Brasil, el paÃÂs más grande de Latinoamérica y uno de los más ricos
del mundo en recursos naturales, se encuentra ante una situación sin
precedentes en su historia democrática: la victoria electoral de un
partido progresista.
El Partido de los Trabajadores (PT) venció en las pasadas elecciones
presidenciales de octubre y su candidato, Luiz Ignacio "Lula" da Silva,
se ha convertido en presidente de Brasil, el primero con una marcada
trayectoria sindical.
El mandato de Lula no será fácil, debe enfrentarse a importantes dificultades:
Brasil es un paÃÂs donde las desigualdades sociales se han hecho endémicas:
el 1% de la población posee el 50% de la tierra, más de 30 millones
de brasileños están por debajo del umbral de pobreza (sobreviven con
menos de un euro al dÃÂa), la mayor parte de los recursos naturales están
en manos de multinacionales extranjeras, principalmente estadounidenses,
y el paÃÂs sufre las consecuencias de la desorbitada deuda externa, agravada
por la gestión del anterior gobierno de Fernando Henrique Cardoso.
Sin embargo, Lula cuenta a su favor con la tradición de un pueblo acostumbrado
a luchar por sus derechos. Brasil es uno de los paÃÂses con más y mejor
conciencia social del mundo. Dentro de este contexto, uno de los movimientos
más importantes y con más trascendencia es el MST
(Movimiento de los trabajadores rurales Sin Tierra). Además del
trabajo que realiza en Brasil, el MST tiene la idea de que su movimiento
es global, y por ello, desde el principio, mantiene contactos por todo
el mundo, con numerosas asociaciones y organizaciones de toda ÃÂndole.
Dentro de esta corriente Jacques Pellenz, miembro del MST del estado
de Paraná, ha visitado España recientemente y ha charlado con Sodepaz
sobre la situación actual y futura de Brasil, y la postura del MST frente
al gobierno de "Lula". Jacques trabaja en una cooperativa de producción
en un asentamiento del MST, desarrollando funciones relacionadas con
la producción, labores de cooperación y actividades de medio ambiente
(agricultura ecológica, preservación de acuÃÂferos, etc.)
Según Jaques, la victoria de Lula se ve desde el MST desde dos perspectivas
positivas; por un lado espera que mejore las relaciones del gobierno
con las organizaciones sociales de izquierda, después del gobierno represor
de Fernando Henrique Cardoso; y por otro, la valora como algo muy importante
por su trayectoria de lucha dentro de la izquierda brasileña, aunque
critica el cambio de discurso en esta campaña electoral, en el que han
suavizado su mensaje. Sin embargo, apunta a que con él se abre la posibilidad
de construir algo diferente en Brasil y pone el acento en que, la victoria
de Lula, es realmente el triunfo de la gente del pueblo, que entendÃÂa
que éste era un momento de cambio.
A pesar de estos condicionantes sin precedentes en el gigante suramericano,
Jacques señala que Lula tendrá que enfrentarse a grandes dificultades,
en un paÃÂs donde la implantación del sistema neoliberal ha causado graves
estragos, entre ellos, la privatización de los principales sectores
que, como ocurre con sus paÃÂses vecinos, no suelen estar en mano de
capitales nacionales sino extranjeros, principalmente estadounidenses.
Según Jacques, los brasileños saben que con Lula no van a poder resolver
todos sus problemas y que, además, recibirán mucha presión por parte
de las multinacionales de EEUU y Europa (de las cuales muchas son españolas),
que mueven importantes cantidades de dólares, debido al gran mercado
que supone Brasil.
Para Jacques, el principal problema al que debe enfrentarse Lula es
la escasa disponibilidad de fondos que tiene el paÃÂs, debido principalmente
a los inhumanos intereses que genera la deuda externa, y a la evasión
de recursos hacia paÃÂses más industrializados, asàcomo otros problemas
económicos (devaluación de la moneda, desigualdad en el reparto de la
riqueza, etc.). El MST considera importante la actitud que hacia Brasil
tenga la Organización de Libre Comercio
Frente al gobierno del PT (Partido de los Trabajadores), Jacques afirma
que el MST debe ser un contrapeso a su polÃÂtica, junto al resto de organizaciones
sociales de Brasil, ya que los cambios sociales, afirma, deben surgir
de la lucha del pueblo, no de sus gobernantes. Sin embargo, el gobierno
no se ve como enemigo, todo lo contrario, es una esperanza para el paÃÂs,
y añade que el trabajo de ambos debe ser paralelo y en el mismo sentido,
aunque como organizaciones son distintas y deben estar desvinculadas.
Ante la pregunta de qué ocurrirá a partir de ahora con la Reforma Agraria,
que es tan necesaria para el paÃÂs y es la principal reivindicación del
MST, Jaques sin concretar nada a este respecto, manifestó, sin embargo,
la importancia de que los movimientos sociales continuaran con sus actividades,
porque Lula y el gobierno van a tener muy poco campo de acción para
cambiar la realidad del campo en Brasil.
La charla continuó con otros puntos referentes a la posición del MST
ante temas tan importantes como la educación, el medio ambiente, la
situación de la mujer en Brasil, la violencia, los transgénicos, etc,
asuntos que se pueden consultar en esta página web.