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Brigada Educación Sao Paulo-Espiritu Santo 2005 |
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La componÃÂamos tres personas: Sagra, Karla y Pedro.
Nuestro objetivo era doble: por un lado acercarnos al funcionamiento, luchas e ideas presentes en el MST, por otro conocer de primera mano la experiencia educativa que en estos 21 años de existencia han desarrollado en todos los ámbitos educativos. Quisimos acercarnos a la educación formal y no formal, desde las cirandas para los más pequeños hasta la educación de adultos.
La visita fue diseñada para profundizar en cada uno de estos sectores. AsÃÂ, comenzamos por ir a la Escuela Nacional Florestan Fernández (Sao Paulo), donde pudimos compartir con los alumnos de tres cursos (agroecologÃÂa, gestión de cooperativas y sociologÃÂa rural) sus tiempos de formación. Esta escuela construida por el Movimiento es un orgullo para ellos y allàvan los futuros cuadros de las comunidades. Continuamos rumbo a Itapeva (Sao Paulo) donde vimos diferentes Agrovilas, asentamientos en movimiento que van configurándose poco a poco tras muchas luchas como referentes del MST en su estado y en otros. Allàexperimentamos la lucha bajo la lona que el acampamento “Nuestra Señora MarÃÂa Aparecida†tiene planteada. Sin duda, el acampamento es el mejor ejemplo de Escuela en su más amplio sentido.
A continuación, marchamos a San Mateos (Estado de EspÃÂritu Santo,) concretamente al CIDAP, un centro de formación donde se desarrollaba un curso de agroecologÃÂa. En este estado, el sector de educación está muy desarrollado y pudimos compartir con muchos educandos y educadores, las dudas, los logros y desafÃÂos en cerca de 10 escuelas de enseñanza primaria, media, centros afines al MST como las Escuelas Familia AgrÃÂcola (EFA) y Centros de formación propios del Movimiento. Vimos distintos asentamientos cercanos a las escuelas y el acampamento “Madre Cristinaâ€Â, con más de 5 años de lucha a sus espaldas y una situación ciertamente insegura. Después continuamos hacia Montes Claros (Estado de Minas Gerais), donde estuvimos en el asentamiento “Estrella do Norteâ€Â, un acampamento recién “estrenado†donde aún andaban decidiendo cómo organizarse. En este estado, tuvimos ocasión de compartir unos dÃÂas en una Quilombola que, a pesar de no integrar el MST, compartÃÂa maneras, organización y objetivos con éste. Otra gran experiencia.
Para finalizar nos dirigimos a Salvador de BahÃÂa donde, además de relajarnos entre sus playas y sus gentes, fuimos invitados por los responsables del MST a un proyecto urbano que merece en ese lugar todas las simpatÃÂas del MST. Se trataba del CRIA, y constituÃÂa una experiencia donde los jóvenes, a través del teatro, la literatura y la música lograban acceder a niveles de conciencia crÃÂtica que los hacÃÂa menos vulnerables al sistema que los mantenÃÂa oprimidos.
Pero las vivencias, emociones y aprendizajes que experimentamos allÃÂ, nos los dieron las gentes de esos lugares, a las que seguimos admirando por su fuerza para atreverse a plantar cara a la dictadura del capital que en cada sitio muestra rostros diferentes, y que en el Brasil actual toma forma de desigualdad abismal e injusto reparto de las riquezas.
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