Y al público asistente, que demostró, como tantas veces, que puede estar por encima de instituciones y que siguió con la máxima atención y sentados en el suelo las palabras de los maestros.
Y también agradecer a El Ateneo que todos nosotros pudieramos coincidir esos momentos, sin más separación que un tabique, con el insigne Gaspar Melchor de Jovellanos. Pues en el salón contiguo, de unas 300 butacas, era el protagonista de un acto que había convocado a … 36 personas.
A continuación, os dejamos unos enlaces a testimonios dejados por personas que estuvieron presentes en el acto:

 

Indignación en el Ateneo de Madrid
Crónica de Cuercus 4
Fotogarfías de los Indignados de Níjar
Crónica de Tania
Vídeo completo

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