Queridos amigos y
amigas del MST,
la nación brasileña vive una grave y profunda crisis y
está en peligro. El peligro
que amenaza nuestra nación es fruto de la implantación de
la polÃÂtica
neoliberal, que sólo favorece al capital financiero, nacional e
internacional, y
a las grandes corporaciones que se dedican a las exportaciones. Esta
polÃÂtica hace
cada vez más profunda la pobreza, la desigualdad social y la
miseria.
Nada menos que 27 millones de trabajadores y trabajadoras (40% de toda
la población
activa) viven desempleados y desempleadas o en la economÃÂa
informal, sin
cobertura de la seguridad social y de derechos sindicales. Cerca de 20
millones
de familias, o sea, 82 millones de personas pobres, viven con menos de
dos salarios
mÃÂnimos mensuales.
Continuamos siendo rehenes de los más altos tipos de
interés del mundo, de un
superávit primario que sólo interesa a los banqueros y
del endeudamiento
externo, lo que exige frecuentes ajustes para atender al capital
financiero
internacional. El gobierno se ha plegado a estas exigencias de los
banqueros y
de las transnacionales, manteniendo polÃÂticas neoliberales, lo
que lo torna
incapaz de implementar polÃÂticas públicas a favor del
pueblo y de usar los
recursos públicos para Reforma Agraria, salud, educación,
transporte, vivienda,
derechos humanos y medio ambiente.
¡Este modelo económico no tiene futuro para nuestro
pueblo!
El desempleo, la pobreza, el hambre, la violencia y la
corrupción laceran a la
sociedad brasileña, lo que hace que nos sintamos rebeldes y, en
algunos
momentos, desesperanzados.
Las recientes denuncias de corrupción y la revelación de
los métodos de hacer
polÃÂtica de los partidos, que engañan al pueblo,
desencadenaron una grave crisis
polÃÂtica. El pueblo ya no cree en la mayorÃÂa de la clase
polÃÂtica y éstos no tienen
legitimidad para representarlo. El pueblo brasileño vive en una
mezcla de tristeza
y decepción ante la situación de nuestro paÃÂs.
La nación brasileña no puede continuar en este impasse.
Es preciso exigir cambios
profundos en la economÃÂa y en la polÃÂtica. Para exigir
estos cambios, tenemos cuatro
grandes desafÃÂos:
1.
Construir un nuevo modelo económico, que cree
empleos, distribuya
renta y privilegie las inversiones públicas en las áreas
sociales.
2. Un
Programa de Emergencia teniendo a la vista la
superación de la
miseria, de la pobreza y el combate de la desigualdad social.
3. Una
Reforma polÃÂtica profunda y radical, que
devuelva al pueblo el
derecho de decidir sobre todas las cuestiones estratégicas de
Brasil.
4.
SoberanÃÂa Nacional: aplicación de
polÃÂticas que garanticen los
intereses del pueblo brasileño sobre nuestra economÃÂa,
territorio, riquezas,
biodiversidad, empresas públicas, banco central, agua, semillas,
petróleo, gas y
la polÃÂtica externa.
Ante esto, convocamos a todos y todas para que se organicen y se
movilicen.
Gritemos en favor de la justicia, de la ética, por el cambio de
la polÃÂtica económica,
por la superación de la pobreza y de la desigualdad social.
Llamamos también a que
todos y todas promuevan actividades y manifestaciones múltiples
y plurales; a
fortalecer espacios de creatividad y participación popular y a
reactivar nuestro
patriotismo por un Brasil sin corrupción, sin exclusiones, libre
y soberano.
BRASIL, ¡EN NUESTRAS MANOS ESTàEL CAMBIO!
VÃÂa Campesina/Brasil;
Grito de los ExcluÃÂdos/as;
CMS- Coordinación de los Movimientos Sociales;
Red Jubileo Sur/Brasil-Campaña Brasileña contra el ALCA;
CRB - Conferencia de los Religiosos de Brasil;
4ª SSB - Semana Social Brasileña;
MMM - Marcha Mundial de Mujeres;
CONIC - Consejo Nacional de Iglesias Cristianas de Brasil;
CESE – Coordinadora
Ecuménica de Servicios;
Foro Nacional por la Reforma Agraria