La coyuntura actual sobre Reforma agraria y gobierno de Lula es tratada
en esta entrevista* por el miembro de la direción nacional del MST,
João Pedro Stedile. A continuación, algunos párrafos:
¿Cómo ve Ud. estas primeras horas del gobierno
de Lula?
El gobierno de Lula se va a enfrentar a muchos desafÃÂos. El primero
consiste en no dejarse doblegar a voluntad del llamado mercado, que
esconde en verdad la voluntad de los grandes capitalistas. El gobierno
de Lula precisará referenciarse siempre en la sociedad brasileña. Para
eso, va a necesitar mucho coraje, que vendrá de la participación popular.
Sin la organización del pueblo, sin que la sociedad como un todo se
movilice, no tendremos los cambios esperados.
En su opinión, ¿cuál es la fórmula para que se
realice una reforma agraria pacÃÂfica y eficaz en Brasil?
En cualquier proceso social no existen fórmulas sino condiciones, correlaciones
de fuerzas. En este perÃÂodo histórico, podemos crear las condiciones
ideales para esta reforma si el MST y los otros movimientos conseguimos
masificar la organización de los pobres del campo y si el gobierno mantiene
su compromiso de eliminar la concentración de propiedades de tierra
en nuestra sociedad. Tendremos, asÃÂ, las condiciones favorables para
una refroma agraria verdadera, en el sentido de democratizar la propiedad
de la tierra, reorganizar la producción de alimentos para el mercado
interno, garantizar mejoras de rentas y de condiciones de vida para
la población rural.
¿Cómo imagina el MST hacer frente a movimientos
de extrema derecha, que proponen el enfrentamiento armado en el campo?
Aunque el latifundio no esté derrotado es una minorÃÂa en nuestra sociedad.
Tenemos apenas 27 mil fazendeiros dueños cada uno de propiedades superiores
a 2 mil hectáreas, que controlan en total más de 178 millones de éstas.
Aplicando la Constitución y la Ley agraria con coraje y sin burocracia,
el Estado brasileño podrá expropiar más de 100 millones de hectáreas.
Es mucha tierra.
¿La presencia de Miguel Rosetto en el Ministerio
es un punto positivo para estas reformas en el campo?
Es un signo positivo. El ministro Rosseto es una persona con tradición
histórica de compromiso con la izquierda brasileña. Pero preferimos
no juzgar a las personas o sus declaraciones. Nos corresponde a nosotros
organizar al pueblo para conseguir el nivel de presión necesario para
cualquier proceso de cambio.
¿Hay alguna regla establecida para la reforma
agraria en Brasil?
La distribución de la tierra no es sólo una cuestión de justicia social,
sino que debe ser vista también como fuente de trabajo para los pobres
del campo. Se precisa reorganizar la producción para el mercado interno
y para producir alimentos, y juntamente con la agroindustria, llevarla
para el interior. La reforma agraria tiene que venir como coopertivismo.
También precisamos promover y combinar técnicas agrÃÂcolas que respeten
el medio ambiente y que rompan con la dependencia de las multinacionales.
La división de la tierra parece ser la gran traba
en este proceso. ¿Cuántas hectáreas tienen los latifundios y cómo, en
la práctica, será posible dividirlos?
En el proceso de distribución de tierras tenemos experiencia suficiente
para adoptar formas diferenciadas y complementarias como lotes individuales,
organización de comunidades colectivas, empresas autogestionarias, cooperativas,
etc. Pero el problema no está en el tamaño del lote o en la forma de
la propiedad. El problema está en tener un estÃÂmulo en la organización
social de la producción para que los pobres puedan organizar agroindustrias
y formas avanzadas de producción de alimentos. Eso es lo que va a permitir
un aumento rápido de la producción de alimentos, de la renta de los
asentados, de sus condiciones de vida, de su nivel cultural y social.
¿Y las ocupaciones?
Mientras haya de un lado grandes propietarios, latifundarios, con tierras
ociosas; y , de otro, millones de "sin tierra", obviamente habrá ocupaciones
de tierra. Por nuestra parte seguiremos concienciando a los trabajadores
y estimulando la lucha por sus derechos.
La entrevista completa fue publicada en
el Jornal do Brasil el 5/1/2003 por el periodista Gilberto de Souza.