Vivimos tiempos oscuros… ¿vivimos tiempos oscuros? La Delegada del Gobierno blinda Madrid para preparar su regalo especial a la población madrileña. Se queja de que ha pedido varias veces un interlocutor del 15M para hablar con él, a pesar de que el mensaje es bien claro y bien heterogéneo. No saben cómo manejar esto, y lo único que se les ocurre es concentrar en Madrid la mayor parte de los antidisturbios de que disponen, en Madrid… a pesar de que el 15M hace ya casi un año que bajó a los barrios y pueblos de toda la geografía española e incluso en otros países y a pesar de que el 15M volverá a tomar las principales plazas en más de 1500 ciudades en todo el mundo. Intentan dar golpes al agua, agarrarla, pero hay algo que se le escapa, algo que no entienden… “la cosa no va con ellos, porque ellos no quieren ir con la cosa”.

 

Mientras ahorran unas decenas de millones de euros por aquí en sanidad y otro tanto en educación, y otro tanto en investigación… no les tiembla el pulso a la hora de dejarse la friolera cantidad de 33.000 millones de euros (unas 300 veces más que cualquier ahorro en recortes) para “rescatar” a Bankia. Y es que mientras personas que reciben sueldos escandalosamente altos no saben cómo manejar la economía, ni repartir el empleo, ni alcanzar mayor justicia social… mientras que achican agua sin tapar los agujeros… ha tenido que ser la población la que haya tomado las riendas del asunto, creando redes de apoyo mutuo, bancos de tiempo, grupos de consumo, cooperativas, monedas sociales… iniciativas que poco a poco han ido configurando diversas economías alternativas basadas en la confianza, en la cooperación, en la compartición, en la cercanía, en lo real… y eso, precisamente, es lo que celebramos, la revolución: pensábamos que teníamos que exigir al gobierno que tomara medidas… y las acabamos tomando nosotras… y es que “dormíamos, despertamos”.

 

Entre los días 12 y 15 de mayo, diversas iniciativas, asambleas y festejos tendrán lugar en el pequeño pueblo llamado Madrid. Así que te recomendamos que te pilles, si puedes, algún día libre… ¡¡y te vayas de puente a Sol!! El 15 de mayo, San Isidro se revuelve en su tumba y se indigna. El domingo Madrid defiende la tierra, se vuelve más consciente de los problemas que la degradan y expone las soluciones que se están gestando… allí estaremos exponiendo, como un colectivo más, nuestro proyecto que, aunque afortunadamente sobrepasado por las diversas iniciativas populares de barrios y pueblos, sigue en pie y cada día con más ilusión… Será un buen momento para conocernos, unirte, proponernos algo o preguntarnos lo que quieras, y seguir construyendo decrecimiento, viviendo mejor con menos, experimentando el vértigo de la creación de un futuro que esté en nuestras manos… porque podemos: no es sólo un deseo, es ya un hecho.

Posted on marzo 29, 2012 in Activismo, Derechos, Economía, General, Ideas, Política, Trabajo by hirunatan1 Comment »

Este artículo es una aportación personal mía, que he publicado en mi blog particular, pero copio aquí ante la petición de mis compañeros de Decrece Madrid. El motivo es que, ante la próxima convocatoria de Huelga General y todo lo que está pasando, quisiera contribuir con mi granito (o granote, por lo largo) de arena. Mi opinión es que esta reforma laboral a la que nos enfrentamos no se puede comprender si no se conoce bien el contexto, y ahí es donde ofrezco mi aportación.

 

Antes de empezar, quiero que conste que yo no soy economista ni de lejos. Soy simplemente alguien a quien le gusta leer y pensar, pensar y más pensar, y esto es el resultado de lo leído y pensado. Quizá sea un poco osado escribir en este modo, pero quisiera poder compensarlo mediante el “crowdsourcing”. Es decir, si cualquiera entre quienes lean esto cree que contiene errores, distorsiones o fallos, bienvenidas sean las propuestas, si me convencéis puedo cambiar cualquiera de estos puntos. ¡Pero me tenéis que convencer!

 

 

Antecedentes

En los primeros años de la crisis escribí un artículo que resumo aquí, sobre el modelo capitalista como origen de la crisis financiera, una de las crisis globales que tenemos en este momento.

 

Simplificando a lo bestia, el modelo económico capitalista liberal funciona así: alguien tiene dinero extra; lo usa para comprar medios de producción; pone a gente a trabajar en ellos y con su venta menos los salarios obtiene un beneficio. Así el que tiene dinero acaba teniendo más, el que no, sigue sin tenerlo pero al menos puede comprar los bienes mientras trabaje, y el que no trabaja ni tiene capital ni ha ahorrado se muere.

 

El problema es que la producción real lleva estancada desde hace varias décadas, por un doble techo ecológico y social. Y esto es terrible, porque para que todo se mantenga, la producción no sólo no se puede parar, sino que debe aumentar siempre para compensar el reparto cada vez más desigual del dinero, y los avances tecnológicos que permiten producir más con el mismo trabajo.

 

Por ello, para seguir creciendo, el capitalismo tuvo que pasar a basar su crecimiento en la deuda y la especulación. Es decir, a tomar dinero prestado del futuro o directamente a inventarlo de la nada. El problema de este dinero ficticio es que es frágil y de vez en cuando explota y se volatiliza, dejando atrás burbujas reventadas.

 

Cuando explotó la última en el 2007, de proporciones planetarias, los gobiernos, aplicando nuevamente el conocido principio de ”privatización de los beneficios y socialización de las pérdidas”, corrieron al rescate de los bancos, con cargo a los presupuestos del Estado, a base de aumentar su deuda pública. Con lo que los superejecutivos responsables directos del desastre fueron premiados con montañas absurdas de dinero, mientras que los ciudadanos acabaron comprometidos, sin comerlo ni beberlo, a devolver con su trabajo futuro el dinero que los famosos “ninjas” debían a los bancos.

 

Esto no es sólo una cuestión de cara durísima y codicia sin límites (que también), sino que es una consecuencia de cómo funciona el sistema. Los políticos no tenían muchas otras opciones, porque los bancos y su deuda son los que sujetan el sistema, si ellos quiebran, se hunde todo el tinglado y desaparece el 90% del dinero existente (cosa que no van a permitir que ocurra, claro).

 

La cosa es que algunos países aguantaron el embite, los que tenían economías más fuertes, y otros no.

 

¿Y España, qué tal?

Pues mal, ya sabemos. El reemplazar la agricultura, la industria y el I+D por la especulación con el ladrillo funcionó bien durante la burbuja, pero al reventar ésta, ¿qué pasó? Que la producción económica cayó en picado, y con ella los ingresos del Estado vía impuestos.Si a esto se le suma el dinero del rescate a los bancos, tenemos el origen del peligroso déficit que amenaza con hacer que el Estado no pueda devolver su deuda contraída. Estos son los dos desencadenantes principales del problema de déficit actual, junto con la corrupción, el despilfarro y el fraude fiscal, que no han cambiado desde antes de la crisis, pero no dejan de ser una sangría, estando España en las posiciones más altas de los países de nuestro entorno. No así en los capítulos de protección social, inversión en educación e investigación, sanidad y demás gasto público, en los que estamos por debajo de la media de Europa.

 

Sin embargo, las medidas que proponen los gobiernos del PPSOE son, básicamente:

 

  • Subidas de impuestos limitadas, erráticas y con poco criterio.
  • Recorte de gasto público: protección social, educación, investigación, sanidad, etc.
  • Reforma del mercado laboral en la línea de facilitar el despido, reducir los salarios y desmontar los convenios y protecciones a los trabajadores.

 

Prácticamente nada de lucha contra la corrupción y el fraude, de que los bancos asuman sus propias pérdidas, de ayudar a las personas afectadas más gravemente por la crisis o de revisar los impuestos para hacerlos más progresivos. Y en lo que respecta a la reactivación de la economía, sigo contando más abajo.

 

¿Cuáles son los motivos de esta estrategia?

 

a) La inviolabilidad de los bancos, por lo que contaba más arriba.

b) La corrupción política, endémicamente hispana, que impide luchar contra el fraude y el derroche.

c) La ideología liberal, que nos viene de fuera, y que comento ahora.

 

¿Cuál es la propuesta liberal contra la crisis?

En el siglo XIX y principios del XX la terrible desigualdad entre patronos y obreros se tradujo en una serie de duras luchas sociales, que acabaron produciendo un sistema de protección al trabajador. Este sistema se basa en el principio de que la negociación entre empleado y empleador es asimétrica: el dueño del capital tiene habitualmente más medios y más recursos, lo que le proporciona un poder superior (mayor cuanto más grande sea la empresa). En consecuencia, se establecen una serie de límites legales, de blindajes y protecciones al trabajador por parte del Estado.

 

Los liberales critican este sistema por los siguientes motivos:

 

  • En el fondo, es un sistema de discriminación positiva, y como tal, tiende a generar “injusticias” de sentido inverso, beneficiar a personas no porque se lo “merezcan”, sino por cumplimiento de cuotas y escalas. Esto es más importante en empresas pequeñas y medianas.
  • En un contexto de caída de la demanda de productos, mantiene artificialmente puestos de trabajo poco rentables, lo cual hace que el sistema sea menos eficiente.

 

Y lo interesante es que estas críticas tienen mucho fundamento, la cuestión es que por resolver un problema se crea otro, con lo cual hay que tener muy en cuenta estas objeciones al sistema de protección social, porque son la clave del bloqueo. Proteger los derechos de los trabajadores a base de estructuras burocráticas institucionalizadas no es la mejor manera, puesto que presenta muchos inconvenientes.Lo malo es que la propuesta liberal para salir de ahí tampoco sirve. La receta es, resumiendo mucho, suprimir las regulaciones y protecciones estatales y permitir que empresarios y trabajadores negocien su protección “libremente”, en base a las leyes de la oferta y la demanda en el mercado laboral. La teoría es que la “mano invisible” hará que cada cosa se ponga en su sitio y cada persona reciba lo que le corresponda de forma más justa y eficiente.

 

El problema principal, que comparten tanto el liberalismo como la socialdemocracia, es que se continúa ignorando tenazmente el doble techo del crecimiento, y se apuesta por seguir estimulando a la economía para mantener el empleo. En el siglo XX, el crecimiento hizo aumentar la riqueza general, y las luchas sociales ayudaron a repartirla, con lo que la prosperidad general aumentó durante casi un siglo. Pero al llegar el estancamiento, el reparto se detuvo y la riqueza volvió a concentrarse en pocas manos.Además está el hecho de que la corrupción y el poder generado por dicha concentración también distorsionan el mercado, haciendo que los más ricos hagan su ley a gusto, manteniendo monopolios y oligopolios, aranceles, leyes del embudo variadas y todo tipo de violaciones de la teoría liberal. Pero bueno, supongamos que se consiguiera promover la libre información, la educación de las personas, la limitación de monopolios y demás cualidades del mercado libre. ¿Qué pasaría? Pues que el techo de producción, y la deriva subsiguiente hacia la especulación hacen que la demanda de mano de obra se reduzca. Si no hay trabajo para todos, el valor de mercado de la mano de obra tiende a cero, y como ésto no es una cuestión coyuntural, sino sistémica, los trabajadores se quedan sin recursos para negociar sus condiciones.

 

En la práctica, las medidas liberales se traducen en tres vías:

 

a) Reducir impuestos, desregular y dar todo tipo de facilidades al capital. Lo cual encanta al capital especulativo, que crece y crece sin ningún impacto social positivo, aumentando más aún la concentración de riqueza.

b) Invertir en industria, educación e investigación, modernamente con un toque “ecológico” (lo que ahora se llama “crecimiento sostenible”). Esto en España han decidido que no lo van a hacer, supongo que por que es algo que habría que haber hecho antes; ahora en medio de la crisis, es difícil afrontar medidas a medio-largo plazo como éstas. Además, el techo ecológico impide que todos los países se puedan desarrollar hacia el modelo consumista, debe haber algunos subdesarrollados para que otros puedan estar saturados.

c) Crear mano de obra barata. Si no podemos competir en calidad, hacerlo en precio: abaratar el “coste” de los trabajadores, reduciendo lo más posible sus salarios y protecciones, y compensar la caída subsiguiente de la demanda interna, con la exportación hacia países más ricos. Es decir, el modelo tercermundista, hacia el que se dirige España mientras que otros como China aspiran a crecer. Una técnica ya ensayada durante muchos años en Sudamérica y otros lugares del mundo.

 

El resultado es que el mercado pasa a componerse de a) una élite de trabajadores especializados, altamente demandados y saturados de trabajo b) una gran masa de obreros no cualificados, en condiciones precarias c) otra masa de excluidos, que impiden luchar a los obreros del b) por miedo a acabar en c), pero causantes de desórdenes, inestabilidad y conflictos. Conflictos que no preocupan demasiado a nuestros dirigentes, si tienen algo de razón escritoras como Naomi Klein o Susan George.Y lo más “gracioso” es que la aparente alternativa, que son las medidas proteccionistas de la socialdemocracia, también están pasadas y se ha comprobado que tampoco son la solución. Desmontar el Estado del Bienestar no nos hará salir del hoyo. ¡Pero mantenerlo tampoco!

 

¿Y entonces, qué hacemos?

Ante todo, oponernos a las propuestas actuales. Para empezar, nuestros gobiernos no están luchando en absoluto contra la corrupción ni contra la concentración del poder del capital. Por otro lado, incluso las medidas que parecen aparentemente más sensatas y de sentido común, tampoco funcionan. Y finalmente, siguen ignorando como el capitán del Titanic las otras crisis que nos amenazan: la social, la ambiental y el inminente pico del petróleo.Así que es muy importante apoyar la Huelga General y todo tipo de movilizaciones, pero distanciándose de los sindicatos mayoritarios, que sólo aspiran en el mejor de los casos a mantener el sistema proteccionista y desarrollista actual, con todos sus defectos.

 

Y al mismo tiempo, hay que buscar con urgencia un modelo económico diferente. El núcleo del problema está en la asimetría básica capital/trabajo, que es la causa de las luchas de poder y todos los problemas mencionados.Necesitamos otra forma de repartir la riqueza que no dependa del crecimiento permanente. Desde el #15m se está proponiendo un modelo basado en cooperativas y redes de consumidores, más que en empresas, donde las personas se sientan soberanas, dueñas de su propio trabajo y de los beneficios que éste aporta. Y con un sistema de protección social colectivo, basado en la solidaridad, medidas revolucionarias como la renta básica y redes horizontales entre iguales, en vez de las jerarquías piramidales de poder. Al repartir mejor la riqueza y el trabajo no será necesario consumir compulsivamente, y se podrán cumplir las viejas demandas de los movimientos ecologistas y las propuestas de simplicidad voluntaria y mejora de calidad de vida del decrecimiento.

 

O quizá sean otros enfoques los que prosperen, hay muchísimo por pensar y construir, pero en todo caso será algo que surja de la movilización popular, puesto que nuestros dirigentes tienen ya muy claro el modelo que proponen y no tienen la menor intención de cambiar. Lo cual debemos tener muy claro hacia dónde nos conduce.

Posted on febrero 16, 2012 in Decrecimiento, Economía, Ideas, Tiempo, Trabajo by mikiNo Comments »

El decrecimiento se va popularizando… cada vez es menos increíble concebir que este sistema no funciona, que este sistema no es posible, que este sistema es injusto… no sólo es menos increíble, sino que es más patente. Esta vez es en “la contra de la vanguardia”, donde abundan los artículos interesantes, que encontramos una entrevista a Tim Jackson (autor de “Prosperidad sin crecimiento” y comisionado de Economía del Gobierno británico).

 

 

Y ya que estamos, os recomendamos también un artículo de sugerente título… “Trabajamos más horas que un esclavo romano“. Y es que ¿dónde está el verdadero bienestar?

El grupo de medioambiente de Sol ha organizado un mercadillo gratis en Ópera. Ven a compartir otras pautas de consumo, otras pautas de no consumo, otra manera de vivir la navidad… Regálate tiempo al no gastarte dinero que has ganado con tu tiempo de trabajo… regala el mensaje de que la segunda mano puede ser mejor que la primera… regala al planeta un pequeño respiro al no tener que gestionar cosas que están de buen ver como residuo y al poder conservar más recursos naturales y energía al no tener que producir y transportar algo nuevo y, probablemente, caduco. ¡Viva la segunda mano! porque sabes que funciona, durante mucho tiempo…

 

No te esperamos… llega cuando quieras ;)

 

 

 

 

Posted on diciembre 28, 2011 in Consumo Responsable, Derechos, Economía, Ideas, Trabajo by miki1 Comment »

El comercio justo sigue las mismas pautas de la agricultura ecológica. Empieza como un proyecto interesante, innovador en cierto modo, promovido por gente comprometida… y poco a poco siendo absorbido por la gran máquina del comercio que todo lo arrasa. Primero vino la certificación oficial (privada, claro), luego vino la gran distribución, que impone condiciones y precios a los productores. Como respuesta, vuelven a surgir alternativas más coherentes y justas. Pero no corramos…

Los consumidores de comercio justo quizás no se hayan parado a contestar ciertas preguntas como… ¿cómo es posible que algo traído de la otra punta del globo sea justo cuando para su transporte consumimos un hidrocarburo obtenido tan injustamente, con guerras, invasiones y muuuucho sufrimiento… y cuya combustión genera unas repercusiones devastadoras para países explotados, generando tantos refugiados medioambientales? No es una pregunta fácil de contestar, pero no por ello interesante de plantear. Otra posible sería… ¿qué es más justo, cómprar productos con un sello de comercio justo o presionar a la unión europea para que no imponga (junto con la organización mundial del comercio) la apertura de los mercados de los países que queremos “ayudar”? Es decir, “abrir los mercados”, aunque suene justo y bonito, significa simplemente, dejar las puertas abiertas al saqueo de sus recursos, imponerles unas condiciones injustas a sus productores, sumiéndolos en la miseria… implica que el Estado local no pueda comprar los excedentes de producción de los pequeños productores para asegurar económicamente la producción interna (algo que en Europa hicimos en los ochenta y funcionó “demasiado bien”).

 

Antes de contestar a estas preguntas es interesante ver el siguiente documental sobre el comercio justo, muy interesante. En él investigan el impacto que tiene el que las grandes distribuidoras hayan ingresado en el comercio justo. Es interesante no sólo por las implicaciones que tienen en el comercio justo, sino porque muchos procesos son aplicables al resto de productos. Es decir, que las mismas dinámicas que siguen con productores y distribuidores de comercio justo, las siguen con el resto de productores y distribuidores. El desequilibrio de poder tan grande que hay en la distribución de alimentos pone de relieve, todavía más, la importancia de establecer redes descentralizadas y lo más cortas posibles para la distribución de alimentos, por ejemplo, mediante grupos de consumo.

 

En el documental se plantean cuál de los modelos de comercio justo es mejor: el dominado por las grandes distribuidoras, el de los pioneros en el comercio justo que se tienen que plegar a las imposiciones de las grandes distribuidoras o el de un comercio más justo pero mucho más elitista en cuanto al precio final del producto. Quizás falte una opción más: productos como café, cacao, té, azúcar… no son alimentos básicos (de hecho muchos crean adicción) por lo que… ¿¿realmente los necesitamos?? ¿No sería mucho más justo para todas que consumiéramos aquí y allá productos de un comercio más humano y local?

Posted on agosto 22, 2011 in Derechos, Economía, Ideas, Trabajo by miki2 Comments »

¡Ni un día sin fútbol! ¡Fútbol de calidad internacional reconocida! ¡La liga española es la mejor liga del mundo! Pero… ¿a qué precio?

 

Nuestra liga de fútbol profesional nos ha obsequiado con un regalo excepcional, una oportunidad de oro para comprender cuál es la principal raíz de un sistema económico injusto a todas luces y con muchas sombras… Los futbolistas están de huelga… Sus sensatas reivindicaciones laborales vienen motivadas por deudas, incumplimientos de contrato… pero, ¿cómo hemos llegado a esta situación?

Es aparentemente sencillo: los equipos de fútbol han convertido a este deporte en un lucrativo negocio que sigue, sin embargo, siendo un deporte de competición. Y es que estos equipos compiten entre ellos en un campo de fútbol, y los equipos que mejores (que no necesariamente más caros) jugadores y entrenadores tengan, tendrán más probabilidades de ganar. Así, la presión por contratar a ciertos jugadores ha hecho que los sueldos de algunos deportistas “estrella” hayan adquirido proporciones desorbitadas… Ahora bien, ¿quién y cómo se pagan esos salarios? Muy sencillo (aunque simplificado): los clubes de fútbol pagan los salarios, que recaudan (con pingües beneficios) de los derechos de transmisión de los partidos de fútbol (así como de los derechos de imagen de los futbolistas) que pagan las cadenas de televisión, que sacan beneficio del dinero que recaudan de la publicidad que emiten por nuestras pantallas, pagado por empresas que hacen repercutir en el precio del producto en cuestión el precio de la publicidad. Es decir, que cada vez que compramos algunos productos, estamos pagando indirectamente unos sueldos monumentales a algunos futbolistas. Es decir, el dinero privado lo pagamos todos, de ahí que la reivindicación de un salario máximo esté plenamente justificada.

 

Ahora bien, esos salarios han de pasar primero por las arcas de los clubes de fútbol, los cuales son también empresas que han de maximizar beneficios para, en un futuro, tener jugadores más caros (que no necesariamente mejores) para ganar más competiciones, vender más camisetas, ser más famosos y cobrar más derechos de imagen y derechos de transmisión… para en un futuro poder tener jugadores más caros para ganar más… bla, bla, bla… es correr para quedarse en el mismo sitio y, cuanto más invierten los demás equipos, más has de invertir para no quedarte atrás. Esta necesidad imperiosa de maximizar beneficios ha empujado a los clubes a endeudarse, tanto con entidades bancarias como con los propios jugadores: necesidad de inversión, de acumulación de capital. ¿Os suena?

Pequeñas economías en competición permanente, obligadas a acumular capital, maximizando beneficios a cualquier precio, incumpliendo contratos, renegociando convenios laborales a la baja, endeudándose con los trabajodores y con las entidades bancarias (verdaderas beneficiarias de tal competición)… y es que no es sino la competición el fundamento último de nuestro sistema económico, motor y causa de todas nuestras desdichas sociales.

Posted on junio 26, 2011 in Bancos, Economía, Ideas, Política, Trabajo, Vivienda by mikiNo Comments »

Desde la década de los 80, la estrategia de acumulación de capitales, de competir por tener más beneficios que la competencia, ha ido acelerándose… En los últimos años, sin embargo, esta tendencia ha dejado de lado cualquier consideración ética posible, dando lugar a la pérdida de clase media en las sociedades autodenominadas “avanzadas” (es decir, las que más materias primas necesitan para mantener su nivel de consumo, las que más contaminan en términos globales…). Vamos, que es como si en una carrera de ir dando saltos con los pies juntos cada vez los corredores fueran separando más los pies hasta que todos vieron que el resto estaba empezando a correr y todos hayan acabado corriendo, a toda velocidad, y justificando su violación de las normas del juego alegando que es necesario para ganar, que no hay otra alternativa, que hay que ser más veloces que el resto, que los demás dan pasos más grandes y rápidos que nosotros y que no nos podemos quedar atrás. ¿Os suena?

 

Ante la versión oficial que los políticos y los economistas de tele y corbata repiten como un mantra, otros tienen otra visión de las cosas. El premiado documental Inside Job indaga sobre las causas de la crisis financiera: quién, cómo, por qué… Si queréis verlo sólo tenéis que instalar gratuitamente unos plug-ins, muy sencillo.

 

 

Aquí, en España, aunque los paralelismos no sean perfectos, también tenemos lo nuestro. Hemos elegido el vídeo de Españistán, no por su vocabulario, ni por su final sospechosamente eurocentrista, sino por la claridad de su explicación.

Ambos vídeos señalan claramente que la crisis financiera no es debida a la mala gestión de unos u otros países, sino a descarados intereses económicos de unos pocos y a la cobardía y lamentable, si no ausente, ética de los que dicen representarnos. Ahora, tras el dinero concedido a las farmacéuticas para comprar vacunas contra la gripe A, tras “rescatar” a la banca, tras sueldos vitalicios y múltiples cargos y corruptelas varias… ¿quién se cree que los recortes sociales son necesarios? ¡Basta de mentiras! Nuestra determinación parte de tener la visión clara; nuestra fuerza, de la unidad.

¡Saludos!
Este viernes 7 y sábado 8 se celebra en Madrid uno de los nodos del Foro Social Mundial (www.fsmmadrid.org). El FSM es un encuentro de personas a lo largo de todo el mundo que plantean una crítica al sistema actual, dominado por el capitalismo globalizado, y buscan un nuevo modo de vivir, más humano y menos materialista.


Pues resulta que DM va a participar con una ponencia, ahí estaremos presentando nuestro nuevo proyecto, que ya está suficientemente maduro para salir al público: el mapa de Madrid Decrecentista (
mapa.decrecemadrid.org). Para quien no lo conozca, este proyecto surgió hace ya un año y la idea es recopilar todas las iniciativas que hay en la Comunidad de Madrid que tengan relación con el Decrecimiento y ese otro mundo posible que no sólo soñamos, sino que queremos construir ya, aquí y ahora, y darles toda la difusión que podamos. Hay mucho más que contar, podéis ver más cosas en la propia página del mapa. El proyecto está recién lanzado, y lo seguiremos desarrollando y ampliando. Por tanto, si conoces alguna alternativa poco conocida, echas de menos alguna que no hayamos subido o te apetece colaborar en el proyecto,  estaremos encantados.

Así que os invitamos a quienes queráis a pasaros por el Foro, a ver nuestra presentación o cualquier otra actividad de los 10 ejes temáticos. El programa completo de actividades no tiene desperdicio, la presentación del mapa está en el Eje 2, dentro de “Rehuerta 2.0″. Como en cualquier actividad a la que asistimos, estaremos abiertos a conoceros, compartir dudas y certezas, proyectos e inquietudes, y si queréis conocer el colectivo, será una oportunidad fantástica.

“El Decrecimiento no es recesión, ni regresión. Es el abandono del objetivo único del crecimiento por el crecimiento y sus consecuencias desastrosas para las personas y el medio ambiente”
Posted on abril 15, 2011 in Trabajo, Transición by mikiNo Comments »

Supongo que todos sabéis qué es el efecto mariposa. En Parque Jurásico lo explicaban así: una mariposa bate sus alas en Pekín y en Nueva York llueve. Bueno, realmente es teoría del caos, viene a decir que el variar lo más mínimo las condiciones iniciales de un experimento, puede tener efectos desproporcionados en su resultado. Y coloquialmente se aplica para decir que tódo está interrelacionado de una manera inesperada, citando a Morfeo en Matrix: “el destino al parecer no está carente de cierta ironía”.

 

Así, los empleados de una fábrica de Nottingham van a tener vacaciones extraordinarias debido al terremoto de Japón.

Al final todo tiene sentido, no os creáis. Japón vivió hace poco un terremoto colosal. Según algunos (he seleccionado el menos conspiranoico que he encontrado), debido al empleo del HAARP (que es como decir arpa en inglés con la boca muy abierta). ¿Y qué es el HAARP? ¿Acaso un disco de The Muse? Pues . Pero además es un juguetito con el que el ejército estadounidense puede mandar ondas a la ionosfera, que luego rebotan hacia el suelo. Aquí lo explican más detenidamente. Con ello pueden hacer radioprospecciones buscando yacimientos de gas, petróleo… pueden calentar el agua del océano y modificar tormentas, amplificarlas o provocar huracanes… y emitiendo una cantidad ingente de energía pueden incidir en ciertas capas terrestres, haciendo que se muevan como las cuerdas de un arpa, de ahí su nombre. Si el pulso es sutil, el sonido que reciben es muy leve. Si el impulso es desmesurado, pueden romper la cuerda y provocar terremotos. Así, se ha asociado el HAARP a terremotos o tsunamis en Haití, China, Indonesia, Japón… ligados a procesos políticos de presión por parte de Estados Unidos. Obviamente la versión oficial lo niega. En cualquier caso podría ser una operación a gran escala o una teoría conspiranoica de dudosa base científica.

 

Lo que aquí nos atañe, es que el terremoto de Japón puso en evidencia el método de producción “justo a tiempo” o método Toyota, que básicamente es adaptar la producción a la demanda en tiempo real. Y es que debido al terremoto de Japón, muchas fábricas tuvieron que cerrar, lo cual supone un respiro a la tierra y problemas graves a la población japonesa en desempleo (que bien podrían suponer una oportunidad única para cambiar su forma de vida). Y por echar más leña al fuego, nuestro estimado amigo Moodies se plantea ayudar a esta empresa en esta difícil situación. Que nooo… lo que se plantea es bajar su calificación.

 

Como un coche no se fabrica en un sitio, sino que cada componente se trae de un extremo del planeta, una catástrofe de tal magnitud como la de Japón afecta a toda la cadena de producción, que se ve obligada a reducir su producción. Para ello, esta semana santa en el Reino Unido, los empleados de las fábricas de Toyota tendrán más vacaciones, debido a que piezas importantes que son fabricadas en Japón no les llegan. Antes que Toyota lo hicieron Honda y Nissan.

 

Y es que los grandes aciertos de las grandes empresas merecen ser destacados: bajar la producción = más vacaciones para todos. No es que estas empresas hayan adoptado el decrecimiento por amor a la Humanidad, es que hoy por hoy no les ha quedado otro remedio. Cada vez serán más las empresas que, por unas razones u otras, tengan que reducir su producción. Serán sin duda un hervidero de ideas decrecentistas, una oportunidad para rescatar estrategias del mundo decadente y adaptarlas y reaprovecharlas para hacer un mundo diferente.

 

El destino, al parecer, no está carente de cierta ironía…

Irlanda, Grecia, ahora Portugal… dentro de poco España… y todos los países de la unión europea están pasando por procesos similares. Todos los ciudadanos enfrentan recortes, recortes en los puestos de trabajo, recortes en las prestaciones sanitarias, escolares, universitarias, de asistencia social… unos ciudadanos protestan, otros se resignan. Son recortes necesarios, nos dicen, y tienen razón. Ahora explicaremos por qué.

 

Y es que cuando uno se encuentra inmerso en una Guerra económica, uno ha de producir más barato, renunciar a privilegios y vivir, como estamos, en tiempos de Guerra, porque todos competimos contra todos, competimos por cuotas de Mercado, por exportaciones e importaciones, por ver quién resulta más atractivo a los Mercados (es decir, ver quien vive peor para producir más barato). Y es que si estás en una Guerra:  o comes, o te acaban comiendo… Por eso estos recortes resultan necesarios, cuando uno está en Guerra, ha de renunciar a algunas cosas.

 

La resignación es coherente, aunque inconsciente, llena de miedo, y poco inteligente. Las protestas… la mayoría no son coherentes. Protestan por los recortes, pero no protestan por las causas de esos recortes, no protestan contra el sistema que les ha conducido a esa situación. Protestan porque quieren crecimiento, un crecimiento más social. Pero la época del crecimiento y derroche ha pasado. Nos convencieron de entrar en esta Guerra prometiéndonos un gran botín, un American lifestyle, basado en los recursos de otros, que nos traería la felicidad. Los ricos se unieron para no competir entre ellos y poder mantener ese nivel de consumo. Pero ahora “el enemigo” (gente que quiere vivir en paz) se ha hecho más fuerte. Ahora que países como China, India y Brasil se han establecido como potencias económicas con su campo hegemónico, se acabaron las uniones de ricos contra pobres…  ahora esa Guerra económica que unos llaman Libre Mercado ha llegado hasta nuestras puertas y ha entrado en nuestras casas, en nuestras vidas. Y es que tenemos que plegarnos y humillarnos a las exigencias de los Mercados (y llevar una vida miserable) o pasar a jugar en la segunda división (llevando también una vida miserable). El problema no son pues, nuestros “enemigos”, sino la Guerra en sí.

 

Este escrito no carece de tintes proféticos o apocalípticos, pero no deja de ser una narración de la realidad. Lo vemos en la tele pero no le dábamos forma. Para nosotros está claro: el capitalismo es Guerra económica, y la Guerra trae miseria, en la Guerra no hay vencedores, sólo victimas…. Durante décadas hemos visto a las víctimas en los anuncios de campañas humanitarias… ahora las victimas empiezan a ser gente como nosotros, de clase media, con estudios y aparatos inútiles que sirven para escuchar música con auriculares, como los que tenemos nosotros. Ahora las victimas nos son más familiares.

 

¿Acaso no hay salida? ¿Acaso hemos de resignarnos? En absoluto. Ya se ha dicho reiteradamente: decrecimiento o barbarie. Por desgracia estamos viendo que la barbarie que otrora distaba de nuestra rutina, se halla ahora inmersa en ella. Por suerte también vemos que la gente empieza a despertar, a organizarse, empieza a empoderarse para salir de esta Guerra y abandonar esta estúpida forma de relacionarnos, esta competición que sólo nos ha traído miseria: miseria para los pobres y miseria para los ricos.

 

Si quieres salir de esta Guerra… asóciate, júntate con otros, consume productos locales, de agricultura ecológica, no compres productos producidos a miles de kilómetros simplemente porque sean más baratos. Son más baratos porque los productores han estado muy sacrificados y, a la larga, tú también tendrás que sacrificarte si quieres seguir produciendo. “Pero son más baratos”… recuerda: lo barato sale caro. Si quieres ahorrar no te compres la última versión de esa cosa rara que hace luz y suena, si quieres ahorrar reutiliza, reaprovecha, confórmate con menos y descubrirás la alegría de la autosuficiencia, la abundancia que se halla en la simplicidad… te hallarás en paz (económica y medioambiental) con los otros y también te hallarás en paz contigo mismo, pues el contentarse con poco es una de las claves de la felicidad [Ver traducción automática].

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