Érase
una vez, en un país cercano, una sociedad en la que comenzaron
a ocurrir cosas, cosas que preocupaban a algunos
ciudadanos, a otros alegraban y a la mayoría dejaban indiferente.
Y
en esta sociedad vivía una ciudadana que llevaba varias noches
durmiendo mal, leyendo aquí y allá, pensando y pensando..
Eran muchas cosas las que no entendía y decidió entonces
solicitar audiencia al Ente sin Rostro, y el Ente, condescendiente
y respetuoso con las libertades accedió a hablar con ella.
Y esto fue lo que hablaron la ciudadana y el Ente sin Rostro:
Ciudadana: Buenas tardes Sr. Ente sin rostro
Ente sin Rostro: Buenas tardes ciudadana. ¿qué le
trae por aquí?
Ciudadana:
Pues, que estaba yo pensando en todo este lío de la LSSI
y ...
Ente:
Oh!, ya entiendo, noto su semblante algo angustiado ¿hay
algo que le preocupe especialmente?
Ciudadana:
Me preocupa que se pueda poner en peligro la libre circulación
de ideas y opiniones, que se pongan fronteras donde no las hay,
que se recorten parcelas importantes de libertad y...
Ente:
Oh!, Hermosas palabras señora, permítame decirle que
no debe preocuparse por esto. Lo que ocurre, como se ha encargado
de decir uno de nuestros peones, es que no se nos ha sabido interpretar
correctamente, déjeme que le explique..
Ciudadana:
Pues muchos interpretan que se quiere tratar a la información
como mercancía.
Ente: ¿Y acaso no lo es?
Ciudadana:
Tal vez sí, pero yo creo que hay valores con los que no se
puede comerciar.
Ente: No?? explíquese mejor señora, no la entiendo.
Ciudadana: Es que yo no soy una erudita y ...
Ente:
Ponga usted un ejemplo sencillo, seguro que nos entenderemos.
Ciudadana:
Pues...verá, si por ejemplo viene la vecina a pedirme perejil
p´a los boquerones, pues sí quiero se lo doy y en paz,
es asunto mío.
Ente:
Si usted le da perejil a su vecina, esto le convierte en una prestadora
de servicios, por lo que estamos determinando los requisitos que
usted ha de cumplir para el desempeño de su
función así como las obligaciones que ha de contraer
para
realizar esta actividad, ¿comprende?
Ciudadana:
Un poco exagerado, creo yo, darle perejil a mi vecina
es sólo un favor.
Ente:
Pero tenga en cuenta que cuando su vecina le pida perejil
para los boquerones, está solicitando un servicio, y esto
la
convierte a ella en usuario del servicio y nosotros tenemos que
proteger los derechos de los usuarios.
Ciudadana:
En ese caso tal vez mi vecina prefiera comerse los
boquerones sin perejil.
Ente:
Oh!, esto no sucederá, porque nosotros crearemos la
necesidad de que haya que comerse los boquerones con perejil.
Ciudadana: Entonces tal vez decida no comer boquerones.
Ente:
Crearemos entonces la necesidad de que todo el mundo ha de comer
boquerones regularmente, así también salvaguardamos
los intereses de usted como comerciante del perejil.
Ciudadana:
¡Pero si a mí el perejil me lo dan gratis en el
mercado! ¿Cómo voy a cobrárselo a mi vecina?
Ente:
Porque así obtendrá beneficios en su actividad como
prestadora de servicios y podrá usted enriquecerse a costa
de sus vecinas.
Ciudadana:
Mire , a mí esto no me parece bien, yo no entraré
en
este juego...
Ente: Me temo que no puede usted negarse.
Ciudadana:
¿Cómo que no?, cuando venga la vecina a pedirme
perejil p´a los boquerones, le digo que no tengo y santas
pascuas.
Ente:
En ese caso usted estaría informando a su vecina de que no
tiene perejil y esto le convierte de nuevo en prestadora de
servicios de la sociedad de la información y obligada por
ello a
acatar las leyes que estamos elaborando al respecto. Y para
seguir protegiendo los derechos de su vecina como destinataria
del servicio hemos de asegurarnos que usted no la engaña,
por lo
que entraremos en su casa, abriremos su nevera y registraremos su
despensa para comprobar si es cierto que no tiene usted perejil,
y en caso que proceda aplicaremos la sanción oportuna que
usted deberá pagar.
Ciudadana: ¡Pero si yo no tengo un duro!
Ente:
Pues ¡véndale a su vecina el perejil! Así usted
asegurará
unos ingresos que le permitirán pagar las sanciones.
Ciudadana:
Pero qué retorcido es todo esto!!, ¡que lío!
Creo que
me estoy mareando...
Ente:
Oh! señora tranquilícese, no se preocupe, es que ustedes
no nos saben interpretar, déjenos hacer. Ya nuestros peones
en
varios países están impulsando leyes que le evitarán
el mareo y
los líos.
Ciudadana:
¡Otra vez con los peones! ¿acaso estamos jugando al
ajedrez?
Ente: Hum!.. un juego muy interesante, pudiera ser.
Ciudadana:
Pero yo sé jugar al ajedrez, tal vez les ganase la
partida.
Ente:
Es cierto. Todo proyecto ambicioso implica un riesgo, y
nosotros estamos dispuestos a asumir ese riesgo, la posibilidad
de que usted gane la partida. Naturalmente tomaremos nuestras
precauciones para reducirlo al máximo.
Ciudadana: ¿Qué clase de precauciones?
Ente:
De momento, la LSSI le quitará a usted las dos torres del
tablero, así sus defensas se verán reducidas seriamente
y la
intimidad de su rey se hará más vulnerable.
Ciudadana: Puedo jugar sin torres.
Ente:
Veo que sigue sin interpretarme bien, no nos conformaremos
con las torres, poco a poco le desaparecerán los caballos,
un
alfil, la dama....Sin atropellos, ni escándalos, el ajedrez
es un
juego pausado.
Ciudadana: Pero si no hay piezas, no hay juego.
Ente:
Oh!, no se preocupe, no se las quitaremos todas, porque
nosotros defendemos la libertad que usted tiene de jugar, así
que
le dejaremos el rey y algunos peones, y además usted jugará
con
las blancas, queremos ser condescendientes.
Ciudadana: Pero un peón puede llegar a ser dama....
Ente:
Es cierto. Pero mantendremos a su rey acorralado, bajo
amenaza continua de jaque y obligándolo a moverse en un círculo
reducido de casillas lo que imposibilitará el avance de sus
peones.
Ciudadana:
Aún así no es imposible que un peón llegara
a
convertirse en dama.
Ente:
Ya le he dicho que asumimos riesgos. Este sería uno, y en
caso de producirse lo usaríamos a nuestro favor, presentándolo
como un triunfo de la libertad que nosotros hemos propiciado al
darle la oportunidad de jugar ¿comprende?
Ciudadana: Y si todo el mundo se negara a jugar??
Ente:
Esto no será posible, porque el ajedrez pensamos
fabricarlo, distribuirlo y venderlo nosotros, y crearemos en
ustedes la necesidad de comprarlo, por lo tanto jugarán.
Ciudadana: Oh!.........!!
Ente:
Ya verá como pronto todo estará claro, no se preocupe,
déjenos hacer a nosotros. Ya sabe que nosotros sólo
queremos
proteger los intereses de los comerciantes tanto como de los
usuarios a la vez que impulsamos las libertades, déjenos
hacer...
...
Y
la ciudadana después de hablar con el Ente sin Rostro, siguió
el camino hasta su casa, preparó la cena para su familia
y se acostó temprano, la cabeza le daba vueltas y necesitaba
descansar.
Pero
no conseguía dormir, así que a medianoche se levantó
de la cama, en un papel escribió una nota para su vecina:
"querida vecina, debajo del felpudo te dejo las llaves de mi
casa, el perejil está en la nevera, coge todo el que necesites
porque a mí no me hace falta ya que a partir de ahora voy
a prescindir de los boquerones".
Después
fue hasta el comedor y colocó sobre la mesa un tablero de
casillas negras y blancas, dispuso las piezas en ambas bandas y
comenzó a elaborar una estrategia de juego antes de que el
Ente comenzara a robarle las piezas .
Escrito
por Belit
<mailto:chiquialba@inicia.es
>
Por una Internet libre en España: ¡NO A LA LSSI!
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