Un negocio para los fabricantes, un timo para los consumidores y un desastre para el planeta… así es, mucho se ha escrito sobre el agua embotellada. En documentos TV también lo trataron, y el documental se ve mejor aquí. Nosotros tampoco nos hemos propuesto hacer un análisis en profundidad sobre el asunto, que es realmente preocupante, porque ya hay mucha bibliografía y muy buena al respecto. Nuestra intención era más definirlo sin pelos en la lengua, y poneros a vuestra disposición unos cuántos enlaces para profundizar en el tema…

Curioso parecería encontrarse un grupo de facebook llamado El timo del agua embotellada, O incluso otro grupo de esta misma red social que promueve el consumo de agua de grifo en los bares, incluso han elaborado un mapa con los establecimientos de Navarra que te ponen agua del grifo. ¿Refrescante idea, no? Quizás deberíamos hacer lo mismo en Madrid.
Pero ¿por qué no es curioso, algo anecdótico? ¿por qué esta gente se toma tan en serio el consumir agua de grifo? El movimiento “anti-agua embotellada” ha sido apoyado desde distintos sectores, y es que hay muchas y muy buenas razones para ello. Unas son económicas (desperdicio de recursos), otras son políticas (el agua como derecho, como bien común), otras son medioambientales (el transporte del agua embotellada, los residuos que genera y que poco se reciclan), otras de justicia social (a veces se extrae el agua de acuíferos que alimentan comunidades enteras y que sólo se quedan con los efectos negativos de la venta de sus recursos al exterior).

Si comparamos el agua de grifo y el agua embotellada, ésta última no es mejor. De hecho, se han encontrado contaminantes diversos en el agua embotellada, además de componentes plásticos de origen bien cercano (el propio envase).

Todo esto está dando resultados. En EEUU el consumo de agua embotellada ha decrecido, como explican en este simpático vídeo. Con la crisis quizás se estén dando cuenta de la sinrazón que es su consumo. El próximo paso… agua con vitaminas, colores, sabores… es decir, más de lo mismo. ¿Vendrá algún día la venta de aire embotellado? ¿Será en cápsulas, botellas, bombonas?
La situación es sencilla: unos se lucran apropiándose y comerciando con un recurso que es un derecho de todos, a cambio el resto pagamos el pato en forma de polución, falsas creencias, cierre de fuentes públicas y un producto que resulta casi 2000 veces más caro y de peor calidad que el agua del caño… de toda la vida. Ante la botellita individual… ¡Compartamos una jarra de rica agua de grifo! Que te la quieres llevar de paseo… pues una botella de vidrio, que la reutilizas cuanto quieras y la puedes incluso decorar. Sencillo, reutilizable, comunitario, sorprendentemente rico y sano… ¡así es el decrecimiento!