La crisis que atraviesan los mercados latinoamericanos se agudiza.
La incertidumbre que generan los comicios en Brasil crece dÃÂa a dÃÂa.
Standard & Poor's añadió más leña al fuego ayer al declarar que un incumplimiento
de la deuda brasileña en 2003 'no es inevitable' gane quien gane las
elecciones presidenciales del 6 de octubre.
Los últimos sondeos de intención de voto en Brasil señalan al candidato
izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva como el preferido por los electores,
con un apoyo cercano al 42%. El temor a que logre más del 50% de los
votos en la primera vuelta ha acrecentado la inestabilidad de los mercados
en Brasil en un momento de pánico en las Bolsas mundiales. El Bovespa
caÃÂa otro 1,45% ayer, hasta niveles de 1999, mientras los bonos y el
real brasileño seguÃÂan perdiendo posiciones.
El mercado teme que la elección de Lula derive en un cambio de la polÃÂtica
fiscal. El candidato, pese a tratar de moderar su postura, no esconde
su intención de aumentar el gasto social y el mercado teme además una
relajación sobre el control de la inflación. Standard & Poor's, lejos
de calmar las ansias de los inversores, reconoció ayer que un incumplimiento
de la deuda brasileña en 2003 'no es inevitable' gane quien gane las
elecciones.
El riesgo-paÃÂs brasileño (prima de riesgo sobre los bonos del Tesoro
de Estados Unidos) alcanzó los 2.215 puntos, mientras los bonos cotizan
a niveles de hace siete años y el real se intercambia por 3,73 dólares
por unidad.
Inestabilidad internacional
Los próximos dÃÂas estarán cargados de sondeos, pero hasta el 6 de octubre
no comenzarán a despejarse incógnitas. La inestabilidad internacional,
acrecentada ante el repunte del crudo y la proximidad de un conflicto
bélico entre Estados Unidos e Irak, empeora aún más las perspectivas
de los mercados latinoamericanos. La Bolsa de México, la última vÃÂctima,
se ha visto azotada recientemente por los indicios de desaceleración
económica en EE UU. Cede ya el 7,57% en septiembre mientras el peso
ha perdido cerca del 15% frente al dólar desde comienzos de abril. La
caÃÂda de la moneda motivó una reacción rápida del Banco Central mexicano
el lunes. La autoridad monetaria redujo la cantidad de préstamos que
les hace a los bancos unos 9,89 millones de euros, una medida equivalente
a subir los tipos de interés para atajar la inflación e interpretada
por los expertos como una señal de tranquilidad a los mercados. Jesús
Solis, de Ahorro Corporación, reconoce que el panorama para México ha
empeorado por todas partes. 'Un contexto externo muy negativo al que
hay que añadir las diferencias entre los dos principales partidos y
sus dificultades para aprobar reformas estructurales'.
Lucas Vicier, de AFI, señala la delicada situación que atraviesa México,
aunque recuerda que episodios como Argentina o Brasil no le afectan
mucho. 'Un diagnóstico de la economÃÂa mexicana no hace prever grandes
problemas para financiar la crisis. La deuda externa es razonable y
no hay grandes dificultades en el sector público'. Argentina, entre
tanto, continúa sin alcanzar un acuerdo con el FMI y cada vez quedan
menos esperanzas de que lo logre. 'El enfrentamiento entre el Gobierno
y el poder judicial y la cercanÃÂa de las elecciones dificultan el acuerdo',
señala Vicier.