La polÃÂtica internacional del PT (Partido de los Trabajadores) se anuncia
como una de las más prometedoras del nuevo gobierno. No solo el discurso
posesión de Lula, que afirmó el perfil de soberanÃÂa, de integración continental
y de diversificación de las alianzas internacionales, además a su propia
práctica, como la visita inicial a Argentina y Chile, las acciones concretas
en relación a Venezuela, la ida anunciada de Lula a la posesión de Lucio
Gutiérrez en Ecuador, garantizados por la nominación de cuadros que dan
garantÃÂas de continuidad y consecuencia a esa polÃÂtica en su conducción.
El anuncio de la ida de Lula al Foro Social Mundial es una confirmación
de esa orientación y una afirmación de coherencia de su trayectoria, ya
que el estuvo en Porto Alegre en los dos primeros Foros. Sin embargo,
ese anuncio se hace acompañar de la sorprendente noticia de que Lula irÃÂa
en seguida a Davos, noticia que se agrega al anuncio - igualmente sorprendente
- de que la alcaldesa de Sao Paolo, Martha Suplicy, y el Ministro de Cultura,
Gilberto Gil, también irÃÂan.
Davos fue el lugar de reunión de los grandes magnates del neoliberalismo
mundial, en su época de oro, a lo largo de los años 90, cuando exhibÃÂan
su riqueza como prueba del acierto en las opciones de sus polÃÂticas. Fue
la época de exhibicionismo de Bil Gates, de la exhuberancia especulativa
de las bolsas de valores, del desprecio a la pobreza y el hambre en el
mundo.
Fue contra ese mundo que se organizó el Foro Social Mundial (el de Davos,
no olvidemos, es un Foro Económico, coherente con el economicismo que
comanda el neoliberalismo), con enormes dificultades, para afirmar que
"otro mundo es posible" y que este mundo se encuentra en lo social y no
en lo económico, en la sociedad y no en la ganancia, que "lo fundamental
no tiene precio", que "el mundo no está en venta", que todos tienen derecho,
cualquier que sea su nivel de renta.
Conseguimos derrotar a Davos, no solo porque se acabó el ciclo expansivo
del capitalismo estadounidense en el que se asentaba Davos, sino también
porque probamos que los temas esenciales para la humanidad en el mundo
contemporáneo son discutidos en Porto Alegre y no en Davos. Davos perdió
su importancia también para el gran capital especulativo, dejó de ser
su vitrina, el discurso de la guerra sustituyó el del llamamiento al consumo
desenfrenado, que pasó a segundo plano, con el capitalismo internacional
en recesión. El propio Banco Mundial coquetea con Porto Algre, busca cooptar
polÃÂticamente al mayor número posible de Ong's. Todo confirma la victoria
de Porto Alegre sobre Davos - dejando a este el papel de anti- Porto Alegre.
Este año, de nuevo, se organizan inmensas manifestaciones en Suiza contra
Davos y por su expulsión del paÃÂs, apoyadas hasta por el mismo alcalde
de la ciudad, que ve ganar una imagen antipática en todo el mundo, por
el tipo de gente que se reúne y por el millonario blindaje represivo que
requiere para defenderse de los millares de manifestantes. El dÃÂa 23,
cuando inauguremos el III Foro Social Mundial en Porto Alegre, esperando
recibir cerca de 100 mil personas, con una inmensa manifestación por la
paz en el mundo y contra la nueva guerra imperial, estaremos al mismo
tiempo manifestándonos en Davos contra el Foro Económico Mundial y aquellos
pocos millonarios que poseen más riqueza que gran parte de la humanidad.
Lula no debe ir a ese banquete de los responsables por la miseria del
mundo, no debe prestar su prestigio a esa fiesta de algunos pocos banqueros
responsables por las polÃÂticas que generan hambre en Africa y Asia, América
Latina y aquàmismo en Brasil. Lula no debe estar del otro lado de la
barricada, cuando los que luchan por "otro mundo es posible" estarán manifestando
contra las polÃÂticas del FMI (Fondo Monetario Internacional), del Banco
Mundial, la OMC (Organización Mundial de Comercio).
Caso se confirme esa noticia - que esperamos sea apenas un mal entendido
-, su propia ida a Porto Alegre estará marcada por su partida en seguida
a Davos, ciertamente con llamamientos de todos apara que no cometa ese
error. Desde ya apelamos para que no lo cometa, para que vaya Porto Alegre
a reafirmar todo lo que dijo en su discurso de posesión y en sus ideas
anteriores al Foro Social Mundial y para que señale los horizontes de
su polÃÂtica internacional como una gran colaboración al multilateralismo,
a la solución pacÃÂfica de los grandes conflictos internacionales, a la
integración continental, a la diversidad de alianzas mundiales, al socorro
al hambre y la miseria de Africa.
Ni Lula o el PT tienen nada que hacer en Davos y todo que ver con Porto
Algre - la capital de la esperanza que venció al miedo.