Las celebraciones del fin de año, por la tradición cristiano occidental
o por el cambio del calendario anual, siempre nos remiten al pensamiento
positivo y al deseo de cambios. Cambios para mejor. Para que se pueda
tener justicia, igualdad y felicidad. Pero los cambios necesarios en
el 2003 dependerán de los desafÃÂos que heredamos. .
¿Hasta cuándo seremos capaces de soportar que la ganancia belicista
de los Estados Unidos invada Irak y después se vuelva contra algún otro
paÃÂs del tercer mundo? .
¿Hasta cuándo la opinión pública internacional y la ONU contemplarán
la estúpida guerra de Palestina, que diariamente mata a inocentes de
los dos lados, mientras la industria bélica norteamericana celebra sus
ventas por más de 5 billones de dólares por año al señor Sharon? .
¿Hasta cuándo nos callaremos por el genocidio perpetrado en el ÃÂfrica
negra, que está condenando a todo el pueblo a la miseria absoluta, el
hambre, la generalización del SIDA, mientras las multinacionales continúan
extorsionando sus riquezas naturales para llenar los cofres de Europa
y Estados Unidos? .
¿Tendremos fuerza para seguir denunciando que el ALCA no es un simple
acuerdo comercial, sino un plan estratégico de dominación de las empresas
estadounidenses sobre todo el continente americano? .
¿Hasta cuándo la humanidad continuará rehén de media docena de medios
de comunicación que monopolizan las informaciones y transforman mentiras
en verdades absolutas? .
¿Hasta cuándo la humanidad será rehén del dólar como moneda única,
que se transformó en un mecanismo de expoliación mundial, para mantener
el elevado patrón de consumo del 5% de los ciudadanos que viven en el
territorio de los Estados Unidos ? .
¿Hasta cuándo asistiremos inertes a que las empresas y los intereses
económicos sitúen en riesgo la supervivencia de nuestro planeta, sin
respetar los recursos naturales, el necesario equilibrio, la reproducción
del agua y de los bienes que son colectivos?
Y aquàen Brasil .
¿Tendremos el coraje de luchar para que nuestro pueblo no continúe siendo
expoliado con la continua transferencia de riquezas nacionales, a través
del pago de la deuda externa, del envÃÂo de los beneficios, intereses,
transferencias del ahorro nacional vÃÂa CC-5? .
¿Tendremos el coraje de combatir la expoliación del capital financiero,
que obliga a todos los brasileños a pagar impuestos, para que después
se transformen en ganancias de los bancos, recogidos bajo forma de intereses
de la deuda interna? .
¿Tendremos el coraje de erradicar (eliminar de raÃÂz) realmente
el hambre que pasan 52 millones de brasileños ? .
¿Tendremos el coraje de luchar para que todos podamos tener trabajo,
vivienda digna, lugar en la escuela, tierra para trabajar y derecho
al acceso a la cultura y el ocio? .
¿Tendremos el coraje de denunciar que el 10 % de los brasileños se
quedan con la mayor parte de toda la riqueza y consume la gran parte
de toda la producción realizada por el otro 90 %? .
¿Tendremos el coraje de luchar para que cambie realmente la práctica
de la polÃÂtica en el paÃÂs o cambiarán sólo los nombres y la práctica
continuará siendo la misma? .
¿Tendremos el coraje de combatir la concentración de la propiedad de
la tierra, por la que un 1% de los terratenientes y empresas son dueños
del 46% de todas las tierras, eliminando el latifundio de nuestra sociedad?
.
¿Tendremos el coraje de luchar para que la violencia social se combata
con soluciones verdaderas y no únicamente con más represión policial
?