La amenaza de una suspensión de pagos y la posibilidad de que Lula
llegue a la presidencia ha supuesto un rosario de caÃÂdas para la Bolsa
española. Tras los desplomes de SCH o Telefónica los expertos creen
que lo peor ya ha pasado
Mañana, 115 millones de brasileños están llamados a las urnas. De su
voto depende no sólo la elección del presidente que gobernará los próximos
cuatro años el paÃÂs más endeudado de Latinoamérica sino también recuperar
la confianza de los inversores internacionales y con ello la de la Bolsa
española, donde las incertidumbres que atenazan la economÃÂa brasileña
la han llevado a los mÃÂnimos de 1997.
Desde que el pasado abril el candidato izquierdista Luiz Inácio, Lula,
da Silva comenzara a ganar terreno en las encuestas electorales, cualquier
alusión a Brasil ha desatado el nerviosismo en los mercados. Está en
juego la estabilidad lograda en los últimos 10 años y la posición de
este paÃÂs como uno de los destinos favoritos de las inversiones extranjeras.
La sola expectativa de que Lula eche por la borda el modelo neoliberal
que prevalece desde los años noventa ha provocado la depreciación del
42,32% del real en el año, fuga de capitales y caÃÂdas históricas en
la Bolsa de São Paulo. Para los inversores, un cambio drástico en la
polÃÂtica macroeconómica podrÃÂa empujar a la mayor economÃÂa latinoamericana
a declarar una moratoria en el pago de la deuda (el 60% del PIB). Pero
si los sondeos que sitúan a Lula como el próximo presidente de Brasil,
a juzgar por las encuestas que le dan un 49% de los votos -cerca del
50% más uno necesario para ganar en la primera ronda- han provocado
un rosario de caÃÂdas en la Bolsa brasileña, su efecto en la española
ha sido similar.
La apuesta de las mayores compañÃÂas españolas en Brasil es muy importante.
En 2000, las inversiones españolas en el paÃÂs superaban los 10.000 millones
de dólares y gracias a Telefónica, Endesa, BBVA y SCH, entre otras,
España ha logrado superar a Alemania y se sitúa como segundo paÃÂs por
volumen de inversiones directas, aunque la lista la siga liderando EE
UU. Para los grandes valores españoles, Brasil es bastante más importante
que Argentina. Basta echar un vistazo a los activos que poseen las mayores
compañÃÂas en el paÃÂs. Telefónica posee activos por valor de 10.500 millones
de euros, Endesa, 1.100; Iberdrola, unos 1.306, y asàun largo etcétera.
Es cierto que en términos relativos la evolución del Ibex, tanto en
el año como desde que el real empezó a depreciarse respecto al dólar,
ha sido mejor que la de otros ÃÂndices europeos, pero eso se debe básicamente
a la ausencia de aseguradoras y empresas tecnológicas de importancia
en el ÃÂndice español y a que el menor endeudamiento de Telefónica ha
permitido a su acción salvar el tipo relativamente. Eso no debe esconder
que en España los peores temores se han derivado del empeoramiento de
la situación en Brasil. Cada caÃÂda del real y del ÃÂndice Bovespa ha
tenido como respuesta el descenso paralelo del Ibex. Desde abril, la
Bolsa de São Paulo se ha dejado un 32% mientras el Ibex acumula un retroceso
del 31,5%.
Santander Central Hispano, Telefónica y Endesa, las tres compañÃÂas
españolas con mayores inversiones en el paÃÂs, han sido seriamente penalizadas.
Desde el 10 de abril, fecha en la que el real comenzó a depreciarse,
estos valores se han dejado la friolera del 46,9%, 35,09% y 45,27%,
en cada caso.
En el caso de Telefónica, que se ha convertido en el primer inversor
extranjero no financiero en el paÃÂs, la penalización está en lÃÂnea con
la del sector. Para los expertos, la operadora española, presente en
Brasil a través de Telesp en telefonÃÂa fija y de otras cuatro compañÃÂas
en telefonÃÂa móvil, es la que ha sorteado mejor la crisis que azota
al paÃÂs. Todo, pese a que la situación de Brasil afecta al grupo Telefónica,
como al resto de compañÃÂas, por una doble vÃÂa: el tipo de cambio del
real respecto al euro, que tiene un efecto en los resultados operativos,
ya que reduce los ingresos en euros y estrecha marginalmente los márgenes
del resultado operativo (Ebitda) por un mayor coste de aprovisionamientos,
y la prima de riesgo-paÃÂs que penaliza su valoración. 'Telefónica se
ha comportado mejor por su situación privilegiada en lo que a endeudamiento
se refiere, lo que le ha permitido sortear mejor las incertidumbres',
señalan en Banesto Bolsa. Brasil representa el 23% del Ebitda del grupo
Telefónica, un 20% de sus ventas, el 24% de los clientes, el 30% del
flujo de caja libre operativo del grupo y el 30% del beneficio neto.
Es decir, más del doble de lo que representa Argentina (con el 4% del
Ebitda y ventas del grupo). Además, y a favor de la operadora cuenta,
según los analistas, el que, a diferencia de lo que ocurrÃÂa en Argentina,
gran parte de su endeudamiento, que asciende a unos 1.900 millones de
dólares, está denominado en divisa local, por lo que la depreciación
del real no tiene un impacto tan directo como la devaluación del peso.
Pese al castigo recibido, en JP Morgan consideran que existen todavÃÂa
riesgos de bajadas, derivados de su exposición a Brasil y al resto de
Latinoamérica. Aunque mantienen su recomendación de neutral y fijan
su objetivo en los 11,9 euros, esta firma estima que valorando a cero
los activos de Latinoamérica, la acción podrÃÂa descender hasta los 6,15
euros por acción.
SCH, el más penalizado
Pero si Telefónica ha sorteado bien que mal los embates de la crisis
brasileña, no ha sucedido lo mismo con los bancos. En particular, el
SCH, presente en Brasil a través de Banespa, General, Noroeste y Meridional,
que ha visto como su acción caÃÂa al son del empeoramiento de las perspectivas
de Brasil. Dada la penalización recibida, los expertos comienzan a pensar
que lo peor ha pasado. 'A los precios actuales Brasil está siendo valorada
a -3.700 millones de euros, lo que supone que la acción del Santander
descuenta en un 75% una suspensión de pagos de la deuda brasileña',
explican en JP Morgan, donde recomiendan sobreponderar aunque han reducido
su objetivo desde 7,7 a 6,8 euros. Asimismo, los menores beneficios
que se esperan de las filiales del banco en Brasil les han llevado a
rebajar las estimaciones de beneficio neto para 2002 en un 7%, en un
15% para 2003 y en un 17% para 2004. 'Estimamos un beneficio neto de
456 millones de euros en 2003, comparado con el inicial objetivo que
se marcó el Santander hace dos años, cuando adquirió Banespa, de 750
millones de dólares'.
Merrill Lynch es otra de las firmas que considera que SCH ya ha pasado
lo peor. Estiman que los precios de BBVA y los del SCH 'están descontando
un escenario donde Brasil se derrumba como lo hizo Argentina y ese derrumbe
se contabiliza por partida doble, o bien que el negocio de Latinoamérica
vale cero y los activos españoles unas 10 veces los beneficios, o que
el SCH hace una ampliación de capital de 4.000 millones de euros a cuatro
euros por acción'. Merrill recomienda comprar y fija su objetivo en
7,30 euros por cada acción del Santander, asumiendo que se produzca
una reestructuración de la deuda brasileña. En el caso de que la economÃÂa
brasileña se colapse como lo hizo la argentina, la valoración de esta
casa de análisis bajarÃÂa hasta los 5,90 euros por acción. 'Incluso con
una ampliación de 4.000 millones de euros para recomponer los recursos
propios con un 30% de descuento sobre el precio de mercado (a unos cuatro
euros), el precio objetivo serÃÂa de 5,4 euros, en el entorno de los
precios actuales'. Respecto al BBVA, la firma se muestra algo más pesimista,
pese a la presencia marginal de la entidad en este paÃÂs. Tan sólo un
4% de sus beneficios se derivan de Brasil. Merrill Lynch ha rebajado
su recomendación a neutral por el menor potencial de sus acciones respecto
al Santander. Con todo, consideran que la valoración del BBVA deberÃÂa
ser de 8,6 euros por acción. No piensan lo mismo en SG, donde se inclinan
por BBVA en detrimento del SCH, dado que no tiene fondo de comercio
que amortizar en Brasil (como sucede en el SCH con Banespa) y sólo está
expuesto a la deuda brasileña con unos 1.200 millones de dólares frente
a los 6.500 millones del SCH.
En el sector eléctrico, las cosas no están tan mal, pues la debilidad
del real y el aumento de la prima de riesgo se ven compensados en parte
por el final del racionamiento de la electricidad en Brasil y las compensaciones
acordadas para las eléctricas allàpresentes. De todas las eléctricas,
Endesa es la que tiene una mayor exposición en el paÃÂs, y de su marcha
depende un 11% de sus ingresos y un 10% de su Ebitda. No obstante, los
expertos estiman que el impacto es limitado, ya que más de la mitad
de su deuda está denominada en reales. Iberdrola está presente en Brasil
a través de Cosern, Coelba y Celpe, y de ellas depende un 9% de sus
ingresos y un 8% de su Ebitda, por lo que su impacto es menor que el
de Endesa. La penalización se ha extendido a otras compañÃÂas que mantienen
intereses de menor calibre en la zona como Repsol (-26,2%), Terra (-57,4%),
TPI (-30,6%) o Prisa (-39,5%), el grupo que edita este diario. Pese
al nerviosismo que han mostrado los mercados ante la posible victoria
de Lula, ninguna de las empresas españolas piensa en irse. En este sentido,
destaca el anuncio de Iberdrola esta semana, en que anunciaba su intención
de invertir 1.380 millones de euros hasta 2004 en tres nuevas centrales
generadoras de electricidad.
'Lo peor ya ha pasado'
La mayorÃÂa de los expertos se muestra optimista de cara al medio plazo.
Consideran que las caÃÂdas de los valores expuestos en la zona ya han
descontado el peor de los escenarios y valoran prácticamente a cero
sus activos en Brasil. Aun asày pese a la mejora del sentimiento del
mercado, motivado por la moderación del discurso del principal favorito,
y la apreciación que registró el real en algunas sesiones, hasta los
3,59 dólares -debido, en parte, a las intervenciones del banco central-,
pocos dudan de que las incertidumbres finalicen una vez que se conozca
el resultado electoral. Para los expertos, que Lula gane en la primera
o en la segunda vuelta no es muy relevante, pero una victoria mañana
eliminarÃÂa incertidumbres en los mercados. 'Podemos asistir a una caÃÂda
después de las elecciones, pero una vez el vencedor dé a conocer su
polÃÂtica, el mercado comenzará a recuperarse', explica Pablo Cuadrado,
de Banif. 'Las decisiones relevantes en caso de una victoria en la primera
vuelta no serán inmediatas. Otro tema es que haya una segunda vuelta,
lo que dejará abierta la situación actual de indefinición hasta final
de mes', señala José Luis MartÃÂnez, de Citigroup. En Pioneer Investments
discrepan: 'En la medida en que Lula, asumiendo su victoria, se mueva
para nombrar su equipo económico para Hacienda y el banco central y
refuerce su mensaje de respetar las reglas del juego (respeto a los
contratos de deuda, control inflacionario, etcétera) el mercado se normalizará'.
El 'efecto Lula' en Europa y EE UU
Después de EE UU, Brasil, con 174 millones de habitantes, es el mayor
mercado del continente americano, por lo que una crisis en este paÃÂs
tendrÃÂa importantes repercusiones para bastantes compañÃÂas cotizadas,
no sólo en España, sino del resto de Europa y de EE UU. Brasil es el
decimotercer socio comercial de EE UU, con un intercambio bilateral
de 40.000 millones de dólares anuales. Un impago de la deuda socavarÃÂa
los objetivos de beneficios de unas 20 compañÃÂas de EE UU, según datos
de la cámara de comercio de este paÃÂs en São Paulo. Las 100 mayores
compañÃÂas de EE UU efectúan cerca del 3% de sus ventas anuales en Brasil.
Alcoa y Coca-Cola generan cerca del 5% de sus ventas en este paÃÂs, mientras
que para Whirlpool, la cifra de negocios supera el 6% del total. En
su reciente visita a RÃÂo de Janeiro, el secretario del Tesoro de EE
UU, Paul O'Neill, se entrevistó con ejecutivos de Caterpillar, Colgate-Palmolive
y General Motors, quienes le advirtieron de que un colapso económico
en Brasil infligirÃÂa tremendos golpes a los bancos, a las empresas y
a los accionistas de EE UU. En el mes de marzo, los bancos extranjeros
tenÃÂan deudas pendientes de cobrar en Brasil por valor de 66.000 millones
de dólares, de los cuales 15.000 millones correspondÃÂan a bancos estadounidenses,
según datos del Banco Internacional de Pagos. A 30 de junio, Citigroup
tenÃÂa reclamos pendientes por valor de 9.300 millones de dólares, de
acuerdo con un informe presentado a la SEC. En Europa, el sector bancario
es uno de lo que más intereses tiene en Brasil. Hasta nueve bancos europeos
tienen activos por un valor superior a los 1.000 millones de dólares
en el paÃÂs latinoamericano: SCH, ABN Amro, HSBC, BBVA, Deutsche Bank,
Lloyds TSB, CS Group, BNP Paribas y BNL. 'Sin embargo, las mayores exposiciones
a Brasil en relación con el tamaño total del grupo son las del SCH,
ABN Amro y BNL', según Goldman Sachs. Dentro de las telecomunicaciones,
Telefónica es la compañÃÂa europea más expuesta a Brasil, seguida de
Telecom Italia y de Portugal Telecom, socio de la española para la telefonÃÂa
móvil en el paÃÂs.